Argelia vincula la mejora de sus relaciones con España a la rectificación de la posición sobre el Sáhara Occidental

Argelia vincula la mejora de sus relaciones con España a la rectificación de la posición sobre el Sáhara Occidental
Por Lehbib Abdelhay 
 
Madrid (ECS). – El presidente del gobierno de España, Pedro Sánchez, ha admitido que le «encantaría» poder viajar a Argelia en un momento en que sigue abierta la crisis diplomática desatada por su decisión de apoyar al ilegal plan de autonomía marroquí para el Sáhara Occidental. «Me encantaría ser yo el que fuera a Argelia», ha dicho este martes Sánchez en una rueda de prensa con el canciller alemán.
 
Alemania ha dado explícitamente su apoyo a la creación de la gran red europea de la electricidad y del gas que España quiere ayudar a construir para mejorar las conexiones entre España y el norte del continente viejo. Pero ese deseo está pendiente de la posición argelina, mayor suministrador de gas natural a la región.
 
Ese Gasoducto si se lleva a construir, convertiría a España en un país clave para el suministro energético en la Unión Europea. Pero para eso necesita reconciliarse con Argelia, el primer proveedor de gas natural de España que por la política absurda de Sánchez respecto al Sáhara Occidental ha dado un giro hacia Italia. La referencia al papel clave de Argelia en el suministro de gas del sur al norte de Europa fue breve pero llamativa en la comparecencia del canciller alemán Scholz y Sánchez ante la prensa. A la pregunta de una periodista sobre si ambos planeaban viajar al país norteafricano, Sánchez respondió sorprendiendo: «Me encantaría ser yo el que fuera a Argelia».
 
Pero para poder viajar a Argelia, Sánchez tiene que cumplir con las condiciones que pone el país presidido por Abdelmadjid Tebboune. Según ha adelantado hoy el periódico El Confidencial, Pedro Sánchez no es, por ahora, bienvenido en Argel.
 
Según el rotativo español, Argel dejó claro en las últimas horas que no se cumplen las condiciones para que el presidente del Gobierno de España realice un viaje a Argelia, tal y como expresó su deseo el pasado martes en la rueda de prensa con el canciller alemán. «Para que la visita se pueda llevar a cabo, Sánchez debe comprometerse a hacer una declaración clara, inequívoca e irreversible de la posición de España sobre la cuestión del Sáhara Occidental”, dijo  a El Confidencial un alto cargo argelino después de escuchar a Sánchez. Y añade: “esa aclaración debe de ser conforme a la legalidad internacional y respetuosa con el estatus del Sáhara Occidental como territorio no autónomo”. “Debe precisar que España respeta la integridad territorial de Marruecos en sus fronteras legalmente reconocidas”, que no incluyen a la antigua colonia española. “Sin ella, no podrá ir a Argelia”, concluyó el alto cargo argelino según El Confidencial.
 
Según la misma fuente, a persar del deseo manifestado por Sánchez de viajar a Argelia y las buenas palabras que pronuncia de vez en cuando su ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, el Gobierno socialista no parece, por ahora, dispuesto a cumplir la condición del gobierno argelino para retomar las relaciones.
 
El periódico hizo una breve comparación entre Argelia y Marruecos en lo que respecta a la inmigración ilegal y el chantaje migratorio. El Ejecutivo de Sánchez ha optado por Marruecos, porque es un vecino más inmediato, es un socio comercial más importante y tiene más capacidad que Argelia de provocar problemas a través, por ejemplo, de la inmigración irregular a Canarias. Mientras Argelia no ha chantajeado con la inmigración, y las llegadas registras de los sin papeles procedentes de Argelia ha caído respecto al mismo periodo del año pasado.
 
Según el medio español, la llegada de pateras procedentes de Marruecos, ha disminuido en Canarias desde que en marzo se produjo la reconciliación hispano-marroquí, lo que demuestra que es un instrumento que Rabat utiliza, según sus necesidades, para presionar a los países europeos.
 

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