
Royal Moroccan Armed Forces
El diario analiza la nueva coordinación entre Estados Unidos, Marruecos e Israel y la presenta como una alianza destinada a reforzar el peso internacional de Rabat. A partir de esa lectura, interesa especialmente observar el lugar que ocupa el Sáhara Occidental: presión por la autonomía, cooperación militar y una ofensiva diplomática que llega a pocas semanas de la cita de octubre en Naciones Unidas.
La información publicada este sábado por EL PAÍS ofrece una fotografía bastante clara del nuevo entendimiento entre Estados Unidos, Marruecos e Israel. El diario habla de una “entente” destinada a apuntalar el peso internacional de Rabat y vincula esa coordinación con política exterior, seguridad, tecnología, economía y, de manera muy directa, con el Sáhara Occidental. Washington y Tel Aviv reiteran su reconocimiento de la soberanía marroquí y presentan la propuesta de autonomía como la vía que debe imponerse frente a cualquier prolongación del actual statu quo.
La lectura de EL PAÍS muestra además que la cuestión saharaui no aparece aislada del resto de la relación estratégica. El periódico sitúa junto a la presión diplomática por la autonomía el crecimiento de la cooperación militar: Estados Unidos continúa como principal proveedor de armamento de Rabat e Israel ha ganado un peso notable como segundo suministrador. La alianza política, militar y de seguridad dibujada por el diario ayuda así a entender el contexto en el que se está intentando reforzar internacionalmente la posición marroquí sobre el territorio.
Precisamente por eso conviene distinguir entre lo que describe EL PAÍS como posición de Washington e Israel y lo que ha aprobado Naciones Unidas. El respaldo de ambos gobiernos a la soberanía marroquí y a la autonomía es explícito, pero el marco del Consejo de Seguridad sigue exigiendo una solución mutuamente aceptable y mantiene la autodeterminación dentro de los términos de la resolución 2797. Esa diferencia será especialmente relevante cuando el Sáhara Occidental vuelva al Consejo de Seguridad en octubre.
El artículo incorpora además otro elemento a seguir: fuentes citadas por EL PAÍS sostienen que Washington pretende reducir los efectivos y los costes de la MINURSO antes de la renovación de su mandato. El propio diario deja claro que se trata de información procedente de fuentes en El Aaiún vinculadas a la misión, no de una decisión adoptada por Naciones Unidas.
Leída desde el Sáhara Occidental, la información de EL PAÍS permite ver hasta qué punto la presión diplomática, militar y política a favor de la autonomía está adquiriendo una dimensión más amplia. Pero también obliga a recordar que una alianza entre Estados y una resolución de Naciones Unidas no son lo mismo. Esa distancia, y hasta dónde pueda reducirse en octubre, será una de las cuestiones que habrá que seguir con atención.
Fuente: EL PAÍS, 19 de septiembre de 2026.
¿Lees habitualmente NO TE OLVIDES DEL SÁHARA OCCIDENTAL?
Añádenos como fuente preferida en Google para encontrar más fácilmente nuestras publicaciones.
⭐ Añadir NO TE OLVIDES DEL SÁHARA OCCIDENTAL como fuente preferida