- La expulsión del Sáhara Occidental de la diputada Noemí Santana y del consejero del Cabildo de Gran Canaria Carmelo Ramírez no ha tenido ni una palabra ante Marruecos del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares.
Alfonso Lafarga.-
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares,guarda silencio ante la expulsión del Sáhara Occidental de la diputada del Congreso Noemí Santana y del consejero de Cooperación Institucional y Solidaridad Internacional del Cabildo de Gran Canaria, Carmelo Ramírez, que fueron a la excolonia española ocupada por Marruecos en misión de observación de los Derechos Humanos del pueblo saharaui.
Noemí Santana, de Podemos, y Carmelo Ramírez, de Nueva Canarias, presidente de la Federación Estatal de Instituciones Solidarias con el Pueblo Saharaui (FEDISSAH), acompañados por el secretario de Comunicación de Podemos Canarias, Fernando Ruiz, no pudieron acceder el 13 de enero a un territorio no autónomo pendiente de descolonización y del que España es la potencia administradora.
En un comunicado, interpretaron el veto como “una estrategia deliberada para silenciar a la población saharaui y ocultar la represión que se ejerce sobre ella”, denunciando que Marruecos mantiene en los territorios ocupados “un régimen de impunidad” marcado por detenciones arbitrarias, torturas, desapariciones forzadas, juicios sin garantías y la persecución sistemática de activistas y defensores de DDHH saharauis.
El responsable de la política exterior del Gobierno de Pedro Sánchez, aunque no se ha pronunciado sobre la actuación del régimen marroquí contra tres representantes de España, sí ha hablado en medios de comunicación y en el Congreso de los Diputados de la obligación de respetar el derecho internacional y los Derechos Humanos, pero en referencia a Venezuela, Ucrania, Groenlandia, Gaza…
En los días en que la actuación de Marruecos no le ha merecido ni una palabra, Albares ha dicho que la política exterior de España, “coherente y con identidad propia, defiende lo mismo: la paz justa, la Carta de Naciones Unidas, los valores europeos, el derecho internacional”, y que “en un tiempo de decisiones vitales y de caminos inciertos, todos los demócratas nos unimos en lo esencial: la defensa de la libertad, de los derechos humanos y de la justicia frente a la violencia y la arbitrariedad, y “por ello seguirá trabajando la política exterior de España”.
“Frente a los que atacan el orden internacional, frente a una extrema derecha mundial que amenaza nuestra democracia, la política exterior de España, coherente y con identidad propia, defiende lo mismo: la paz justa, la Carta de NNUU, los valores europeos, el derecho internacional”, ha insistido.
Es la doble vara de medir del ministro de Asuntos Exteriores y el mismo silencio que mantuvo el pasado año ante la expulsión de más de 20 personas de nacionalidad española del Sáhara Occidental, como fue el caso de la eurodiputada Isa Serra (Podemos), que denunció la falta de amparo y protección del Gobierno de España.
A lo largo de 2025, las autoridades marroquís impidieron la presencia en la que fue la provincia número 53 de España de los parlamentarios vascos Mikel Arruabarrena (PNV), Amancay Villalba (EH Bildu) y Jon Hernández (Sumar); de las juristas Dolores Travieso, Flora Marrero Ramos e Inés Miranda, y del sindicalista David Blanco (CGT).
También se imposibilitó que contaran lo que ocurre en el Sáhara Occidental ocupado a periodistas: Francisco Carrión, José Carmona, Leonor Suárez, Óscar Allende, Asier Aldea, Silvestre Suárez Fernández, Gara Santana Suárez y el youtuber Rama Jutglar.
Estas medidas también alcanzaron a activistas de Derechos Humanos: Antonio Martínez, Sergio García, Raúl Conde, Jesús Maestro, Rosa Fernández, y la médica Raabub Mohamed Lamin.
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