La lucha por la dignidad del pueblo saharaui no se encarcela – Diario de Noticias de Navarra

 

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El 20 de julio de 2017 será recordado por el pueblo saharaui como un día triste en el que se conocieron las brutales condenas impuestas tras el juicio farsa contra 23 de los 25 activistas saharauis perseguidos tras el desmantelamiento violento del Campamento de Gdeim Izik (campamento de la dignidad) por las fuerzas de ocupación marroquíes.

La sentencia se conoció a las 4 de la madrugada, como un triste recuerdo de la cobarde e vil intervención de las fuerzas marroquíes contra el Campamento de Gdeim Izik, el 8 de noviembre de 2010. Ese trágico día -como recuerda AFAPREDESA, la Asociación de Familiares de Presos y Desaparecidos Saharauis- “20.000 saharauis, la mayoría niños y mujeres,  fueron sacados de su sueño por el ruido de helicópteros, camiones, coches con sirenas, bombas lacrimógenas, tiros con armas de fuego y el humo de las jaimas incendiadas. Durante la intervención criminal del ejército y las fuerzas policiales marroquíes se perpetraron 4 asesinatos de ciudadanos saharauis, entre ellos un niño de 14 años Nayem El Garhi. Más de 300 personas fueron detenidas  y torturadas: algunas de ellas fueron liberadas después de varias semanas o meses sin juicio, 167 fueron liberadas provisionalmente, mientras que 25 fueron perseguidos por un tribunal militar.”

Las condenas del actual juicio no por esperadas pueden dejar de considerarse como durísimas y difieren en muy poco de las impuestas por el anterior Tribunal Militar de 2013: son una muestra clara de que los resultados de este juicio ilegal por un tribunal marroquí, parcial y dependiente, estaban prefijados políticamente como una condena a la lucha pacífica por su dignidad que el pueblo saharaui llevó a cabo en el campamento de Gdim Izik y que aún perdura en el día a día de las calles de las ciudades saharauis de las zonas ocupadas del Sahara Occidental.

Concretamente hablamos de ocho condenas perpetuas, tres penas de 30 años, cinco de 25 años, tres de 20 años y la revisión de otras, en ausencia de los acusados; condenas todas ellas sin pruebas y basadas únicamente en confesiones obtenidas bajo tortura y malos tratos, y en falsos testigos, como han puesto de manifiesto organizaciones internacionales de defensa de los derechos humanos y los observadores internacionales presentes en las sesiones del juicio.

Heba Morayef, directora de Investigación de Amnistía Internacional para el Norte de África, ha declarado en relación con el juicio que acaba de finalizar que “el hecho de que durante más de seis años las autoridades judiciales no hayan investigado de manera adecuada las denuncias de tortura en esta causa empaña la sentencia de hoy.”

Y añadido que “en el juicio la mayoría de los acusados declararon ante el tribunal que los habían torturado para hacerlos ‘confesar’ o autoincriminarse o incriminar a terceros. Si el tribunal realmente hubiera querido darles un juicio justo, a estas alturas ya habría realizado una investigación adecuada de las denuncias de tortura o excluido las pruebas cuestionables en las vistas”, declaró.

En relación con la citada sentencia, como señala APRASE -la Asociación Profesional de Abogados Saharauis en España- que ha desplazado observadores a las distintas sesiones del juicio, la misma “no resuelve cuestiones de fondo como son: nexo causal víctima-acusado pues se imputan genéricamente las muertes a los presos, la inexistencia de restos de ADN y huellas que vinculen a los presos, y un largo etcétera de cuestiones procesales” y es una sentencia carente de argumentos jurídicos, lo que la convierte en un “digno” colofón de un juicio ilegal en un tribunal ilegal en el que no se han respetado las más mínimas normas legales, lo que ha llevado a los presos y a sus defensores a boicotear el juicio por la falta de garantías legales.

En resumen, una indignante noticia para el pueblo saharaui y para quienes apoyamos su causa: unas condenas con el solo objetivo de acallar al pueblo saharaui y abortar sus demandas de libertad e independencia -algo que no conseguirán- y que son posibles por la impunidad internacional de la que disfruta Marruecos y por el silencio informativo general que sufre el Sahara Occidental.

Pero la lucha pacífica por los derechos y la dignidad del pueblo saharaui continúa y continuará; por lo que corresponde hacer una petición de libertad inmediata de todos los presos políticos saharauis y una llamada a la comunidad internacional para que actúe con mayor contundencia e imponga la aplicación del derecho internacional y el fin de la represión y persecución de la población saharaui en los territorios ocupados por Marruecos del Sahara Occidental.

Y seguiremos acompañando la lucha por la dignidad del pueblo saharaui: ya sabes, no te olvides del Sahara Occidental ningún día… NUNCA.

La lucha por la dignidad del pueblo saharaui no se encarcela

Por Carlos Cristóbal (@Sahara_1951)
Publicado en Diario de Noticias de Navarra
el 23 de julio de 2017. Pág. 21

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