Uno de los argumentos más repetidos en el debate político y mediático sobre el Sáhara Occidental sostiene que España dejó definitivamente de tener cualquier responsabilidad jurídica sobre el territorio en 1975, tras la firma de los llamados Acuerdos de Madrid y la retirada de la administración colonial. Esta afirmación se presenta a menudo como un hecho cerrado de la historia. Sin embargo, desde el punto de vista del derecho internacional, la cuestión está lejos de ser tan simple. El Sáhara Occidental sigue figurando en la lista de Territorios No Autónomos de Naciones Unidas y su proceso de descolonización continúa formalmente pendiente.
España fue reconocida por Naciones Unidas como potencia administradora del Sáhara Occidental durante el periodo colonial. Como tal, tenía la obligación de conducir el territorio hacia un proceso de autodeterminación conforme a la Resolución 1514 (XV) de la Asamblea General de la ONU, adoptada en 1960 y considerada uno de los pilares del proceso global de descolonización.
En noviembre de 1975, en pleno final del franquismo, España firmó con Marruecos y Mauritania los llamados Acuerdos de Madrid, mediante los cuales transfirió la administración del territorio a ambos países. Sin embargo, dichos acuerdos nunca supusieron una transferencia legal de soberanía. Naciones Unidas nunca los reconoció como válidos para alterar el estatus internacional del territorio, y el Sáhara Occidental siguió inscrito en la lista de territorios pendientes de descolonización.
La propia ONU ha reiterado en numerosas ocasiones que los Acuerdos de Madrid no transfirieron la soberanía ni la condición de potencia administradora. En 2002, el entonces subsecretario general de Asuntos Jurídicos de Naciones Unidas, Hans Corell, recordó que dichos acuerdos “no transfirieron la soberanía sobre el territorio ni otorgaron a ninguno de los signatarios la condición de potencia administradora”, un estatus que España, por sí sola, no podía transferir unilateralmente.
Desde el punto de vista jurídico, esto significa que la retirada española no completó el proceso de descolonización. El territorio quedó bajo ocupación marroquí tras la Marcha Verde y la posterior guerra con el Frente Polisario, mientras que el referéndum de autodeterminación previsto por Naciones Unidas nunca llegó a celebrarse.
Medio siglo después, el Sáhara Occidental sigue siendo considerado por Naciones Unidas como un territorio no autónomo pendiente de descolonización. En este contexto, el debate sobre la responsabilidad española no pertenece únicamente al pasado, sino que forma parte de una cuestión jurídica aún abierta en el sistema internacional.
Mientras el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación no se haya ejercido conforme al derecho internacional, el caso del Sáhara Occidental continuará siendo uno de los ejemplos más claros de descolonización inconclusa del mundo contemporáneo.
Este artículo forma parte de la serie
“Desmontando bulos contra el pueblo saharaui y el Frente Polisario”, dedicada a analizar algunas de las falsedades más difundidas sobre el conflicto del Sáhara Occidental.
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