En el 50º aniversario de la proclamación de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), el presidente saharaui y secretario general del Frente Polisario, Ibrahim Ghali, ha dirigido un mensaje al pueblo saharaui y a la comunidad internacional en el que reivindica el derecho inalienable a la autodeterminación, recuerda la responsabilidad jurídica pendiente en el proceso de descolonización del Sáhara Occidental y sitúa las actuales gestiones diplomáticas bajo el marco de la legalidad internacional y la resolución 2797 del Consejo de Seguridad.
El discurso no se limita a una conmemoración histórica. Ghali enmarca la efeméride en un momento de reactivación diplomática, con gestiones impulsadas bajo supervisión de Naciones Unidas y Estados Unidos, insistiendo en que cualquier salida deberá permitir al pueblo saharaui decidir libremente su futuro. Frente a las fórmulas impuestas o los hechos consumados, el mensaje presidencial subraya que la estabilidad en el Magreb pasa por una solución conforme al derecho internacional y no por la consolidación de una ocupación.
Asimismo, el presidente saharaui recuerda que el Sáhara Occidental continúa inscrito en la lista de territorios no autónomos de la ONU y señala la responsabilidad histórica de España como potencia administradora de iure en la culminación del proceso de descolonización. En un contexto regional marcado por tensiones estratégicas, competencia energética y recomposición geopolítica, el discurso plantea el cincuentenario como un punto de inflexión: o se avanza hacia una solución justa y definitiva, o se perpetúa un conflicto que sigue condicionando el equilibrio del Magreb y el Sahel medio siglo después.
Discurso de Brahim Ghali, Presidente de la República y Secretario General del Frente Polisario, con motivo del 50º aniversario de la creación del Estado saharaui
26 de febrero de 2026
Mañana, 27 de febrero de 2026, el pueblo saharaui conmemora el cincuenta aniversario de la proclamación de la República Árabe Saharaui Democrática, declarada bajo la dirección de su único y legítimo representante, el Frente Popular para la Liberación de Saguía el Hamra y Río de Oro, como expresión concreta de su voluntad soberana de vivir libre y dignamente en su territorio nacional, como todos los pueblos del mundo.
La proclamación del Estado saharaui fue la culminación de un largo proceso de resistencia, en distintas etapas y momentos históricos, desde el levantamiento de Zemla, liderado por el fallecido Mohamed Sidi Brahim Basiri, hasta la declaración oficial realizada por el iniciador de la revolución, mártir de la libertad y la dignidad, El Uali Mustafa Sayed, junto a sus compañeros que siguieron el mismo camino sin desviarse, entre ellos el presidente mártir Mohamed Abdelaziz.
Es, ante todo, una ocasión para rendir homenaje y tributo a todos los mártires de la causa nacional que sacrificaron sus vidas por el derecho legítimo de nuestro pueblo a la libertad, la dignidad y la construcción de su propio Estado.
En este cincuentenario, felicitamos a nuestro pueblo resistente en todos los frentes de acción y lucha, especialmente a los combatientes del Ejército de Liberación Popular Saharaui, firmes en primera línea en la batalla por la libertad y la dignidad. A nuestro pueblo en los territorios ocupados, que mantiene su identidad y pertenencia nacional pese a la represión, el desplazamiento forzoso y el expolio de recursos. A los presos civiles saharauis en cárceles marroquíes y a sus familias, que sostienen la llama de la resistencia en condiciones extremas. A nuestro pueblo en los campamentos de la dignidad y el honor, ejemplo de firmeza en las circunstancias más duras. Y a la diáspora saharaui, siempre presente en la acción militante.
En este cincuentenario evocamos con orgullo el giro histórico que supuso la proclamación del Estado saharaui como respuesta inmediata y decisiva a una conspiración colonial mediante la cual España, potencia administradora del Sáhara Occidental según el derecho internacional, pretendió eludir su responsabilidad mediante un acuerdo ilegal que vulneraba la legalidad internacional y abría la puerta a una nueva ocupación.
Son cincuenta años de resistencia heroica, de sacrificios de mártires, presos y desaparecidos; cincuenta años de sufrimiento en la ocupación, el exilio y la dispersión; cincuenta años de firmeza en defensa de la libertad y la dignidad.
Son cinco décadas de construcción estatal bajo la dirección del Frente Polisario, combinando las tareas de liberación y edificación institucional. En un caso sin precedentes, el Estado saharaui ha desarrollado instituciones y estructuras en todos los ámbitos, preparadas para asumir plenamente la soberanía el día en que esta se complete.
Durante estos cincuenta años, el Estado saharaui ha consolidado su presencia y continuidad pese a la ocupación y el exilio, logrando avances significativos en el ámbito institucional, democrático y jurídico, con un sistema que articula los poderes ejecutivo, legislativo y judicial.
En el ámbito de la defensa, el Ejército de Liberación Popular Saharaui ha adquirido experiencia y prestigio en la historia de las luchas de liberación. Se consolidaron asimismo el Ministerio de Defensa y los distintos cuerpos de seguridad, con participación activa en los esfuerzos internacionales contra el terrorismo y el crimen organizado.
En el plano social, la República Saharaui ha avanzado notablemente en educación, con altos índices de escolarización y miles de graduados en diversas especialidades. En sanidad, ha desarrollado una red de atención básica y preventiva pese a las limitaciones del exilio. La administración pública ha evolucionado con una destacada participación de la mujer y la juventud en la construcción nacional.
En el frente cultural y mediático, se ha preservado la identidad nacional y la visibilidad permanente de la causa saharaui.
En el plano exterior, la República Saharaui es hoy una realidad africana e internacional, miembro fundador de la Unión Africana, con representación diplomática en varios continentes y comprometida con la paz y la estabilidad regional e internacional.
El Estado saharaui reafirma su voluntad de fortalecer relaciones con todos los países del mundo, incluidos los vecinos, entre ellos el Reino de Marruecos. El pueblo saharaui no será una amenaza para el pueblo marroquí, sino un socio abierto a la paz y la cooperación.
Expresamos nuestro agradecimiento a Argelia por su apoyo constante, así como a Mauritania y a todos los movimientos de solidaridad en Europa y el mundo. Recordamos asimismo la responsabilidad jurídica del Estado español en la culminación del proceso de descolonización del Sáhara Occidental y pedimos a la Unión Europea que respete el derecho internacional y las sentencias del Tribunal de Justicia europeo.
Desde su creación, la República Saharaui ha buscado la paz basada en el respeto a las fronteras internacionales. Tras la adopción por el Consejo de Seguridad de la resolución 2797 el pasado mes de octubre, las actuales gestiones bajo supervisión de Naciones Unidas y Estados Unidos buscan una solución justa y definitiva que permita al pueblo saharaui ejercer su derecho inalienable a la autodeterminación e independencia.
El ejercicio libre y democrático de ese derecho es el único camino hacia una paz justa y duradera. Las soluciones impuestas y la ocupación ilegal han demostrado su fracaso.
El cincuentenario del Estado saharaui es un mensaje al mundo: mensaje de resistencia, de unidad nacional y de determinación para continuar la lucha hasta completar la soberanía sobre todo el territorio nacional.
Con motivo del próximo mes de Ramadán, felicito a nuestro pueblo en todos los lugares donde se encuentre, especialmente a los combatientes en el frente y a los presos saharauis en cárceles marroquíes, deseando que el próximo año llegue con victoria y bendiciones.
Gracias.
FUENTE: (SPS) – Traducción NO OFICIAL
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