Por Redacción – No te olvides del Sáhara Occidental
11 de noviembre de 2025
Rabat ha vuelto a escenificar una maniobra de distracción que ya nadie en la comunidad internacional se toma en serio. El rey Mohamed VI convocó a los principales partidos políticos marroquíes en el Palacio Real para encargarles la tarea de “concretar” el plan de autonomía para el Sáhara Occidental, una propuesta presentada en 2007 y descrita entonces como “seria y creíble”. Dieciocho años después, sigue siendo una simple declaración de intenciones de tres folios, sin contenido jurídico ni político.
Según informó la agencia oficial MAP, los consejeros del monarca —Taieb Fassi Fihri, Omar Azziman y Fouad Ali El Himma— presidieron la reunión junto a los ministros de Exteriores e Interior, Nasser Bourita y Abdeluafi Laftit. El comunicado habló de una “actualización” del proyecto, en el marco de la soberanía marroquí, para cumplir con el discurso pronunciado por Mohamed VI el pasado 31 de octubre, coincidiendo con la adopción de la Resolución 2797 del Consejo de Seguridad.
Sin embargo, las filtraciones aparecidas en redes sociales y medios próximos a la oposición sugieren un panorama mucho menos solemne. En la reunión, Bourita habría admitido que el Frente Polisario “está debilitando a las unidades del ejército marroquí” y que, por tanto, “se necesitan concesiones para ganar tiempo”. También habría reconocido que Marruecos “debe revisar su Constitución” para dar cierta apariencia de seriedad a una iniciativa que, en realidad, carece de base institucional.
Más explosivas aún fueron las declaraciones atribuidas al ministro marroquí cuando afirmó que “los líderes del Polisario gobernarían las ciudades del Sáhara Occidental política y administrativamente durante una fase transitoria”, seguida de un “referéndum general sobre la secesión de Marruecos”. Aunque su veracidad no puede confirmarse, la difusión de estas palabras ha provocado un evidente malestar dentro del Majzén. El propio ex primer ministro Abdelilah Benkirane preguntó en voz alta “qué pasaría si la gente del Rif exigiera también autonomía”, dejando en evidencia la caja de Pandora que Rabat podría estar abriendo.
La idea de reformar la Constitución para incorporar un modelo de “autonomías regionales ampliadas” podría ser el comienzo del fin del mito de la “unidad nacional” que el régimen repite desde hace medio siglo. Un reconocimiento constitucional de cualquier forma de autogobierno regional abriría la puerta a demandas legítimas de otras zonas históricamente marginadas, como el Rif o el Sus. Por eso, esta “actualización” del plan de autonomía no parece tanto una iniciativa de Estado como un intento desesperado de adaptar un discurso agotado a la presión diplomática internacional tras la última resolución del Consejo de Seguridad.
El episodio revela, en realidad, la inexistencia del famoso plan marroquí. Lo que Rabat presentó en 2007 fue una carta de intenciones sin estructura legal ni compromisos verificables. Su contenido nunca fue discutido en la ONU, y la propia resolución 2797 no lo “avala” ni lo “prioriza”, como se intenta hacer creer, sino que lo menciona simplemente como una “de las propuestas presentadas por las partes”. La única base reconocida por Naciones Unidas para resolver el conflicto sigue siendo el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación.
En este contexto, la reunión del Palacio Real no es un gesto de avance, sino un síntoma de agotamiento. Marruecos se ve forzado a “inventar” de nuevo su plan, mientras en el terreno militar el Ejército de Liberación Popular Saharaui mantiene la presión en el muro y en el ámbito político el Frente Polisario conserva su reconocimiento como parte del proceso por parte de la ONU y la Unión Africana.
Lejos de fortalecer la posición marroquí, el intento de “reescribir” el plan de autonomía pone en evidencia que nunca existió un proyecto real. Ni hay texto, ni hay consenso interno, ni existe margen político para una solución que no sea el cumplimiento del mandato pendiente desde 1975: permitir que el pueblo saharaui decida libremente su futuro mediante un referéndum de autodeterminación.
FUENTES: EL INDEPENDIENTE Mohamed VI pide a los partidos políticos de Marruecos que concreten el plan de autonomía para el Sáhara Occidental
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