GUERRA EN EL SAHARA | Cinco meses de ataques: La «guerra de desgaste» que Marruecos no sabe sostener

GUERRA EN EL SAHARA | Cinco meses de ataques: La «guerra de desgaste» que Marruecos no sabe sostener
 
La exigencia de una guerra de desgaste que Marruecos no sabe sostener, ha provocado desorganización y desbarajustes en la estructura militar del muro de la vergüenza que divide el Sáhara Occidental. 

Por Lehbib Abdelhay /ECS

El próximo 13 de Abril se cumplirán cinco meses desde que la guerra del Sáhara Occidental estalló, cinco meses de ataques del ELPS contra las bases marroquíes del muro militar y en áreas en el interior del sur de Marruecos. El conjunto de estos ataques ha provocado inestabilidad en varios puntos del muro militar marroquí. La destrucción material ocasionada por los bombardeos ha dejado daños económicos difíciles de precisar dada la opacidad del régimen marroquí.

Por otra parte, los daños humanos son amplios, tal y como confirmó el responsable de la Inteligencia saharaui. La exigencia de una guerra de desgaste que Marruecos no sabe sostener, ha provocado desorganización y desbarajustes en la estructura militar del muro de la vergüenza que divide el Sáhara Occidental, es tanto la confusión que el mando militar marroquí ha levantado puestos de control detrás del muro, en los territorios que controla, para evitar fugas de sus soldados, lo que por otra parte los obliga a mantenerse en sus trincheras aguardando los misiles saharauis sin poder movilizarse, afectando seriamente su moral y capacidad de respuesta.

El Ejército de Liberación Popular Saharaui está destruyendo los campos de minas y las zanjas que se encuentran en la primera línea de defensa del muro militar marroquí que divide el Sáhara Occidental. Las unidades de artillería saharauis de la Sexta Región Militar está dirigiendo sus cohetes a las bases y puntos de observación de las FAR en la zona de Mahbes. El ELPS mantiene el cerco de sus ataques contra las bases 19, 20 y 23 del ejército invasor marroquí, tal y como ha podido confirmar este medio a través de fuentes militares.

Este viernes, una unidad saharaui lanzó sendos cohetes contra la base Nº20 de las FAR ubicada en Sabjet Tinushad, zona donde fue destruido un puesto de mando el pasado enero. Posteriormente fueron atacadas las posiciones marroquíes ubicadas en Laagad, Rus Sebti y Grarat Al Farsik, todas en la región de Mahbes, al norte del Sáhara Occidental. En Graret Al Farsik fue atacado un pelotón de las fuerzas de ocupación marroquí perteneciente al Cuadragésimo Cuerpo de Infantería de las FAR.

La exigencia de una guerra de desgaste que Marruecos no sabe sostener, ha provocado desorganización y desbarajustes en la estructura militar del muro de la vergüenza que divide el Sáhara Occidental. 

Según el alto cargo militar del Frente Polisario, las FAR marroquíes han sufrido grandes y amplias pérdidas en seres humanos y equipos. “Todos los días vemos a simple vista los helicópteros y ambulancias, y personas dentro de las ciudades ocupadas observan el traslado de los heridos a los centros de salud, a pesar de los intentos de las autoridades marroquíes de engañar al público marroquí y a la comunidad internacional, alegando que el asunto está relacionado con el coronavirus emergente o picaduras venenosas, pero lo cierto es que la movilización hacia los hospitales está relacionada con la guerra.”, dijo recientemente en declaraciones Sidi Ougal.
 
El oficial militar saharaui afirmó en el mismo contexto que hay “muchas fugas y deserciones” entre los soldados del ejército marroquí hacia territorio marroquí y hacia España, y que muchos de ellos -según él- “fueron juzgados en el juzgado militar de Rabat o Salé.” Lo que indica que, prosiguió “la gendarmería real está instalando puestos de control detrás de las bases de estos soldados.”
 
“Los soldados marroquíes están librando una guerra de la que no están convencidos, mientras que el ejército saharaui está librando una guerra por su derecho a la autodeterminación y construir su Estado independiente en todas sus territorios ocupados», ha enfatizado Ougal.
 
Sidi Ougal avanzó que la fe del ejército saharaui en su causa ha hecho “el equilibrio de poder a su favor”, a pesar de que “la tecnología de la que se ha beneficiado el ejército marroquí, la frenética competencia por armamentos y el apoyo del que se beneficia de ella dentro de las nuevas viejas alianzas con la entidad sionista u otras”, expresando y lamentando que “Marruecos ocultó sus pérdidas a los medios, en un momento que se contradice en el campo, aumentando los armamentos y tratando de establecer nuevos muros defensivos.”
 
El mismo funcionario saharaui afirmó que la estrategia del ejército saharaui se basa en «desarrollar nuestras autocapacidades», destacando que los mismos saharauis llevan mucho tiempo en esta guerra, y que el régimen marroquí «no comprendió la lección ni se benefició de la historia». que hizo que se involucrara en esta guerra, que duplicó su sufrimiento, y sobre todo -agregó- “con la agitación interna que está experimentando, debido al rechazo a las difíciles condiciones de vida de los marroquíes y su rechazo a la normalización con la entidad sionista israelí.”
 
El secretario general del Ministerio de Seguridad y Documentación saharaui (MSDS) amenazó al ejército marroquí de llevar a cabo «operaciones militares cualitativas con terribles derrotas», recordando al régimen marroquí lo que le sucedió en 1991 cuando el rey Hassan II se vio obligado a reconocer el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación, a cambio de la firma de un acuerdo de alto el fuego.
 
Agregó, en un contexto relacionado, “Lo que ha incurrido el régimen del rey Hassan II en el transcurso de 16 años de lucha armada, que lo obligó a negociar y volver al camino de la solución, obligará al régimen de su hijo Mohamed VI a someterse a la legitimidad internacional y permitir que el pueblo saharaui ejerza su derecho a decidir su destino.”
 

Origen: Cinco meses de ataques: La «guerra de desgaste» que Marruecos no sabe sostener.