El delegado del Frente Polisario en Galicia defiende que España puede mantener una relación de cooperación con Marruecos sin renunciar al derecho internacional ni al apoyo al pueblo saharaui, y advierte de que ninguna solución será viable si excluye la autodeterminación.
La situación del Sáhara Occidental volvió a ocupar espacio en la prensa española con una amplia entrevista al delegado del Frente Polisario en Galicia, Abidin Bucharaya, en la que analiza el momento político que atraviesa la causa saharaui, el cambio de posición del Gobierno español y las perspectivas de futuro para el proceso de descolonización.
Bucharaya sostiene que el principal problema no reside en que España mantenga buenas relaciones con Marruecos, sino en que esas relaciones se desarrollen sacrificando los derechos del pueblo saharaui. «Incluso hemos aconsejado a dirigentes en la Moncloa que mantengan buenas relaciones con Marruecos, pero eso no significa que se haga a costa del pueblo saharaui», afirma, recordando que el respaldo español al plan marroquí de autonomía supuso una ruptura con la posición tradicional basada en las resoluciones de Naciones Unidas.
El representante saharaui insiste en que cualquier solución deberá contar necesariamente con el consentimiento del pueblo saharaui. En este sentido, recuerda que el Frente Polisario no rechaza debatir sobre una fórmula de autonomía, pero siempre como una de las opciones que puedan someterse libremente a la voluntad de la población, nunca como una propuesta impuesta de antemano. «Todas las opciones que se traten de hacer sin los saharauis no van a ser posibles», resume.
Durante la entrevista también denuncia el deterioro de la situación humanitaria en los campamentos de refugiados de Tinduf, agravada por la reducción de la ayuda internacional, y lamenta que el conflicto siga recibiendo un tratamiento diferente al de otras crisis internacionales. A su juicio, la posición mantenida por España respecto a Palestina contrasta con la actitud adoptada hacia el Sáhara Occidental, pese a que ambos casos remiten al derecho internacional y al derecho de los pueblos a decidir su futuro.
Bucharaya reivindica además el papel de la sociedad española, y especialmente de comunidades como Galicia, cuyo movimiento solidario mantiene desde hace décadas una estrecha relación con el pueblo saharaui a través de programas como Vacaciones en Paz. Esa solidaridad, afirma, demuestra que la distancia entre la ciudadanía y las decisiones políticas sigue siendo profunda.
Respecto al futuro, el dirigente saharaui se muestra convencido de que el Sáhara Occidental alcanzará algún día la independencia, aunque reconoce que desconoce cuándo llegará ese momento. Defiende que una futura República Saharaui independiente sería un socio natural de España por razones históricas, culturales y lingüísticas, y considera que ambos pueblos podrían desarrollar una cooperación especialmente estrecha en ámbitos como la sanidad, la educación, la formación técnica o la reconstrucción institucional.
Más allá de las diferencias políticas, la entrevista deja una idea constante: para el Frente Polisario, la estabilidad del norte de África no llegará mediante hechos consumados ni mediante el reconocimiento de una ocupación, sino a través de una solución acordada que permita al pueblo saharaui ejercer el derecho de autodeterminación reconocido por las Naciones Unidas.