Las conmemoraciones por el 50º aniversario de la proclamación de la República Árabe Saharaui Democrática no se limitaron a declaraciones simbólicas. En América Latina, el aniversario ha activado tanto espacios culturales como pronunciamientos políticos de alto contenido crítico frente a la ocupación marroquí, según informaciones difundidas por Sahara Press Service (SPS).
En Rosario, el Centro Cultural La Toma acogió una agenda cultural impulsada por el Comité de Cooperación Latinoamericano Saharaui y la Asociación Amistad Argentino Saharaui. Poetas, escritores de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE-Rosario), referentes sociales y artistas participaron en una jornada que combinó literatura, música y memoria política. Más que un acto protocolario, la cita reivindicó la dimensión universal de las luchas anticoloniales y situó explícitamente la causa saharaui en ese marco.
En Brasil, el tono fue directamente político. La ASAARAUI denunció los crímenes cometidos contra la población saharaui y condenó la ocupación de partes del Sáhara Occidental. En paralelo, el Partido Comunista de Brasil exigió el fin inmediato de la ocupación, la liberación de los presos políticos saharauis y la celebración de un referéndum libre y justo. El PCdoB fue más allá al llamar al Estado brasileño a reconocer oficialmente a la RASD, introduciendo un elemento diplomático que trasciende la mera solidaridad retórica.
En Uruguay, la Asociación Uruguaya de Amistad con la RASD y el Partido Socialista de Uruguay adoptaron un discurso de fuerte contenido jurídico. Denunciaron la explotación de los recursos naturales saharauis, reclamaron la ampliación del mandato de la MINURSO para incluir la supervisión de los derechos humanos y emplazaron a España a asumir su responsabilidad como potencia administradora en un proceso de descolonización inconcluso. El Partido Socialista uruguayo subrayó además la incapacidad de la misión de la ONU para cumplir su mandato esencial: organizar el referéndum de autodeterminación.
Desde Quito, varias formaciones —Acción Comunista, Pachakutik, el Partido Comunista Ecuatoriano, el Movimiento PUEDE y Somos Patria— difundieron un comunicado conjunto que calificó la ocupación marroquí como ilegal y denunció la complicidad internacional que la sostiene. El texto incluyó una crítica directa a la postura del propio gobierno ecuatoriano, al que acusaron de adoptar posiciones funcionales a la estrategia marroquí. El Partido Comunista del Ecuador, por su parte, reivindicó los 50 años de lucha del Frente Polisario y llamó a intensificar la solidaridad activa.
El denominador común de estas iniciativas no es solo el apoyo simbólico. Es la reafirmación explícita de que el Sáhara Occidental sigue siendo un territorio pendiente de descolonización y que la solución pasa por un referéndum libre y transparente. Mientras en otros escenarios diplomáticos se multiplican los contactos discretos y las fórmulas de “cierre político” alejadas del mandato original de Naciones Unidas, en América Latina el lenguaje continúa siendo inequívocamente jurídico y anticolonial.
En un momento en que Washington intenta impulsar nuevas dinámicas de diálogo bajo fuerte presión geopolítica, el posicionamiento latinoamericano introduce un recordatorio incómodo: no existe solución estable que ignore el derecho del pueblo saharaui a decidir su futuro. Medio siglo después de la proclamación de la República Saharaui, el mensaje que llega desde el continente no es de nostalgia conmemorativa, sino de advertencia política. La descolonización no prescribe. Y cualquier intento de imponer un desenlace al margen de la autodeterminación seguirá encontrando resistencia no solo en el terreno saharaui, sino también en el espacio internacional que todavía defiende el derecho como principio y no como moneda de cambio.
FUENTE: Sahara Press Service
Descubre más desde No te olvides del Sahara Occidental
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
