Analistas europeos creen que el giro promarroquí de Sánchez “hace a España más vulnerable” y perjudica a Europa

Analistas europeos creen que el giro promarroquí de Sánchez “hace a España más vulnerable” y perjudica a Europa

 

 
Analistas del influyente think tank europeo ECFR creen que “España ha sido estratégicamente miope” al convertirse en el principal valedor del plan marroquí en el continente.
 
En su análisis “Concesiones Interminables: España se inclina ante Marruecos” creen que al “recompensar la presión marroquí” se ha socavado la capacidad de negociación de España en la relación bilateral.
 
Destacan que “Europa depende de Argelia” como alternativa a Rusia en el gas o la cooperación antiterrorista y que la relación con Marruecos «no puede ser exclusivamente en los términos de Marruecos».
 
Para ECFR el movimiento de Sánchez “no tiene nada que ver con la búsqueda de la paz en el Sáhara Occidental”.
 
Contramutis.-
 
Madrid (ECS). – El Consejo Europeo de Relaciones Exteriores (ECFR), prestigioso think tank paneuropeo, acaba de emitir un demoledor análisis respecto al respaldo de España al plan de autonomía marroquí para el Sáhara Occidental expresado por Pedro Sánchez en su carta a Mohammed VI en el que subraya que aunque dicha toma de postura esté relacionada con su deseo de “recomponer sus relaciones con Marruecos”, su único resultado ha sido “hacer a España más vulnerable a la presión marroquí”.
 
En el análisis “Concesiones Interminables; España se inclina ante Marruecos” (Endless concessions: Spain’s tilt to Morocco ) se deja claro que el movimiento de Sánchez “no tiene nada que ver con la búsqueda de la paz en el Sáhara Occidental”.
 
En el informe, elaborado por los expertos en política internacional Andrés Lebovich y Hugh Lovatt, y que se une a otro publicado por este último en la revista Política Exterior, se indica que dicho giro sólo producirá “beneficios fugaces” en la relación entre España y Marruecos y se califica la medida como “estratégicamente miope”, ya que ha “recompensado la campaña de presión de Marruecos contra España, explotando su vulnerabilidad a la migración irregular e incentivando un comportamiento similar en el futuro”.
 
Además, indican los analistas, en el proceso “España corre el riesgo de desencadenar una nueva crisis con Argelia que puede socavar los esfuerzos europeos para confrontar a Rusia por su guerra en Ucrania”, al comprometer el suministro de gas desde el otro lado del Mediterráneo.
 
Los analistas agregan que de los términos de la misiva de Pedro Sánchez a Mohammed VI se deduce que España “es ahora el partidario europeo más fuerte del plan de autonomía de Marruecos, incluso en comparación con Francia”, pero son incluso aún más duros al explicar las consecuencias para el conjunto de Europa de la actuación de España.
 
“DOBLE RASERO”
 
“Mientras Europa trabaja para defender el orden internacional basado en reglas contra la invasión total de Ucrania por parte de Rusia, es particularmente peligroso para España respaldar los reclamos marroquíes sobre el Sáhara Occidental, que anexó ilegalmente en 1976”, indican antes de señalar que con ello “Madrid está dando pie a acusaciones de doble rasero” de quienes no están conformes con la guerra en el Este de Europa.
 
El escrito se refiere a continuación al inicio de la crisis con la retirada de la embajadora marroquí y la entrada ilegal de 10.000 personas en Ceuta, tras “relajarse” los controles fronterizos por parte de Marruecos, como “represalia” por la atención hospitalaria en Logroño al presidente de la República Arabe Saharaui Democrática (RASD), Brahim Gali, recordando que la propia ministra de Defensa, Margarita Robles, definió entonces el episodio como “un chantaje” y considerando los analistas que se trata de “un patrón en el que Marruecos utiliza la migración para intentar obligar a Europa a aceptar su posición sobre el Sáhara Occidental”.
 
En este sentido se recuerda que, pese a que el Gobierno de España hizo varios esfuerzos para “aplacar” a Rabat, como la destitución de la ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, el ofrecimiento de suministrar gas natural a Marruecos cuando Argelia cerró el gasoducto Magreb-Europa, o la implicación en enero último del Jefe del Estado, Felipe VI, “nada de esto tuvo el efecto deseado en el gobierno marroquí, que dejó en claro que solo aceptaría el respaldo español a su posición sobre el Sáhara Occidental”.
 
CRISIS CON ARGELIA
 
“Al tratar de resolver una crisis en su frontera sur, Madrid puede haber creado otra y puede haber complicado los esfuerzos europeos para confrontar a Rusia”, prosigue el análisis al subrayar la “conmoción e ira” que la carta de Sánchez originó en Argelia, provocando la retirada de su embajador.
 
“Pero no hay garantía de que las consecuencias políticas se detengan ahí”, se  agrega tras advertir que, con el reciente aumento de los precios mundiales de la energía y la influencia de Rusia en Argelia, dicho país podría limitar sus suministros de gas a Europa y boicotear sus planes para depender menos de la energía rusa, además de perjudicar otras áreas en las que “Europa depende de Argelia” como la cooperación antiterrorista en el Sahel, que “la decisión de Madrid podría perturbar gravemente”.
 
LA CARTA DE SÁNCHEZ
 
Asimismo, se subrayan las dificultades de la diplomacia española ante la decisión de Mohamed VI de hacer pública una carta que “al parecer esperaban que se mantuviera en privado, al menos hasta que Sánchez visitara Rabat”, lo que ha creado “una confusión considerable” en otros países de Europa y la impresión de que “España, simplemente se plegó ante la presión marroquí sobre el Sáhara Occidental”.
 
Y que si bien el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha tratado de “limitar daños” con gestos como una reunión con el enviado de la ONU para el Sáhara Occidental, Staffan De Mistura, y declaraciones negando que la decisión de Sánchez “represente un cambio político fundamental” -aunque al mismo tiempo se diga que se ha producido “un punto de inflexión histórico” y “una nueva base” para las relaciones bilaterales con Marruecos- “tales contradicciones sólo resaltan la confusión estratégica de Madrid”.
 
En esta misma línea, los analistas destacan que “no está claro si Marruecos ha prometido algo a España a cambio de su gesto de apoyo” y que aunque pueda obtener alguna garantía en el control de la inmigración o la normalización de relaciones con Ceuta y Melilla “cualquier concesión de Marruecos en estas áreas parece ser limitada y no vinculante”, al margen del hecho de que con la cesión en el Sáhara Occidental “la relación bilateral se ha inclinado a favor de Rabat y ha socavado las futuras posiciones de negociación de España”.
 
Además, los analistas señalan que si, como parece probable, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea vuelve a pronunciarse en contra de la inclusión del Sáhara Occidental en la relación comercial de la Unión Europea con Marruecos, “España volverá a estar bajo la presión marroquí” y “es poco probable que cambie sus tácticas hasta que haya obtenido la plena aceptación española (y europea) de su reclamo de soberanía sobre el Sáhara Occidental”.
 
En este sentido también consideran que la medida de España es “especialmente inoportuna” si se tiene en cuenta que Marruecos no ha participado en las votaciones para condenar en la Asamblea General de la ONU a Rusia por su guerra con Ucrania, existiendo, asimismo, “indicios de que desde entonces Rabat ha fortalecido sus lazos con Moscú”.
 
Unos movimientos a mitad de camino entre la Unión Europea y Rusia que los analistas estiman consecuencia de “sus propios intereses, incluida la necesidad de salvaguardar las exportaciones de trigo a medida que aumentan los precios internos de los alimentos” y que no es diferente a la de otros estados del Medio Oriente, como Israel y los Emiratos Árabes Unidos que tampoco han condenado a Rusia.
 
CONCESIONES A MARRUECOS
 
“Sin embargo, Europa hace cada vez más concesiones a sus socios en Oriente Medio y el Norte de África sin ejercer su considerable influencia económica y financiera sobre ellos para lograr sus objetivos de política exterior”, agregan los expertos del EFCR en relación a los “incentivos” que Marruecos sigue recibiendo de la Comisión Europea en materia económica, como la reciente movilización el 10 de marzo pasado de 8.400 millones de euros o el anuncio de nuevos programas de cooperación con el país magrebí, que al igual que las concesiones que hace España tampoco han producido nunca “un giro favorable en la política marroquí”.
 
Los analistas concluyen que aunque España y la UE deben “mantener estrechos vínculos con Marruecos” ello no debe ser “exclusivamente en los términos de Marruecos” y que “al negarse a utilizar su influencia, España y la UE reducen su propio poder de negociación y refuerzan la percepción entre muchos líderes de Oriente Medio y el Norte de África de que los europeos son actores intrascendentes” frente a otros como Rusia o China.
 
“En un momento en que la UE solo puede proteger sus intereses regionales intensificando la competencia con otras potencias mundiales”, concluyen, “no puede permitirse el lujo de hacer concesiones interminables a cambio de tan poco”.
 

Origen: Analistas europeos creen que el giro promarroquí de Sánchez “hace a España más vulnerable” y perjudica a Europa.