Sáhara Occidental: Auserd acoge el 50 aniversario de la RASD, medio siglo de resistencia en el exilio

Hoy, 8 de abril de 2026, la Wilaya de Auserd se convierte en el centro de las celebraciones del 50 aniversario de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), en un acto que va más allá de la conmemoración: medio siglo después de su proclamación, el pueblo saharaui sigue construyendo su proyecto político en condiciones de exilio y ocupación.

Podría parecer una conmemoración más. No lo es.

Hay aniversarios que pertenecen al pasado. Este pertenece al presente.

Desfile celebración aniversario RASD

Medio siglo después de su proclamación en 1976, la RASD sigue existiendo. No como una evocación histórica, sino como una estructura política, institucional y social que continúa funcionando en condiciones que no responden a ningún modelo clásico de Estado: el exilio, la ocupación parcial de su territorio y el bloqueo de su proceso de descolonización.

Ese es, precisamente, el primer dato que define esta conmemoración:
la existencia de un Estado que ha sobrevivido durante cincuenta años sin haber podido ejercer plenamente su soberanía sobre su territorio.

La celebración en Auserd no es solo un acto simbólico. Es también una escenificación política.

El desfile militar, la presencia de delegaciones internacionales, las actividades institucionales y culturales no son únicamente parte de un programa conmemorativo. Forman parte de un mensaje: el de una estructura política que se muestra, se afirma y se proyecta hacia fuera en un contexto internacional que sigue sin resolver el conflicto.

En este sentido, la RASD no solo conmemora su pasado. Reivindica su continuidad.

Pero hay un segundo elemento que da sentido a este aniversario: el tiempo.

Cincuenta años no son una cifra menor. En ese periodo, el Sáhara Occidental ha pasado por distintas fases —guerra, alto el fuego, negociaciones, estancamiento— sin que la cuestión central haya sido resuelta: el ejercicio del derecho de autodeterminación.

El paso del tiempo, lejos de cerrar el conflicto, lo ha consolidado en una forma particular:
una situación prolongada en la que coexisten instituciones saharauis, población refugiada, territorios ocupados y un marco jurídico internacional que sigue reconociendo el carácter pendiente de la descolonización.

En ese contexto, uno de los elementos menos visibles pero más relevantes ha sido la construcción interna.

Mientras el proceso político se bloqueaba, el pueblo saharaui ha desarrollado estructuras educativas, sanitarias y administrativas que permiten sostener la vida en los campamentos de refugiados. No como una solución definitiva, sino como una forma de continuidad.

Desde las primeras escuelas improvisadas en el desierto hasta un sistema educativo completo, desde la organización de las wilayas hasta la gestión cotidiana de decenas de miles de personas, la RASD ha funcionado como algo más que una declaración política.

Ha funcionado como práctica.

Hay, además, un elemento que atraviesa toda esta historia: la memoria.

La proclamación de la RASD en 1976 no fue un acto institucional convencional. Fue el resultado de una situación límite: la retirada de España, la invasión del territorio y el desplazamiento masivo de la población.

Que hoy, cincuenta años después, esa proclamación siga siendo el punto de referencia central no responde solo a una cuestión histórica. Responde a la persistencia de las condiciones que la hicieron necesaria.

Por eso, la celebración de este aniversario no puede leerse únicamente como un acto conmemorativo.

Es también una constatación.

Constata que el conflicto no ha sido resuelto.
Constata que el marco jurídico internacional sigue vigente, aunque bloqueado.
Y constata que, pese a todo, existe una continuidad política y social que no ha desaparecido con el paso del tiempo.

En Auserd, estos días, no se celebra solo un aniversario.

Se hace visible una realidad que a menudo queda fuera del foco:
que el Sáhara Occidental sigue siendo un territorio pendiente de descolonización
y que, cincuenta años después, el pueblo saharaui sigue organizando su presente en torno a esa condición.

Carlos C. García – PLATAFORMA «NO TE OLVIDES DEL SÁHARA OCCIDENTAL»