Crítica de Hamada, un documental de Eloy Domínguez – El Palomitrón

Crítica de Hamada, un documental de Eloy Domínguez – El Palomitrón

Entre los saharauis, el término hamada se utiliza para referirse a algo “vacío” o “sin vida”. Sin embargo, lo único identificable con esas características en la película de Eloy Domínguez Serén es el terreno desértico donde se asientan los campos de refugiados en los que se rodó. No significa que rehúse meterse por los caminos de la crítica social y política, sino porque lo hace de forma implícita, mediante cuidadísimos planos del entorno, retratando los quehaceres silenciosos, observando las conversaciones del día a día. Además, desborda delicadeza y un exquisito del lenguaje cinematográfico.

Son los propios protagonistas quienes desdramatizan sus circunstancias tomándose la vida con humor. Estudian, buscan trabajo, aprenden a conducir, whatsappean. Vidas e inquietudes casi calcadas a las de la mayoría de los jóvenes europeos. Solo que sus oportunidades son escasas; y su mundo, restringido.

Ellos, con su punto de vista pícaro y creativo, son las mejores voces para recordarle a Europa unos principios fundamentales que se llaman derechos humanos, y que con su pueblo no se están cumpliendo. Es por eso a Hamada se lo puede calificar como documental combativo, pero no agresivo. Y muy, muy humano.

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Origen: Crítica de Hamada, un documental de Eloy Domínguez – El Palomitrón