La política de Marruecos en Latinoamérica se desmorona

La política de Marruecos en Latinoamérica se desmorona
 
 
Las contradicciones del Majzén marroquí, uno de los sistemas totalitarios que quedan en el mundo, son tan palmarias que chocan frontalmente con la cruda realidad
 
Por Mah Iahdih Nan
 
Madrid (ECS).- El restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre la República Saharaui y varios países latinoamericanos, ha desatado la histeria, la ansiedad e incluso ha provocado demencia del Majzén marroquí.
 
En los últimos meses, los medios oficiales del régimen marroquí, presa de la locura y el delirio no han ahorrado ningún tipo de insultos a todos los pueblos y países latinoamericanos, por el solo hecho de que en el último año cinco de estos países han restablecido sus relaciones diplomáticas con la RASD (República Árabe Saharaui Democrática).
 
Marruecos ha encajado muy mal la postura que han adoptado la mayoría de los países latinoamericanos, al retomar sus relaciones diplomáticas con la RASD. Reaccionó con sus habituales pataletas de niño enfadado que le dan muy buenos resultados en su eterno chantaje a los países europeos. Sin embargo sus ofensas e insultos sin límites a los pueblos latinoamericanos, han caído en saco roto, ya que no paran de revertir su política hacia el pueblo saharaui. Todos ellos aducen que lo hacen ajustándose a las cartas de las Naciones Unidas y al respeto al derecho internacional.
 
El ataque de pánico que sufre el Majzén marroquí, le ha llevado al extremo de acusar a estados soberanos como Perú, Bolivia y Colombia de narcotraficantes de Cocaína y financiadores del terrorismo en el Sahel. La envergadura de la perturbación y la enajenación mental que sufren quienes comandan el régimen marroquí, es de tal calibre, que acusan a estos países de sus propias fechorías; está más que probado, demostrado y constatado incluso por organismos internacionales, la vinculación directa del régimen marroquí en la financiación y aprovisionamiento de drogas de los grupos terroristas del Sahel.
 
El trastorno y la paranoia que se ha apoderado del régimen marroquí y sus portavoces, tiene su origen, en que entre el año 2014 y 2022 el Majzén marroquí invirtió cerca de 20 millones de dólares en la compra, soborno y unto de voluntades de políticos corruptos, que prácticamente no ha servido para nada, y no ha reportado ningún beneficio a la política de hechos consumados del régimen marroquí, ya que la región latinoamericana está en el punto donde ha estado casi siempre, que es al lado de la legalidad internacional y oponiéndose a las ocupaciones por la fuerza militar. Un ejemplo de esta política insana, caótica y errática del Majzen marroquí, lo constatamos hace apenas un mes, cuando pagaron un viaje propagandístico al Sáhara Occidental, Marrakech y otros lugares de Marruecos a un séquito de casi 20 personas entre diputados y trabajadores del parlamento andino, la factura ascendió a más de 50.000 Dólares.
 
La frustración del Majzén marroquí por el derroche invertido durante más de 8 años en la zona sin ningún resultado positivo, ha desatado su ira contra los pueblos y dirigentes latinoamericanos; han llegado a calificar al nuevo presidente de Colombia Gustavo Petro elegido democráticamente de Terrorista y narcotraficante. Los medios del Majzén han calificado a varios países latinoamericanos como Repúblicas bananeras. Su insolencia y falta de respeto a las normas internacionales de la diplomacia colocan al Majzén marroquí fuera de toda lógica de la cortesía diplomática.
 
El nuevo presidente Gustavo Petro, junto con la viceministra de Asuntos Multilaterales designada, Laura Gil, y la senadora, Gloria Flórez, sostuvieron recientemente un encuentro con el ministro de Relaciones Exteriores de la República Árabe Saharaui Democrática, Mohamed Salem Ould Salek; y el embajador representante del Frente Polisario para América Latina, Mohamed Zrug.
 
Los sobornos muchos de ellos certificados por documentos oficiales marroquíes intervenidos por el Hacker Chris Coleman y que van desde becas, compras de determinados productos, entrega de barcos de fertilizantes, viajes a Marrakech, construcción de algunas obras, concesión de puestos de trabajo hasta entregas de importantes cantidades monetarias a ministros y cargos políticos.
 
Las contradicciones del Majzén marroquí, uno de los pocos sistemas totalitarios que quedan en el mundo, son tan palmarias que chocan frontalmente con la cruda realidad; el régimen marroquí agravia e injuria a los estados soberanos de Bolivia, Colombia y Perú por el mismo hecho que el práctica desde el año 2017 que es el reconocimiento explícito y tácito de la RASD. Marruecos lleva cinco años sentándose en infinidad de ocasiones en  la misma mesa que la RASD y ha estampado su firma al lado de la firma de la RASD, en el mismo documento; la carta constitutiva de la Unión Africana. Por lo que nadie puede entender las ofensas proferidas por el caduco Majzén marroquí a varios estados latinoamericanos.
 
Marruecos es un estado tramposo que vive desde hace 50 años en una nube imaginaria rodeada de mentiras, propaganda y engaños donde a cada cliente se le vende su propia receta.

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