Alfonso Lafarga.-
El poeta y catedrático de Literatura Española Luis García Montero se significó por apoyar al pueblo saharaui, para el que pidió el cumplimiento de la legalidad internacional y la libertad de los presos políticos saharauis frente a la embajada de Marruecos en Madrid.
Pero eso ocurrió en junio de 2012. Seis años después, Luis García Montero fue nombrado por el Gobierno de Pedro Sánchez director del Instituto Cervantes, la institución pública encargada de promover universalmente la enseñanza, el estudio y el uso del español.
Es la misma institución que en el Anuario del español en el mundo 2025, que presentó García Montero, considera a los saharauis como hispanohablantes de Marruecos. lo que ha originado que el grupo de escritoras y escritores saharauis Generación de la Amistad acuse al Instituto Cervantes de dar legitimidad a la agenda colonial de Marruecos e ignorar el derecho internacional.
Sentada frente a la embajada de Marruecos
El 12 de junio de 2012 Luis García Montero participó en una sentada frente a la embajada de Rabat en Madrid con los actores Willy Toledo, Aitana Sánchez Gijón, Malena Alterio, Nathalie Poza y Jorge Gutiérrez, entre otros, para exigir la liberación de los presos políticos saharauis de Gdeim Izik, el campamento reivindicativo desmantelado por las fuerzas de seguridad marroquíes diciembre de 2010 y condenar el asesinato de Hamdi Tarfawi y Said Dambar.
Los intelectuales y artistas leyeron un comunicado de apoyo al pueblo saharaui y de condena a la falta de respeto a los Derechos Humanos y el incumplimiento de la legalidad internacional por Marruecos en el Sáhara Occidental. Recordaron al Gobierno de España su obligación de velar por los derechos del pueblo saharaui como potencia administradora del Sáhara Occidental.
Al ser nombrado García Montero director del Instituto Cervantes, el entonces presidente de la Coordinadora Estatal del Asociaciones solidarias con el Sahara (CEAS-Sahara), José Taboada Valdés, le escribió para informarle de una antigua reivindicación de la organización: la creación de una sede del Cervantes en los campamentos de población refugiada saharaui en Tinduf (Argelia), donde miles de saharauis usan también el castellano como forma de comunicarse y entenderse.
“Creemos que la presencia de una sede del instituto que ahora tu presides serviría para ayudar a este pueblo a posicionarse en el mundo de una manera más ventajosa, con la cultura, la lengua y el diálogo común con España y gran parte de América Latina, Estados Unidos y otros lugares del mundo”, explicó Taboada a Montero, al que invitó a viajar a los campamentos para que conociera “de primera mano la situación y los esfuerzos de las autoridades saharauis por hacer efectivo el derecho a la educación, también en castellano”.
La petición de un Aula del Cervantes en los campamentos de refugiados ya había sido planteada en junio de 2004 por varios escritores españoles, entre ellos el propio García Montero, que no llegó a viajar a los campamentos, donde el español es la segunda lengua después del hasania, la variante del árabe que habla el pueblo saharaui.
A donde sí se desplazó García Montero en marzo del pasado año fue a Marruecos para visitar los seis centros que el Instituto tiene allí. La periodista de EFE María Traspaderne le preguntó si había planes para abrir un centro en el Sáhara Occidental, donde la demanda de español es grande. Y el director del Cervantes respondió que en el viaje no se contempló esa posibilidad, pues habían tenido que ampliar el centro de Tetuán e iban a ampliar el de Fez. “Contemplamos la necesidad de consolidar y de mantener, con el humilde presupuesto que tenemos, la realidad de la implantación del Cervantes por el momento en Marruecos”, concluyó.
“Los saharauis no somos marroquíes”
Mientras que el Aula del Instituto Cervantes en los campamentos de refugiados sigue a la espera, el Anuario del español en el mundo 2025 considera a los saharauis como hispanohablantes de Marruecos, lo que ha dejado “consternados” a los escritores y escritoras saharauis en el exilio, la Generación de la Amistad, al ver que el Sáhara Occidental no aparece como territorio diferenciado, sino como parte de Marruecos. “Se ha contabilizado a los saharauis hispanohablantes dentro de los datos del régimen alauita, dando legitimidad a su agenda colonial e ignorando el derecho internacional”, concretan.
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ARTÍCULO COMPLETO en: García Montero, el poeta y catedrático que apoyaba al pueblo saharaui
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