Sáhara Occidental: la agenda del Consejo de Seguridad del mes de abril refleja nuevas dinámicas sin alterar el marco jurídico

El Sáhara Occidental atraviesa un momento de inflexión. Más allá de la apariencia de estancamiento que ha caracterizado el conflicto durante años, diversos movimientos recientes apuntan a una reconfiguración del marco internacional en el que se aborda. No se trata aún de una solución, pero sí de un cambio de enfoque que puede tener consecuencias profundas.

Un documento de previsión de los trabajos del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para el mes de abril de 2026 —el conocido Monthly Forecast— permite anticipar algunas de estas dinámicas. Este tipo de informes no tiene carácter vinculante ni decisorio, pero ofrece una radiografía útil de las prioridades, debates y líneas de trabajo que marcarán la agenda del Consejo.

👉 Fuente: Western Sahara, April 2026 Monthly Forecast: Security Council Report

Estados Unidos y la reactivación del proceso

Según este documento, el Consejo de Seguridad celebrará en abril consultas a puerta cerrada sobre la MINURSO, con la participación del Representante Especial del Secretario General y del Enviado Personal para el Sáhara Occidental.

El informe también recoge una intensificación de los contactos diplomáticos impulsados por Estados Unidos en los últimos meses. Reuniones celebradas en Madrid y en Washington han reunido a Marruecos, el Frente Polisario, Argelia y Mauritania, en un formato que no se producía desde 2019.

Estos encuentros reflejan un intento de reactivar un proceso político bloqueado, aunque no han producido, por el momento, resultados concretos.

Autonomía como base, autodeterminación como principio: el nuevo equilibrio del proceso

El documento remite directamente a la resolución 2797, adoptada en octubre de 2025, que orienta el proceso político actual. En ella, el Consejo de Seguridad expresa su apoyo a los esfuerzos del Secretario General y su Enviado Personal, señalando la propuesta de autonomía presentada por Marruecos en 2007 como base de las discusiones.

Al mismo tiempo, el texto mantiene la referencia al derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui, lo que refleja la ambivalencia del marco actual: una negociación que se articula en torno a la autonomía, pero que formalmente sigue vinculada a los principios del derecho internacional.

MINURSO ante una revisión estratégica

Otro de los elementos clave es la situación de la MINURSO. El documento anticipa que el Secretario General presentará en abril una revisión estratégica del futuro de la misión.

Este aspecto es especialmente relevante. Creada en 1991 con el objetivo de organizar un referéndum de autodeterminación, la misión se ha convertido en una de las operaciones de paz más prolongadas de Naciones Unidas, sin haber cumplido su mandato original.

La revisión prevista no implica necesariamente cambios inmediatos, pero sí abre un debate sobre la eficacia, el alcance y el futuro de la misión en un contexto de estancamiento prolongado.

Un Consejo de Seguridad dividido

El Monthly Forecast también refleja la persistente división entre los miembros del Consejo de Seguridad. Estados Unidos mantiene su apoyo a la soberanía marroquí y a una solución basada en la autonomía, una posición compartida en gran medida por Francia.

Otros países adoptan posturas más matizadas, mientras que otros actores internacionales mantienen su respaldo al principio de autodeterminación. Esta falta de consenso limita la capacidad del Consejo para impulsar una solución clara, pero no impide que se consoliden determinados enfoques.

Un proceso en movimiento, no resuelto

Lo que muestra este documento no es una resolución del conflicto, sino un cambio en su tratamiento. El Sáhara Occidental sigue siendo un territorio pendiente de descolonización, pero el marco político en el que se aborda evoluciona.

El hecho de que el Consejo de Seguridad centre su agenda en la revisión de la misión, el impulso diplomático y la redefinición de las bases de negociación indica que el conflicto ha entrado en una nueva fase, marcada más por la gestión del proceso que por su resolución.

Entre previsión y redefinición del conflicto

La naturaleza del documento obliga a una lectura prudente. No se trata de una resolución ni de una decisión formal del Consejo de Seguridad, sino de una previsión de su agenda de trabajo. Sin embargo, permite identificar tendencias en el enfoque político del proceso.

En este sentido, la referencia a la propuesta de autonomía como base de discusión, junto con la revisión del papel de la MINURSO, sugiere una evolución en la forma en que se aborda el conflicto, sin que ello implique una modificación del marco jurídico internacional, que sigue reconociendo el derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui.

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