El Sáhara Occidental lleva 47 años soportando una ocupación criminal. La otra guerra de la que no se habla.

El Sáhara Occidental lleva 47 años soportando una ocupación criminal. La otra guerra de la que no se habla.

 

Pese a la envergadura, desde el punto de vista mediático, la prensa española, sus comentaristas y los líderes políticos han mantenido un hermético silencio en relación con el tema.
 
Al menos 15 civiles murieron en el más reciente ataque aéreo del ejército de ocupación marroquí en varias partes del Sáhara Occidental.
 
Las operaciones de mantenimiento de la paz y de derechos humanos de la ONU en el Sáhara Occidental han sido severamente restringidas por Rabat.
 
Por Lehbib Abdelhay 
 
Madrid (ECS). – El Sáhara Occidental es un tema de descolonización que no sólo afecta a la región del Magreb. Hay muchos países pendientes de cuanto sucede en este conflicto por los daños colaterales que puede suponer. La ocupación de la antigua colonia española por Marruecos en 1975, fue por la fuerza y desembocó en una guerra. En la guerra del Sáhara, que estuvo muy disputada entre el Frente Polisario y Marruecos, fue determinante la ayuda que recibieron los marroquíes de países occidentales como Estados Unidos, Francia y España. No es frecuente que el Sáhara Occidental aparezca en los titulares internacionales, pero a mediados de noviembre de 2020 lo hizo: el 13 de noviembre de ese año marcó un punto de inflexión, aunque no sorprendente, la ruptura de un tenue alto el fuego de 29 años en el Sáhara Occidental entre Marruecos y el Frente Polisario. El estallido de la guerra es preocupante no solo porque superó casi tres décadas de relativa estasis, sino también porque la respuesta reflexiva de los gobiernos occidentales al resurgimiento del conflicto puede dar un vuelco —y por lo tanto obstaculizar y deslegitimar para la perpetuidad— más de 75 años de principios legales internacionales establecidos. Es imperativo que la comunidad mundial se dé cuenta de que, tanto en el Sáhara Occidental como en Marruecos, el camino a seguir es adherirse al derecho internacional, no anularlo.
 
El conflicto del Sáhara Occidental se remonta a medidos de los años setenta, cuando el territorio estaba a punto de independizarse de su colonizador, España. Bajo la presión de Estados Unidos, que no quería que el movimiento del Frente Polisario liderara un estado independiente, Madrid otorgó autoridad administrativa sobre los dos tercios del norte del país a Marruecos y cedió el tercio sur a la vecina Mauritania. A principios de 1976, el Frente Polisario proclamó la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), que ha sido reconocida por más de 80 países y es un estado miembro de pleno derecho de la Unión Africana (UA). Mauritania cedió su parte del Sáhara Occidental a la RASD en 1979, pero Marruecos ocupó inmediatamente el territorio con la ayuda de Francia y Estados Unidos.
 
En 1991, el ahora colapsado alto el fuego sofocó la lucha armada del Frente Polisario, que acordó cesar sus operaciones militantes a cambio de un referéndum de autodeterminación supervisado por la ONU. Sin embargo, Marruecos nunca permitió que se llevara a cabo esa votación. De hecho, los marroquíes solo continuaron con su ocupación ilegal del territorio; hoy, los colonos marroquíes superan en número a los habitantes autóctonos del Sáhara Occidental.
 
Además de la promesa incumplida de un referéndum, el alto el fuego de 1991 permitió a las fuerzas marroquíes permanecer en la parte norte y oeste del muro construido por Marruecos que abarca cerca de tres cuartas partes del territorio, incluidas sus principales ciudades y los recursos naturales. La RASD, a su vez, mantiene el control de las áreas restantes escasamente pobladas del territorio y administra los campos de refugiados en Argelia, que albergan a cerca del 40 por ciento de la población saharaui.
 
Prácticamente ningún país del mundo reconoce la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental. La ONU, por su parte, considera al Sáhara Occidental como un territorio no autónomo pendiente de descolonización. Un fallo de la Corte Internacional de Justicia determina que no existen vínculos de soberanía entre Marruecos y el Sáhara Occidental, aún así, el reconocimiento tiene sus límites cuando la potencia ocupante se niega a ceder: Las operaciones de mantenimiento de la paz y de derechos humanos de la ONU en el Sáhara Occidental han sido severamente restringidas por Rabat, y sus aliados clave con poder de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU.
 
La otra guerra de la que no se habla.
 
En ese silencio que pertinazmente se está manteniendo estos días en torno a la ocupación y la guerra en el Sáhara Occidental y sus tremendas circunstancias, los medios convencionales occidentales no sólo tratan de ocultar la guerra, en curso, sino que a través de esa «discreción mediática» está tratando de alejar el conocimiento público de las responsabilidades de la tragedia saharaui. Pese a la envergadura, desde el punto de vista mediático, la prensa española, sus comentaristas y los líderes políticos han mantenido un hermético silencio en relación con el tema.
 
En este contexto, la aviación marroquí llevó a cabo este viernes 12 de marzo de 2022 una nueva ronda de bombardeos y ataques indiscriminados contra objetivos civiles en la ciudad de Agüenit, al sur del Sáhara Occidental. Es la segunda vez en menos de un mes que drones marroquíes atacan a esa ciudad. Según relatan las fuentes, los bombardeos tuvieron como objetivo infraestructura civil como una escuela infantil, que fue parcialmente destruida, además de pozos de agua y cisternas que transportan agua potable. En el mismo ataque también fue impactado un centro de logística militar en desuso.
 
En un ataque similar realizado el pasado 24 de febrero de 2022, los drones de las fuerzas de ocupación marroquíes bombardearon también puntos civiles en la mencionada ciudad saharaui, y destruyeron edificios civiles en la localidad, sin registrar víctimas mortales. Marruecos continúa confiando en los ataques de los drones contra objetivos civiles, para responder a los ataques del ejército saharaui contra las concentraciones y atrincheramientos de sus soldados situadas tras el muro militar que divide el Sáhara Occidental.
 
Se trata del enésimo bombardeo marroquí que ha tenido como objetivo puntos civiles, ya que hace tan solo unos meses arrasó de lleno con el vehículo de pastores nómadas saharauis, ascendiendo la lista de víctimas a 23 civiles saharauis asediados.
 
Desde que comenzó la guerra del Sáhara Occidental a causa de la violación marroquí del alto el fuego, la aviación marroquí no discrimina entre objetivos civiles y militares, habiendo bombardeado con anterioridad hogares, convoyes comerciales y civiles de forma indiscriminada. Al menos 15 civiles murieron en el más reciente ataque aéreo del ejército de ocupación marroquí en varias partes del Sáhara Occidental. Entre las víctimas fatales había un niño de quince años y siete jóvenes de apenas 22 años. Todos ellos resultaron muertos en los ataques que el ejército marroquí ejecuta con los drones israelíes y turcos en los territorios liberados del Sáhara Occidental.
 

Origen: El Sáhara Occidental lleva 47 años soportando una ocupación criminal. La otra guerra de la que no se habla.