Argelia compra cazas rusos y Washington protesta… pero no puede permitirse sancionarla

Argelia compra cazas rusos y Washington protesta… pero no puede permitirse sancionarla
 

Entre sanciones y realidades estratégicas: Argelia como socio clave de Estados Unidos en medio del giro aéreo ruso – DZPatriots

 

A primera vista, el renovado debate sobre posibles sanciones estadounidenses contra Argelia —vinculado a la adquisición de sistemas de armas rusos avanzados— podría sugerir una inminente fractura estratégica entre Argel y Washington. Sin embargo, una lectura serena y rigurosa conduce a una conclusión muy distinta: Estados Unidos no tiene ni el interés ni la lógica estratégica para desestabilizar a Argelia, pilar de la seguridad en el norte de África, actor central en el Sahel y socio constante en la lucha contra el terrorismo.

Es dentro de este marco estratégico más amplio donde deben analizarse los recientes desarrollos relativos al Su-57 en Argelia y al “rebote” exportador del Su-35, más allá de titulares llamativos, imágenes difundidas en redes y análisis de inteligencia de fuentes abiertas.

Sanciones estadounidenses: una palanca política, no una estrategia de ruptura

El marco CAATSA, invocado de forma recurrente cada vez que se mencionan compras de armamento ruso, funciona principalmente como una herramienta de disuasión política, no como un camino automático hacia la confrontación. La experiencia demuestra que Washington aplica este instrumento con flexibilidad, ajustándolo al peso geopolítico y al papel regional del país afectado.

Argelia no es un actor marginal. Tampoco es un aliado dependiente. Es un actor estratégico soberano, con una profundidad geográfica decisiva y una experiencia reconocida internacionalmente en la lucha contra el terrorismo transnacional. Desde los atentados del 11 de septiembre de 2001, la cooperación entre Argelia y Estados Unidos en materia de inteligencia, control fronterizo y combate contra AQMI y sus ramificaciones no se ha interrumpido.

Washington puede expresar “preocupaciones” y lanzar advertencias, pero es consciente de que sancionar seriamente a Argelia supondría debilitar uno de los pilares de la seguridad regional, precisamente en un momento en que el Sahel atraviesa una reconfiguración peligrosa. Una ruptura real sería estratégicamente contraproducente.

El Su-57 en Argelia: indicios sólidos y cautela necesaria

A comienzos de febrero de 2026, plataformas especializadas difundieron secuencias de vídeo atribuidas a fuentes argelinas, presentadas como la primera confirmación visual de operaciones del Su-57 en territorio argelino. Estas imágenes aparecieron pocas semanas después de una declaración del director de la UAC en el Dubai Airshow (noviembre de 2025), en la que afirmó que dos Su-57E habían sido entregados a un cliente extranjero y puestos en servicio, sin identificar al comprador.

El conjunto de indicios es consistente:

Argelia ha sido durante años la principal candidata a convertirse en el primer operador extranjero del Su-57.
Medios argelinos y rusos hablaban desde febrero de 2025 de formación de pilotos y entregas antes de finales de ese año.
Las imágenes difundidas son coherentes con infraestructuras y patrones operativos argelinos.

No obstante, el rigor obliga a subrayar que no existe todavía confirmación oficial explícita por parte del Ministerio de Defensa argelino. La probabilidad es elevada, pero la confirmación formal sigue pendiente.

Qué implicaría realmente el Su-57

Si se confirmara su entrada en servicio, incluso en cantidades limitadas, el impacto sería doctrinal y estratégico más que numérico. El aparato asumiría, en clave de quinta generación, funciones históricamente desempeñadas por el MiG-25: intercepción de largo alcance, dominio de la información y penetración en espacios aéreos disputados.

Gracias a su arquitectura radar AESA distribuida y a su capacidad de fusión de sensores, el Su-57 actuaría como multiplicador de fuerza para los Su-30MKA y los Su-35, facilitando mando táctico y coordinación de misiones complejas.

Ese valor añadido, sin embargo, depende de tres factores críticos: sostenimiento logístico, enlaces de datos entre generaciones y acceso estable a municiones de largo alcance.

El Su-35: realidad comprobada

A diferencia del Su-57, la presencia del Su-35 en servicio argelino ya no es objeto de especulación. Imágenes satelitales de marzo de 2025, respaldadas por análisis OSINT, documentaron el traslado de un avión originalmente destinado a Egipto y su posterior observación en la base aérea de Aïn Beïda con insignias argelinas.

El episodio es revelador: demuestra la capacidad rusa de redirigir aparatos bloqueados por presiones CAATSA hacia clientes dispuestos a asumir el coste político. Para Argelia, supuso un refuerzo rápido y coherente de sus capacidades aéreas.

Washington ante el hecho consumado

Las declaraciones estadounidenses calificando estas adquisiciones de “preocupantes” se inscriben en una lógica de presión diplomática gestionada, no en una estrategia de ruptura. Estados Unidos distingue entre aliados dependientes y socios estratégicos autónomos. Argelia pertenece a esta segunda categoría.

En la lucha antiterrorista, en la estabilización del Sahel y en la seguridad del Mediterráneo occidental, ninguna arquitectura de seguridad viable puede prescindir de Argelia. Esa realidad limita el alcance efectivo de cualquier amenaza de sanción.

Conclusión

Más allá del ruido mediático, varias conclusiones se imponen:

Las sanciones estadounidenses siguen siendo una herramienta de presión, no un plan de confrontación con Argelia.
La probabilidad de operaciones del Su-57 en Argelia es alta, aunque aún no esté confirmada oficialmente.
El Su-35 es una realidad operativa respaldada por pruebas satelitales.
Argelia continúa siendo un socio clave para Estados Unidos, no por alineamiento ideológico, sino por necesidad estratégica.

En un sistema internacional cada vez más fragmentado, las grandes potencias deben adaptarse a los Estados pivote. Por su geografía, su experiencia en seguridad y su defensa de la soberanía estratégica, Argelia pertenece claramente a esa categoría.

Por Belgacem Merbah


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