Presos políticos saharauis de Gdeim Izik reafirman la lucha por la independencia en el 50 aniversario de la RASD

En el marco del 50 aniversario de la proclamación de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), los presos políticos saharauis del grupo de Gdeim Izik han hecho público un mensaje desde las cárceles marroquíes en el que reafirman su compromiso con la lucha por la libertad y la independencia del pueblo saharaui. El texto, cargado de simbolismo y firmeza política, subraya la continuidad de la resistencia incluso en condiciones de reclusión.

El grupo de Gdeim Izik está formado por activistas saharauis detenidos tras el desmantelamiento, en noviembre de 2010, del campamento de protesta levantado a las afueras de El Aaiún. Aquel campamento, considerado por numerosos analistas como el precedente de las revueltas árabes, reunió a miles de saharauis que denunciaban la ocupación marroquí, la marginación social y la explotación de los recursos del territorio. Su desalojo violento dio lugar a detenciones masivas, juicios ampliamente cuestionados y condenas denunciadas por su falta de garantías.

Desde entonces, los integrantes de este grupo se han convertido en uno de los símbolos más visibles de la represión en el Sáhara Occidental ocupado. Diversas organizaciones de derechos humanos han documentado denuncias de torturas, malos tratos y condiciones de detención degradantes, situando su caso en el centro de la preocupación internacional sobre la situación de los derechos humanos en el territorio.

En su mensaje, los presos políticos saharauis expresan su saludo “con respeto y orgullo” al presidente de la RASD y secretario general del Frente POLISARIO, Brahim Gali, extendiéndolo a toda la dirección nacional, al Ejército de Liberación Popular Saharaui y al conjunto del pueblo saharaui. Desde las “sombrías celdas de la ocupación”, subrayan que, pese al sufrimiento y las condiciones de detención, mantienen intacta su determinación de continuar la lucha hasta alcanzar la libertad, la dignidad y la plena soberanía sobre el territorio.

La declaración se produce en un contexto de creciente alarma entre las organizaciones saharauis de derechos humanos. En los últimos días, estas han intensificado sus llamamientos a la comunidad internacional para que intervenga ante la degradación de las condiciones de detención y las amenazas a la integridad física y moral de los presos políticos saharauis.

La Asociación Saharaui de Víctimas de Violaciones Graves de Derechos Humanos cometidas por el Estado marroquí (ASVDH) ha denunciado recientemente que estos presos, encarcelados por sus posiciones políticas y su compromiso con la libertad de su pueblo, sufren condiciones de detención inhumanas. Entre los casos más preocupantes se encuentra el de Brahim Daddi Ismaïli, miembro del grupo de Gdeim Izik, actualmente en la prisión de Aït Melloul 2, a quien se le niega el acceso a la atención médica necesaria, poniendo en riesgo su vida.

A esta situación se suman otros casos como el de Ahmed Bachir El Sebai, detenido en Kenitra y cuya salud se deteriora gravemente por la falta de atención médica, o el de Mohamed Bani, preso en Agadir, que padece enfermedades cardíacas y ha visto rechazadas de forma reiterada sus solicitudes de traslado hospitalario. Ante esta situación, ha iniciado una huelga de hambre de advertencia como forma de protesta.

En paralelo, el Colectivo de Defensores Saharauis de Derechos Humanos en el Sáhara Occidental (CODESA) ha denunciado la persecución de activistas y blogueros en los territorios ocupados. Entre los casos recientes destaca el del estudiante Houcine Bourkab, detenido e interrogado tras mostrar la bandera saharaui y expresar públicamente su apoyo a la independencia.

El persistente rechazo de las autoridades marroquíes a permitir el acceso de expertos de Naciones Unidas al territorio evidencia la voluntad de impedir que estas violaciones sean observadas de forma independiente. Esta situación refuerza las demandas de una mayor presión internacional para garantizar la protección de los derechos fundamentales del pueblo saharaui.

El texto insiste en la centralidad del Frente POLISARIO como representante legítimo del pueblo saharaui y reivindica la continuidad de la lucha nacional bajo su liderazgo. Al mismo tiempo, los presos hacen un llamamiento a la unidad del pueblo saharaui, apelando a reforzar la cohesión interna como condición necesaria para alcanzar los objetivos históricos de independencia.

La declaración concluye con una afirmación de fuerte carga política: “El Estado saharaui es una realidad irreversible”, una frase que sintetiza tanto la dimensión simbólica del aniversario como la voluntad de persistencia del proyecto nacional saharaui, incluso en un contexto marcado por el estancamiento del proceso de descolonización y la prolongación de la ocupación.