Lleva marcado en su cuerpo las secuelas de las vejaciones que ha padecido. También los estragos de los 32 días de huelga de hambre que protagonizó a finales de 2009, cuando fue expulsada ilegalmente de El Aaiún, en los territorios del Sáhara Occidental sometidos al yugo marroquí. Aminatou Haidar atiende a El Independiente en unas de las visitas médicas que realiza esporádicamente a España. Le duele, dice, la «nueva traición» que el Gobierno español ha perpetrado contra los saharauis, 47 años después de la primera.

«Yo no le llamo un cambio de posición sino lo que es: una nueva traición», repite la activista saharaui, de 55 años y con décadas de lucha a sus espaldas. «La decisión de Pedro Sánchez es vergonzosa porque viola claramente la legalidad internacional, especialmente las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y las recomendaciones de la Asamblea General de la ONU que piden claramente una solución que respete y garantice el derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui», arguye.

Yo misma soy víctima directa de la traición del PSOE. Lo que me sucedió en 2009 fue consecuencia de la absoluta complicidad del Gobierno de Zapatero con Rabat

Aminatou habla con determinación, sin esquivar las preguntas. Lo que más le preocupa es que la carta del presidente del Gobierno a Mohamed VI, en la que se respalda el plan de autonomía de Rabat, acabe siendo un «regalo» para la represión marroquí. Un ejercicio kamikaze de arrojar gasolina al fuego. «España está apoyando la vulneración de nuestros derechos legítimos. Es luz verde a un país autoritario como Marruecos para eliminarnos a sangre fría», advierte.

Permanecí cuatro años en paradero desconocido, con los ojos vendados y sufriendo todos los tipos de torturas que se pueda imaginar

¿Para qué espía Marruecos mis móviles? No lo necesitan. La policía está diariamente enfrente de mi casa

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