Sahara Occidental: detrás de la reunión secreta de Madrid, Washington mueve ficha en el Magreb con Argel como eje central (A propósito del análisis de Ali Attar en AFRIKcom) – Victoria G. Corera

Sahara Occidental: detrás de la reunión secreta de Madrid, Washington mueve ficha en el Magreb con Argel como eje central (A propósito del análisis de Ali Attar en AFRIKcom) – Victoria G. Corera

 

El analista magrebí Ali Attar, en un artículo publicado en AFRIK.com bajo el título «Sahara occidental : derrière la réunion secrète de Madrid, la main de Washington sur le Maghreb passe par Alger», propone una lectura estratégica de la reunión celebrada el 8 de febrero en la embajada de Estados Unidos en Madrid. Más allá del hermetismo que rodeó el encuentro, Attar sostiene que lo verdaderamente relevante no es lo que se dijo —que permanece confidencial— sino cómo se está configurando el tablero regional.

Según el autor, Washington no está improvisando. La reunión, pilotada por Massad Boulos y por el representante estadounidense ante la ONU Michael Waltz, se inscribe en una secuencia diplomática cuidadosamente preparada durante meses, en la que el emisario norteamericano ha comenzado sistemáticamente sus giras por Argel antes de desplazarse a Rabat. Ese orden no es casual: indica que ninguna arquitectura de salida al conflicto del Sáhara Occidental puede construirse al margen de Argelia.

La reunión, celebrada bajo un estricto “silencio” según la prensa española, contó con la presencia de los ministros de Exteriores de Marruecos, Argelia y Mauritania, así como del representante del Frente Polisario, y del enviado personal del secretario general de la ONU, Staffan de Mistura. España actuó únicamente como país anfitrión logístico, sin reivindicar papel de mediación.

Attar subraya que la prensa española ha interpretado el encuentro no como un avance sustantivo, sino como una “retoma de control” estadounidense de un proceso estancado. Pero el elemento decisivo de su análisis es otro: la centralidad de Argel no solo como actor político, sino como potencia energética.

En 2025, Argelia se consolidó como uno de los principales proveedores de gas de la Unión Europea por gasoducto, a través de infraestructuras como Medgaz y Transmed, en un contexto de progresiva desvinculación europea del gas ruso. Este factor energético refuerza el peso estratégico de Argel en cualquier ecuación regional. Washington lo sabe. Bruselas también.

El análisis recuerda además que las visitas de Boulos a Argel han incluido siempre un componente energético explícito, con reuniones con el ministro de Energía argelino sobre cooperación en gas, petróleo, energías renovables y minerales estratégicos. La diplomacia estadounidense —en la lógica descrita por Attar— no se mueve solo en clave política, sino económica. Menos multilateralismo retórico y más acuerdos bilaterales concretos.

Desde esta perspectiva, la reunión de Madrid no habría servido para modificar las posiciones de fondo: Marruecos mantiene su propuesta de autonomía; el Frente Polisario defiende el referéndum de autodeterminación; Naciones Unidas sigue considerando el Sáhara Occidental como un territorio no autónomo pendiente de descolonización. Lo que sí habría hecho el encuentro es reinstalar un marco de diálogo bajo tutela estadounidense.

La lectura de Attar introduce así un matiz relevante frente a ciertas narrativas que presentan el proceso como una simple presión sobre Argelia o como una validación automática del plan marroquí. Si algo muestra la secuencia diplomática reciente es que Washington considera a Argel un interlocutor imprescindible. No secundario. No periférico.

La reunión de Madrid no alteró las posiciones de fondo ni resolvió el conflicto. Pero sí dejó al descubierto algo esencial: el Sáhara Occidental no es una pieza aislada que pueda moverse en función de conveniencias tácticas o calendarios diplomáticos. Forma parte de una ecuación regional donde energía, estabilidad y equilibrios estratégicos pesan tanto como el derecho internacional.

Sin embargo, ninguna ingeniería geopolítica —por sofisticada que sea— puede sustituir el núcleo del problema: el Sáhara Occidental sigue siendo un territorio pendiente de descolonización y su pueblo el único titular del derecho a decidir su futuro. Si Washington pretende reordenar el tablero magrebí, deberá hacerlo dentro de ese marco. Todo lo demás será gestión de intereses, pero no solución.

Y la historia reciente demuestra que cuando se intenta convertir un proceso de descolonización en un simple arreglo estratégico, el conflicto no desaparece: se enquista.

Origen: Sahara occidental : derrière la réunion secrète de Madrid, la main de Washington sur le Maghreb passe par Alger

Victoria G. Corera – Plataforma NO TE OLVIDES DEL SAHARA OCCIDENTAL


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