Staffan de Mistura, de bruces contra la realidad

Staffan de Mistura, de bruces contra la realidad
 
Por Mah Iahdih Nan – OPINIÓN 
 
Madrid (ECS). – Staffan de Mistura, llegó al cargo de Representante Especial para el Sáhara Occidental hace aproximadamente ocho meses, con muy pocas expectativas de poder alcanzar un resultado positivo. Fundamentalmente por los antecedentes del conflicto, que lleva 30 años de estancamiento deliberado; básicamente porque en un lado de la balanza está la razón y la justicia y en el otro, la realpolitik y los intereses que en definitiva son los que guían la actuación de las Naciones Unidas y las grandes potencias.
 
Para solucionar este conflicto han desfilado 15 Representantes de las Naciones Unidas, 6 Enviados especiales del Secretario General de la ONU y miles de millones de dólares, sin ningún resultado tangible ni concreto, a pesar de la sencillez y claridad de la naturaleza jurídica y legal del conflicto.
 
Prácticamente todos los representantes y enviados Especiales han confesado después de dejar su cargo, que el principal obstáculo para solucionar el conflicto del Sáhara Occidental es el boicot y el veto que impone Marruecos a cualquier tipo de avance o solución y el apoyo a sus posiciones obstruccionistas que le prestan los Estados Unidos y especialmente Francia.
 
El caso concreto de Staffan de Mistura, su situación ha sido sangrante, el trato que le ha dispensado el Majzen Marroquí, nada más empezar su misión es denigrante. En sus dos visitas a Marruecos las autoridades marroquíes lo han tratado con total desprecio, desconsideración, descortesía y grosería. No le han dado ni siquiera margen de maniobra como sus antecesores de poder explorar alternativas o puntos de vista, en ambas visitas le han dado un portazo en sus narices, lo han sentado en el rincón de los castigados. En esta última visita, lo mantuvieron recluido, vejado y aislado durante tres días y al cuarto día lo recibieron dos perros del Majzen marroquí, adiestrados en las técnicas de obstaculización y complicación y no le dieron el más mínimo margen de explorar ningún tipo de salida.
 
De Mistura, en apenas ocho meses ha vivido en su propia carne, todo tipo de obstruccionismo que han sufrido sus antecesores, con la diferencia de que ellos lo padecieron de forma lenta y dilatada y él lo está sufriendo  de forma vertiginosa y sin pausa. Todos sus antecesores han explicado con pelos y señales las complicaciones e impedimentos impuestos descaradamente y a plena luz del día por el Majzen Marroquí, sin la más mínima reacción de las Naciones Unidas ni de su Consejo de Seguridad. Es más, después de más de 30 años de entorpecer y torpedear con todo tipo de enredos, farsas y engaños la labor y  las gestiones de los representantes internacionales y de la MINURSO, aún a estas alturas los portavoces de la ONU se atreven a justificar lo injustificable; las tretas y maquinaciones del Majzen marroquí para mantener el status quo. El ejemplo más palmario es la suspensión de la visita de De Mistura  a los territorios ocupados del Sahara Occidental, la semana pasada. Inexplicablemente el caprichoso Majzen Marroquí impidió a De Mistura visitar el territorio, lo que demuestra por enésima ocasión que su verdadera voluntad es la de atascar y estorbar la misión del Representante Especial y de las Naciones Unidas.
 
Pero la gravedad de la situación que vive hoy el conflicto saharaui, no reside en el comportamiento obstruccionista del Majzen Feudal Marroquí, ya que eso, no es nuevo, es y ha sido su modus operandi los últimos 30 años, lo preocupante y peligroso para el devenir del conflicto saharaui, es la posturas de paños calientes de las Naciones Unidas y la complicidad y confabulación de algunos miembros del Consejo de seguridad como Francia y Estados Unidos.
 
La situación del conflicto saharaui ya no admite más ambages, rodeos, duplicidades ni ocultamientos es hora de afrontar la realidad de un desenlace definitivo que se ajuste a la doctrina de las Naciones Unidas y el derecho internacional. Cualquier otro apaño tendrá enfrente la oposición firme y eterna de los Saharauis cueste lo que cueste.
 

Origen: Staffan de Mistura; de bruces contra la realidad