La ONU alerta del grave deterioro de la salud del defensor saharaui Mohamed Embarek Lefkir en prisión marroquí

La ONU alerta del grave deterioro de la salud del defensor saharaui Mohamed Embarek Lefkir en prisión marroquí

Las Naciones Unidas han vuelto a poner el foco sobre la situación de los defensores saharauis de derechos humanos detenidos en Marruecos. En una comunicación conjunta de varios procedimientos especiales del Consejo de Derechos Humanos, transmitida al Gobierno marroquí en noviembre de 2025 y hecha pública en enero de 2026, los expertos expresan su profunda preocupación por el deterioro del estado de salud de Mohamed Embarek Lefkir, encarcelado desde hace más de una década y sometido —según las alegaciones recogidas— a condiciones de detención severas, falta de atención médica adecuada y restricciones arbitrarias a las visitas familiares.

La comunicación, elaborada por la Naciones Unidas a través de su relatora especial sobre la situación de los defensores de derechos humanos, Mary Lawlor, se basa en información recopilada por expertos independientes y fue remitida oficialmente a Rabat el 4 de noviembre de 2025. El documento permaneció confidencial durante 60 días, conforme a los procedimientos de la ONU, para permitir una respuesta del Estado marroquí, que llegó el 6 de enero de 2026. No obstante, los expertos subrayan que la vigilancia y el control ejercidos por las autoridades marroquíes sobre activistas saharauis han impedido obtener información actualizada sobre la situación del detenido desde entonces.

Del campamento de Gdeim Izik a una condena de 25 años

Mohamed Embarek Lefkir fue uno de los saharauis que participaron en el campamento de protesta de Gdeim Izik, levantado en 2010 a las afueras de El Aaiún como expresión pacífica contra la discriminación y en defensa de los derechos sociales y políticos del pueblo saharaui. Tras el desmantelamiento violento del campamento por las fuerzas marroquíes, decenas de activistas fueron detenidos. Veinticuatro de ellos, entre los que se encontraba Lefkir, fueron acusados de graves delitos relacionados con los enfrentamientos de aquellos días.

Según las alegaciones recogidas por la ONU, los detenidos fueron sometidos durante la detención a torturas y malos tratos, incluyendo golpes, insultos y amenazas. En febrero de 2013, un tribunal militar marroquí dictó condenas muy severas contra el grupo. Años después, en julio de 2017, la jurisdicción civil confirmó penas de hasta 25 años de prisión, entre ellas la impuesta a Lefkir.

Aislamiento, falta de atención médica y opacidad

La situación de Lefkir se agravó tras su traslado en enero de 2021 desde la prisión de Ait Melloul a la cárcel de Tan-Tan, en el sur de Marruecos. Desde entonces, denuncian los expertos de la ONU, el defensor saharaui habría sufrido aislamiento casi total, negativas reiteradas a recibir atención médica especializada y restricciones severas al contacto con su familia, pese a las numerosas quejas presentadas por sus allegados.

Desde agosto de 2025, su estado de salud se habría deteriorado de forma significativa. El director del centro penitenciario le habría negado exámenes médicos y tratamiento adecuado, suministrándole únicamente medicamentos sin identificar, entregados en envoltorios blancos sin etiquetas ni información clínica, lo que suscita serias dudas sobre su seguridad. El 29 de septiembre de 2025, su situación obligó a trasladarlo al hospital regional Al Hassan II de Tan-Tan, aunque —según la comunicación— no recibió ni un diagnóstico claro ni un tratamiento apropiado. Su familia, además, no fue informada oficialmente del ingreso hospitalario y tuvo conocimiento del mismo a través de redes sociales.

Las visitas familiares también han sido drásticamente limitadas. Cuando se producen, duran apenas 15 minutos y se realizan bajo la vigilancia directa de un funcionario penitenciario. En otoño de 2025, el director de la prisión habría comunicado a la familia que no se autorizarían nuevas visitas, una medida que los expertos consideran especialmente preocupante.

Posibles violaciones graves del derecho internacional

En su evaluación, los procedimientos especiales de la ONU advierten de que, si se confirman los hechos descritos, Marruecos podría estar incumpliendo obligaciones internacionales fundamentales, entre ellas el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, ambos ratificados por el Estado marroquí en 1979. Asimismo, las condiciones descritas contravendrían las Reglas Nelson Mandela, el estándar mínimo de las Naciones Unidas para el tratamiento de las personas privadas de libertad.

Los expertos recuerdan, además, que en 2023 el Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria concluyó que la privación de libertad de 18 de los detenidos de Gdeim Izik, incluido Mohamed Embarek Lefkir, era arbitraria, reforzando las dudas sobre la legalidad y legitimidad de su encarcelamiento.

Un caso que simboliza una política más amplia

La ONU subraya que este no es un caso aislado. En los últimos años, distintos mecanismos del Consejo de Derechos Humanos han enviado numerosas comunicaciones al Gobierno marroquí alertando sobre el trato dispensado a defensores saharauis, denunciando detenciones arbitrarias, vigilancia, amenazas y malos tratos en prisión. La situación de Mohamed Embarek Lefkir se convierte así en un símbolo del patrón de represión que sigue afectando a quienes defienden pacíficamente los derechos del pueblo saharaui en los territorios ocupados.

A más de quince años del campamento de Gdeim Izik, la advertencia de los expertos onusianos es clara: la salud y la vida de un defensor de derechos humanos están en riesgo, y Marruecos tiene la obligación inmediata de garantizar atención médica adecuada, condiciones de detención conformes al derecho internacional y el respeto efectivo de los derechos fundamentales de las personas bajo su custodia.

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