Sáhara Occidental: una lectura estratégica desde African Security Analysis

Sáhara Occidental: una lectura estratégica desde African Security Analysis

El Sáhara Occidental entra en el radar geoeconómico de Washington

 
El Sáhara Occidental ha dejado de ser únicamente un expediente de descolonización pendiente en la agenda de Naciones Unidas. Un análisis reciente de la consultora sueca de riesgo African Security Analysis sostiene que el territorio ha entrado de lleno en el radar geoeconómico de Washington, donde confluyen minerales críticos, seguridad jurídica y estabilidad regional.

El conflicto del Sáhara Occidental suele abordarse desde el derecho internacional, la ocupación y el bloqueo político del proceso de autodeterminación. Sin embargo, el análisis difundido por African Security Analysis introduce un ángulo distinto: el de la seguridad estratégica y las cadenas de suministro. No discute la naturaleza jurídica del conflicto, pero lo sitúa en una ecuación más amplia donde el acceso a recursos naturales y la competencia global pesan cada vez más.

La tesis central del informe es clara. Si Marruecos no transforma su propuesta de autonomía presentada en 2007 en un marco jurídico detallado, con competencias reales y garantías ejecutivas, Estados Unidos podría verse impulsado a promover una fórmula más estructurada que asegure estabilidad y previsibilidad. No sería necesariamente una ruptura retórica inmediata, sino una evolución pragmática dictada por intereses estratégicos.

Casi veinte años después de su presentación, la iniciativa marroquí sigue definida en términos generales. No establece con precisión soberanía fiscal efectiva ni control autónomo sobre recursos naturales, ni incorpora mecanismos internacionales de implementación verificable. Esa ambigüedad permitió durante años respaldos diplomáticos sin compromisos jurídicos. En el contexto actual, caracterizado por la competencia por minerales críticos y la necesidad de inversiones de largo plazo, esa indefinición se convierte en un elemento de incertidumbre.

El territorio del Sáhara Occidental alberga los conocidos fosfatos de Bou Craa, esenciales para la seguridad alimentaria global, pero también presenta potencial en tierras raras y otros minerales estratégicos vinculados a la transición energética y a la industria tecnológica. En un escenario de rivalidad global por cadenas de suministro seguras, la cuestión de la soberanía deja de ser un debate abstracto y pasa a ser un requisito previo para cualquier planificación industrial o energética.

Desde esta perspectiva, la reactivación diplomática impulsada por Washington adquiere un significado distinto. Las rondas mantenidas con Marruecos, el Frente Polisario, Argelia y Mauritania bajo el marco de Naciones Unidas indican que el expediente ha recuperado centralidad. African Security Analysis interpreta este movimiento como parte de una lógica menos orientada a gestionar indefinidamente el conflicto y más centrada en alcanzar un marco político ejecutable.

El informe subraya igualmente el papel determinante de Argelia. Ninguna solución sostenible en el Magreb puede consolidarse ignorando su peso energético y regional. La participación argelina no es una variable secundaria, sino un elemento estructural para la estabilidad de cualquier acuerdo. En esta lectura estratégica, el equilibrio regional es condición de viabilidad.

En cuanto al Frente Polisario, el análisis señala que su posición de defensa de un referéndum de autodeterminación mantiene coherencia con el derecho internacional y podría adquirir relevancia si el debate se desplaza hacia la necesidad de legitimidad jurídica sólida. La negativa marroquí a contemplar la independencia como opción introduce una asimetría que, en un entorno negociador orientado a resultados verificables, puede tener consecuencias políticas.

El interés del documento no reside en anunciar una decisión inminente de Washington, sino en describir el terreno estratégico de 2026. El Sáhara Occidental deja de percibirse únicamente como un conflicto congelado heredado de la descolonización y pasa a considerarse una pieza dentro de la arquitectura global de recursos críticos y estabilidad regional. Esa relectura no altera el fundamento jurídico del derecho a la autodeterminación, pero sí modifica los incentivos y los cálculos de las potencias implicadas.

Cuando el statu quo deja de ser funcional desde el punto de vista geoeconómico, las fórmulas simbólicas pierden eficacia. El momento actual no garantiza una solución inmediata, pero sí señala que el conflicto ha vuelto a entrar en circuitos de análisis estratégico internacional. Y en el contexto global actual, ese desplazamiento de enfoque puede resultar determinante.

Origen: Sahara Ocidental Informação: Sahara Ocidental num Encruzilhada Estratégica


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