El hundimiento del carguero panameño Dura Bulk el pasado 28 de febrero frente a las costas de El Aaiún ha sido tratado como un simple incidente marítimo. El buque, de 88 metros de eslora y cargado de clinker —material utilizado en la fabricación de cemento—, se dirigía al puerto saharaui cuando notificó una vía de agua y terminó hundiéndose. Toda la tripulación fue rescatada por las autoridades marroquíes.
El Ministerio de Transporte y Logística de Marruecos informó del suceso refiriéndose a “las costas de El Aaiún” como si se tratara de territorio marroquí sin matices. Esa formulación, aparentemente rutinaria, es el verdadero núcleo del problema.
Como recuerda la periodista Zainab Musa en un análisis publicado el 2 de marzo, El Aaiún no está en Marruecos, sino en el Sáhara Occidental, territorio pendiente de descolonización según Naciones Unidas.
Un territorio cuya soberanía no está resuelta
El Sáhara Occidental figura desde 1963 en la lista de Territorios No Autónomos de la ONU. En octubre de 1975, la Corte Internacional de Justicia concluyó que no existían vínculos de soberanía entre Marruecos y el territorio que invalidaran el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui.
En 1991, el Consejo de Seguridad creó la MINURSO para organizar un referéndum que nunca se ha celebrado.
Nada en el plano jurídico ha cambiado desde entonces.
Canarias y el circuito económico con el territorio ocupado
La información publicada por Atlántico Hoy el 2 de marzo añade un elemento especialmente relevante. El Dura Bulk no era un buque desconocido en el Archipiélago. Según el medio canario, era habitual en los puertos de Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria y durante años participó en el transporte de arena saharaui para el mantenimiento de la Playa de Las Teresitas.
Las Teresitas, transformada en los años 70 mediante el aporte masivo de arena del desierto saharaui, depende periódicamente de nuevos aportes de sedimento. De acuerdo con investigaciones periodísticas citadas por el propio medio, Tenerife habría recibido decenas de miles de toneladas de arena procedente del Sáhara en los últimos años.
No se trata de un detalle anecdótico: revela la existencia de un flujo comercial regular entre Canarias y el puerto de El Aaiún, bajo control marroquí, en un territorio cuya soberanía no le pertenece conforme al derecho internacional.
El derecho frente a la normalización
La explotación de los recursos del Sáhara Occidental ha sido objeto de reiteradas sentencias del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que ha establecido que el territorio es “distinto y separado” de Marruecos y que cualquier acuerdo que lo incluya requiere el consentimiento del pueblo saharaui.
Sin embargo, en la práctica, la administración marroquí ejerce funciones plenas: regula el puerto, coordina rescates marítimos, autoriza actividades económicas y explota recursos naturales como los fosfatos de Bou Craa o la pesca en aguas saharauis.
El comunicado sobre el Dura Bulk no menciona “Sáhara Occidental”. Tampoco introduce matiz jurídico alguno. El puerto aparece integrado en la estructura administrativa marroquí como si la cuestión estuviera definitivamente cerrada.
Un incidente que revela más de lo que parece
El Dura Bulk, construido en 1973 y con 53 años de antigüedad, operaba con normalidad en una ruta que solo existe porque Marruecos controla de facto el puerto de El Aaiún.
Su hundimiento plantea una pregunta que trasciende el accidente:
¿Quién ejerce soberanía legítima sobre esas aguas?
Los comunicados oficiales no lo dicen.
El derecho internacional, sí.
Se hunde el barco que traía la arena del Sáhara para Las Teresitas frente a las costas de El Aiún | El ‘Dura Bulk’ se ha ido a pique con un cargamento de clinker, un elemento para la elaboración del cemento, mientras se dirigía al puerto saharaui https://t.co/doEP5XFTpk
— AtlánticoHoy (@atlantico_hoy) March 2, 2026
Le naufrage du Dura Bulk au Sahara occidental, rappel au monde l’occupation illégale par le Maroc – Afrik- Afrik https://t.co/0kxH62RiMw
— NoTeOlvidesSaharaOccidental 🇪🇭 (@Sahara_1951) March 2, 2026
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