Alemania lamenta que Marruecos use a sus jóvenes sin perspectivas como moneda de cambio política

Alemania lamenta que Marruecos use a sus jóvenes sin perspectivas como moneda de cambio política
 
El secretario de Estado alemán para Europa sobre Marruecos: «La UE no debe permitir que la chantajeen”.
 
El secretario de Estado alemán para Europa, Michael Roth, lamenta que Marruecos esté usando a sus jóvenes sin perspectivas como moneda de cambio política. 
 
Por Lehbib Abdelhay/ECS
 
Berlín (ECS).- El secretario de Estado alemán de Asuntos Europeos, Michael Roth, responde tanto desde su cargo en el Gobierno de gran coalición de Angela Merkel como desde su militancia socialdemócrata. Como Olaf Scholz, el candidato de su partido a las elecciones generales que celebra Alemania en septiembre, es partidario de avanzar en la reforma económica de la UE y de emitir eurobonos, algo que los conservadores rechazan. Tras la crisis migratoria de Ceuta y ante las llegadas constantes a Lampedusa, cree que es más urgente que nunca un pacto europeo de migración y asilo. En una entrevista virtual con EL PAÍS y otros dos corresponsales de la alianza de diarios europeos LENA, Roth celebra la respuesta rápida de la UE ante el “terrorismo de Estado” del presidente bielorruso, Aleksandr Lukashenko, que desvió el pasado domingo un avión para detener a un activista.
 
En dicha entrevista, y al ser preguntado sobre los millones que la UE dona a Marruecos para guardar sus fronteras y de repente se abre la puerta para que miles de marroquíes entran ilegalmente a España por Ceuta, el Secretario de Estado alemán en su respuesta dijo que la UE ayuda a países como Marruecos a dar una perspectiva a sus jóvenes, a crear empleo. «Pero tengo la impresión de que los jóvenes sin perspectivas se están convirtiendo en una moneda de cambio política para los gobernantes. Eso es cínico. La UE no debe permitir que la chantajeen. En este sentido, estoy muy impactado por las imágenes de Ceuta», afirma.
 
En este contexto, un Marruecos confuso anunció ayer el cese de la cooperación en materia de seguridad con Alemania en las áreas de inteligencia y lucha contra el terrorismo después de lo que sucedió en las recientes crisis, según lo declarado por el Director de la Oficina Central de Investigación Judicial de Marruecos, Habboub Cherkaoui.
 
En una entrevista concedida al diario marroquí Rue20, vinculado a los servicios secretos marroquíes, el Director de la Oficina Central de Investigaciones Judiciales (BCIJ), Habboub Cherkaoui, afirmó tajantemente que »ya no hay cooperación en materia de seguridad con Alemania». No obstante, por otro lado indicó que la cooperación se mantiene con España a pesar de las tensiones actuales aunque reconoce que está en riesgo.
 
El aumento de la tensión en Ceuta es motivo de alarma. Bajo la mirada pasiva de la policía marroquí, cerca de 9.000 marroquíes, más de 2.000 ellos menores, consiguieron entrar ilegalmente en el enclave español a principios de la semana pasada. Si la presión parecía haberse disipado, el jueves 20 de mayo, tras la expulsión de 5.600 de estos migrantes a Marruecos, este episodio marcará definitivamente las relaciones entre Rabat y Madrid y, más allá, Bruselas.
 
La actitud de Rabat representa una crisis sin precedentes. Se conoce el origen de la crisis: Rabat consideró como un gesto inaceptable de enemistad la acogida en suelo español de Brahim Ghali, el líder supremo del Frente Polisario, movimiento de liberación que lucha por la independencia del Sáhara Occidental. El argumento “humanitario” esgrimido por Madrid fue declarado inadmisible en Rabat, que había prometido que esta decisión tendría “consecuencias”. Unos días después de esta amenaza, Rabat cumple y lanza al mar unos 9.000 de sus ciudadanos a Ceuta para presionar a Madrid.
 
«Solo los regímenes más abyectos trafican con sus propios ciudadanos” para lograr objetivos en política exterior», afirmó el ECFR en un extenso artículo publicado en la web del Centro europeo y redactado por el director de su rama en España, Nacho Tori Blanca.
 

Origen: Alemania lamenta que Marruecos usa a sus jóvenes sin perspectivas como moneda de cambio política.