NOTICIA DEL DÍA | Muere Tomás Bárbulo, el periodista que convirtió el Sáhara Occidental en memoria contra el olvido

El periodista y escritor falleció este miércoles en Madrid tras varios años de enfermedad. Su adolescencia en El Aaiún, sus crónicas sobre el norte de África y su imprescindible La historia prohibida del Sáhara Español hicieron de él una referencia para comprender el abandono del territorio. Apenas unas semanas antes había publicado Aaiún, la novela con la que regresó mediante la ficción a los últimos meses de la presencia colonial española.

Hay noticias que obligan a detener durante un momento el ritmo de la actualidad. Tomás Bárbulo ha fallecido este miércoles 15 de julio en Madrid después de padecer durante años una enfermedad degenerativa. Se va un periodista de larga trayectoria, un escritor y, para quienes seguimos la historia del pueblo saharaui, una de las voces que ayudaron a rescatar del silencio lo ocurrido en el Sáhara Occidental.

La relación de Tomás Bárbulo con el territorio no nació de una especialización profesional tardía. Llegó siendo niño a Sidi Ifni y, después de su entrega a Marruecos en 1969, su familia se trasladó a El Aaiún. Allí pasó su adolescencia hasta 1975 y contempló desde dentro el final de la presencia española, la Marcha Verde y la desaparición precipitada de todo un mundo colonial. Él mismo reconocería que salió del Sáhara con la conciencia de haber vivido un momento histórico que algún día tendría que contar.

Tras estudiar Periodismo en Madrid, participó en la fundación de cabeceras como Expansión, La Gaceta de los Negocios y El Sol. La mayor parte de su carrera transcurrió en EL PAÍS, donde trabajó durante más de tres décadas y viajó repetidamente por Marruecos, Mauritania, Argelia, Senegal, Mali y el Sáhara Occidental. África occidental no fue para él un escenario distante, sino un espacio conocido, vivido y observado durante décadas.

Una historia que España había preferido ocultar

Para quienes comenzaron a buscar las claves del abandono español del Sáhara, su nombre quedó unido para siempre a La historia prohibida del Sáhara Español. Publicado por primera vez en 2002 y posteriormente reeditado y actualizado, el libro reconstruyó mediante documentos, testimonios y archivos militares las decisiones, traiciones e intereses que condujeron a la entrega del territorio y al abandono de su población.

No fue solamente una narración histórica. Fue también una forma de devolver al debate público una responsabilidad española que durante demasiado tiempo permaneció escondida entre secretos oficiales, versiones interesadas y silencios de Estado. La obra terminó convirtiéndose en uno de los libros de referencia para comprender la descolonización inconclusa del Sáhara Occidental. Javier Reverte llegó a definirlo como «el libro de referencia» sobre la cuestión saharaui.

Bárbulo continuó escribiendo sobre el territorio hasta fechas muy recientes. En noviembre de 2025 recordó en EL PAÍS, frente a la interpretación difundida por Mohamed VI, que ninguna resolución de Naciones Unidas había otorgado a Marruecos la soberanía sobre la antigua colonia española. El Sáhara seguía presente en sus artículos como una cuestión abierta, no como un episodio clausurado del pasado.

Aaiún, el último regreso

A principios de mayo de 2026 apareció Aaiún, su última novela, publicada por Archiletras Libros y presentada como «un thriller de amor y guerra en la última colonia española». Mediante la ficción, Tomás Bárbulo regresaba al territorio que había marcado su adolescencia y buena parte de su trayectoria periodística, situando la acción en los meses convulsos de 1975, mientras Franco agonizaba, Marruecos preparaba la Marcha Verde y España organizaba su retirada del Sáhara Occidental.

La novela combina una investigación criminal, las intrigas políticas y militares del final de la colonia y una historia de amor desarrollada en el ambiente cerrado y jerarquizado de El Aaiún español. Más allá de la trama, Bárbulo reconstruye una sociedad dividida entre militares, funcionarios, colonos y población saharaui, mientras las decisiones que determinarían el futuro del territorio se adoptaban lejos de quienes iban a sufrir sus consecuencias.

Durante la presentación de la obra, el autor confesó que arrastraba «la culpa de no haber abordado desde la ficción el abandono» español del Sáhara. Aaiún fue su manera de saldar aquella deuda personal y de recuperar un mundo que desaparecía mientras España daba la espalda al pueblo saharaui. EL OBSERVADOR SAHARAUI destacó entonces aquel regreso literario. Hoy, apenas unas semanas después, aquella publicación adquiere un significado especialmente doloroso: Aaiún terminó siendo también su última vuelta al lugar donde había comenzado una parte esencial de su vida y de su obra.

Tomás Bárbulo se marcha dejando una obra periodística y literaria extensa, pero para nosotros permanecerá especialmente ligado al Sáhara Occidental. A la ciudad de El Aaiún que conoció siendo adolescente. A la historia que España quiso esconder. A los documentos que rescató. A las preguntas que nunca dejaron de acompañarlo. Y a esa última novela con la que, poco antes de morir, volvió una vez más al lugar donde había comenzado todo.

Descanse en paz Tomás Bárbulo. Nuestro reconocimiento y nuestro agradecimiento por haber contribuido a que la historia del Sáhara Occidental no fuera olvidada.