Cómo el régimen marroquí instrumentaliza la vestimenta: el caftán frente a Argelia y la melfa contra el Sáhara Occidental – Victoria G. Corera

Cómo el régimen marroquí instrumentaliza la vestimenta: el caftán frente a Argelia y la melfa contra el Sáhara Occidental – Victoria G. Corera

«La discrète campagne d’influence en faveur du caftan marocain auprès de l’Unesco» es el titular del artículo publicado por Africa Intelligence el 19 de enero de 2026. El medio especializado revela los mecanismos de influencia desplegados por Marruecos para lograr la inscripción del caftán marroquí como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad, y ofrece claves relevantes para comprender cómo la diplomacia cultural se integra en la estrategia política del régimen, también en relación con el Sáhara Occidental.


Cultura, influencia y poder blando: una lectura política del caftán

El texto de Africa Intelligence describe con detalle la campaña discreta pero eficaz impulsada por Rabat en los meses previos a la decisión de la UNESCO. Lejos de una iniciativa espontánea de carácter cultural, el reconocimiento del caftán aparece como el resultado de un trabajo profesional de relaciones públicas, apoyado en agencias de lobby con fuerte implantación en Francia y vínculos históricos con los centros de poder político y mediático. La cultura se presenta así como un instrumento más del llamado soft power, cuidadosamente planificado y financiado.

El artículo pone el foco en la utilización de intermediarios bien conectados, en la colocación de contenidos favorables en medios generalistas franceses y en un contexto institucional marcado por estrechas relaciones personales entre responsables marroquíes, franceses y antiguos dirigentes de la UNESCO. Sin emitir juicios explícitos, Africa Intelligence deja entrever hasta qué punto estos factores pesan en decisiones que oficialmente deberían responder a criterios técnicos y culturales.

Rivalidad regional y competencia simbólica

La inscripción del caftán marroquí no puede desligarse de la rivalidad cultural entre Marruecos y Argelia. El propio artículo recuerda que este reconocimiento llega poco después de que la UNESCO incluyera prendas tradicionales argelinas como la gandoura y la melehfa. En este contexto, la cultura se convierte en un terreno de competencia simbólica, donde cada Estado busca reforzar su imagen, su legitimidad y su liderazgo regional a través del patrimonio inmaterial.

La movilización de grandes fortunas marroquíes y de eventos como la Caftan Week subraya la dimensión estratégica de esta batalla cultural. No se trata únicamente de preservar tradiciones, sino de proyectar una narrativa nacional cohesionada y reconocida internacionalmente, capaz de competir con otros relatos en el espacio mediterráneo y africano.

El Sáhara Occidental: apropiación cultural y normalización de la ocupación

Uno de los elementos más significativos señalados por Africa Intelligence es la inclusión destacada de “parures traditionnelles du Sahara” en estos eventos culturales. Este gesto, aparentemente anecdótico, adquiere una carga política evidente cuando se sitúa en el contexto del Sáhara Occidental, territorio pendiente de descolonización y ocupado por Marruecos.

La referencia a vestimentas saharauis, como la melfa, dentro de un marco cultural marroquí contribuye a una estrategia más amplia de apropiación simbólica. Al integrar expresiones culturales saharauis en el relato patrimonial del Estado ocupante, se intenta naturalizar la idea de que el Sáhara Occidental forma parte del “sur marroquí”, desplazando el conflicto del plano jurídico y político al terreno cultural.

Esta operación resulta especialmente problemática desde el punto de vista del derecho internacional y de los derechos culturales. El patrimonio inmaterial no es neutro: está ligado a pueblos concretos y a su derecho a definir, proteger y transmitir su propia identidad. En el caso saharaui, esta identidad se ve sistemáticamente erosionada por políticas que buscan diluirla dentro de un marco nacional que no le pertenece.

La UNESCO ante sus contradicciones

La lectura del artículo deja también preguntas incómodas sobre el papel de la UNESCO. Las conexiones personales y políticas descritas por Africa Intelligence ilustran las tensiones internas de una institución llamada a proteger la diversidad cultural, pero expuesta a presiones diplomáticas y a juegos de influencia entre Estados. Cuando estas dinámicas afectan a territorios no autónomos, el riesgo es aún mayor: el reconocimiento cultural puede convertirse en un instrumento de legitimación de situaciones ilegales.

Una batalla cultural que no es secundaria

La campaña en torno al caftán marroquí muestra que la cultura no es un ámbito marginal, sino un espacio central de disputa política. En el caso del Sáhara Occidental, la instrumentalización de símbolos culturales forma parte de una estrategia de normalización de la ocupación, que busca imponer una narrativa de hecho consumado también en el terreno identitario.

La lectura de Africa Intelligence permite así comprender mejor cómo Marruecos articula diplomacia, economía, influencia mediática y cultura en un mismo proyecto político. Frente a ello, recordar que el patrimonio cultural pertenece a los pueblos —y no a los Estados que los ocupan— sigue siendo una tarea esencial.

Victoria G. Corera – PLATAFORMA «NO TE OLVIDES DEL SAHARA OCCIDENTAL»


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