Ali Idir
La terminal de gas natural licuado (GNL) de Nador, cuya ejecución acaba de ser suspendida por falta de financiación, ilustra las incoherencias de la estrategia marroquí en el ámbito del gas.
Tomado por sorpresa por la decisión de Argelia de cerrar el gasoducto Magreb-Europa (GME) en 2021, Marruecos contempló la construcción de un terminal gasista en el puerto de Nador West Med.
Cuatro años después, el proyecto queda suspendido. Como ocurrió con otras soluciones planteadas, se ha revelado inadecuado para las realidades económicas y para las capacidades financieras del reino.
El Ministerio marroquí de Transición Energética y Desarrollo Sostenible acaba de anunciar la suspensión de la recepción de candidaturas y de la apertura de las ofertas ya presentadas para el proyecto de desarrollo de las infraestructuras gasistas del puerto de Nador West Med.
Según el sitio Le 360.ma, el ministerio aludió a “nuevos parámetros e hipótesis” vinculados al proyecto, sin precisar si se trata de un “simple reajuste del calendario” o de una “revisión más global de la hoja de ruta gasista nacional”.
Observadores del sector no descartan un abandono puro y simple del proyecto, que desde el inicio parecía poco realista. El coste se estimaba en unos 1.000 millones de dólares, una suma demasiado elevada para un país fuertemente endeudado.
El proyecto contemplaba la construcción de un terminal de GNL en Nador West Med, acompañado de una red de gasoductos que conectara las infraestructuras portuarias con el Gasoducto Magreb-Europa y, desde ahí, con las zonas industriales de Kenitra y Mohammedia.
Cierre del GME por Argelia: Marruecos, sin alternativas viables
La suspensión se produce pocos días después de una reunión de trabajo presidida por Mohammed VI, dedicada al complejo portuario de Nador.
El proyecto fue concebido tras la decisión argelina de octubre de 2021 de cerrar el GME, que transportaba gas argelino hacia España a través de Marruecos, el cual percibía una cuota en concepto de derecho de tránsito.
“Durante más de veinticinco años, Marruecos se benefició de un acceso indirecto pero estable al gas argelino a través del gasoducto Magreb-Europa. Ese acceso, a un coste marginal reducido, estructuró una parte importante de su sistema eléctrico, de su política tarifaria y de su atractivo industrial”, escribió en X el cargo electo franco-argelino Salim Djellab, especialista en derecho mercantil.
Entre las otras opciones barajadas por Marruecos figuraban la explotación del yacimiento offshore de Larache y la construcción de un gasoducto para transportar gas nigeriano hacia Europa a través de Marruecos.
Sin embargo, las tres opciones resultan inadecuadas. Sin gas argelino, el terminal de Nador no es financieramente viable. La falta de interés de los inversores explica probablemente su suspensión. Importar GNL desde España mediante la inversión del flujo del GME sería mucho más costoso.
De un proyecto utópico a otro
El yacimiento de Larache no ha despertado mayor interés debido a la escasa entidad de sus reservas. Por último, el gasoducto Nigeria-Marruecos se acerca más a la utopía que a un proyecto económico serio: debería atravesar 13 países a lo largo de la costa atlántica africana y costaría hasta 25.000 millones de dólares.
Para un país que no logra movilizar 1.000 millones de dólares para un terminal de GNL, resulta difícil convencer a los inversores de financiar un proyecto de 25.000 millones que, además, atravesaría territorios ocupados del Sáhara Occidental. El terminal de regasificación de Nador ha puesto al descubierto las incoherencias de la política energética marroquí.
Con el fracaso del terminal de GNL de Nador, Marruecos acentúa su dependencia gasista de España y se ve obligado a pagar la energía a precio elevado.
Enlace permanente: https://tsadz.co/p76zz
Origen: Gaz : le Maroc suspend le terminal de GNL Nador, un de ses projets utopiques
Descubre más desde No te olvides del Sahara Occidental
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
