Hoy, 16 de abril de 2026, mientras el debate político en España continúa centrado en la exclusión de los saharauis apátridas del proceso de regularización, la cuestión del Sáhara Occidental sigue avanzando en otros escenarios internacionales donde el eje sigue siendo el derecho a la autodeterminación.
En Bogotá, el embajador de la República Árabe Saharaui Democrática en Colombia, Mohamed Alí Alí Salem, ha mantenido reuniones con responsables del Ministerio de Asuntos Exteriores colombiano para abordar la situación actual del conflicto, así como el refuerzo de las relaciones bilaterales. En esos encuentros también se trataron cuestiones vinculadas a los derechos humanos y a la explotación de recursos naturales en el territorio.
En paralelo, en Oslo, el Parlamento noruego ha aprobado la creación de un nuevo Grupo Parlamentario de Amistad con el Sáhara Occidental, con representación de todas las fuerzas políticas. Se trata del cuarto Parlamento consecutivo que impulsa una iniciativa de este tipo, lo que confirma un respaldo político sostenido y transversal en el país nórdico.
Los responsables del grupo han insistido en que el respeto al derecho internacional es una cuestión central, subrayando que la descolonización del Sáhara Occidental debe completarse y que el pueblo saharaui debe poder decidir libremente su futuro.
A esta línea se suma también Dublín, donde el Gobierno irlandés ha reiterado en las últimas horas su compromiso con una solución basada en la legalidad internacional y en el derecho de autodeterminación, recordando que el conflicto sigue siendo una cuestión pendiente en el marco de Naciones Unidas.
Este contraste resulta significativo: mientras en España el debate se centra en cuestiones administrativas y migratorias, en el plano internacional el Sáhara Occidental continúa siendo tratado como lo que jurídicamente es, un proceso de descolonización inacabado.