Para Mohamed VI, el Sáhara Occidental no es negociable

Para Mohamed VI, el Sáhara Occidental no es negociable

 

Nada en su discurso hace pensar que el Magreb está viviendo estos días los mayores momentos de tensión, después de que la presidencia argelina haya advertido de que la muerte de sus tres nacionales no quedará impune.
 

Por Lehbib Abdelhay/ECS

Rabat (ECS).- El rey de Marruecos, Mohamed VI, ha ofrecido hoy a sus súbditos su tradicional su discurso por el infausto aniversario de la Marcha Verde por el que invadieron el Sáhara Occidental en 1975. El tirano, en su elocución, ha vuelto reivindicar una vez más la «marroquinidad del Sáhara» aunque ha reconocido los acontecimientos actuales en la región pero sin referirse directamente a Argelia, con la que mantiene una crisis política desde hace meses y que es ha visto esta semana una grave escalada militar tras el asesinato de tres civiles argelinos en el Sáhara Occidental en un bombardeo marroquí. «Para Marruecos, su Sáhara no es negociable», ha afirmado el monarca, para luego convenir el «compromiso» del país con las negociaciones en el seno de la ONU «en favor de una solución pacífica».

Por primera ves desde el 10 de diciembre, Mohamed VI se ha congratulado de la decisión de Donald Trump, de reconocer la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental, lo que según ha calificado «constituye un orgullo» para el reino y «es el corolario natural del apoyo constante de las administraciones de EE.UU anteriores y la ilustración de su aporte constructivo a los procesos de solución de la cuestión del Sáhara».

Marruecos es un estado ‘fachada’ donde todo es maquillado y condimentado para presentarlo al público y a la comunidad internacional de la mejor manera aunque ello sea en balde; su falsa democracia, su falsa separación de poderes, su falsa libertad de expresión…y como no podía ser de otra manera, su falsa autonomía. Respecto al Sáhara Occidental, el régimen marroquí lo reduce todo a un debate absurdo, su especialidad es medrar en la confusión. Todo encuadrado en una estrategia dilatoria. Mientras el Frente POLISARIO mantiene su posición, principios y apego a la legalidad internacional intactos desde 1975, el régimen alauita dice una cosa o la otra según le convenga. Los mismos que bloquearon los esfuerzos del Secr. Gral. de las NU en el nombramiento de un nuevo PESG, son los mismos que dicen apoyar las resoluciones del Consejo.

Sabemos por la historia del régimen alauita que la legalidad internacional le produce urticaria, sabemos también por las resoluciones de la ONU que Marruecos es autor de un crimen internacional al negar e impedir a través de una invasión que aún se prolonga la autodeterminación de un pueblo sometido a dominación colonial, cual es el pueblo saharaui.

 

Nada en su discurso hace pensar que el Magreb está viviendo estos días los mayores momentos de tensión, después de que la presidencia argelina haya advertido de que la muerte de sus tres nacionales no quedará impune.

 

El rey alauita aseguró que el régimen marroquí incumplirá y violará las sucesivas resoluciones tanto del Consejo de Seguridad de la ONU como de la Asamblea General que reconocen el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui y a Marruecos como una potencia ocupante ilegítima. También se refirió por primera vez a la decisión de Trump y pide públicamente a sus aliados que sigan la estela trumpista de reconocer su supuesta soberanía sobre el territorio.

El dictador marroquí evitó hablar de la reciente sentencia del TJUE que dejó claro que el Sáhara Occidental no forma parte de Marruecos y reconoce de nuevo al Frente Polisario como representante único y legítimo del pueblo saharaui. En el mismo sentido ignoró valorar las explosivas tensiones con Argelia.

Un escueto discurso que abre de par en par la puerta hacia una guerra de desgaste, la opción más ventajosa para el Frente Polisario que vive una etapa política vigorizante. El monarca concluyó su discurso lanzando mensajes a su ejército en lo que se prevé una preparación para el recrudecimiento bélico anunciado por la RASD.

Origen: Para Mohamed VI, el Sáhara Occidental no es negociable.