Al ceder ante Rabat en la cuestión del Sáhara Occidental, Madrid provocó el previsible enfado de Argelia

Al ceder ante Rabat en la cuestión del Sáhara Occidental, Madrid provocó el previsible enfado de Argelia

 

 
Por Sidi Maatala 
 
Argel (ECS). – Al ceder ante Rabat en la cuestión del Sáhara Occidental, Madrid provocó el previsible enfado de Argel, que denunció este sábado 19 de marzo un «repentino revés». El viernes, el propio gabinete real del rey Mohamed VI anunció el repentino cambio de postura de España en el conflicto del Sáhara Occidental, antes de que el gobierno español llegara a confirmar lo que Argelia llamó un «cambio brusco y una segunda traición al pueblo saharaui».
 
Al día siguiente del anuncio del apoyo español al plan marroquí de autonomía para el Sáhara Occidental ocupado, Argelia ha decidido retirar a su embajador en Madrid, según ha anunciado este sábado el Ministerio de Exteriores argelino en una nota de prensa.
 
Para defenderse, las autoridades españolas sugieren que se informó a Argel de su nueva posición sobre el Sáhara Occidental, cuando no es así. En Argel califican el reposicionamiento de Madrid como «segunda traición» y el comportamiento del jefe de la diplomacia española como «vergonzoso».
 
El Ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, sostiene en sus diversas declaraciones a la prensa que «sus relaciones son fluidas con su homólogo argelino y que se tratan todos los temas» al hacer creer que las autoridades argelinas habrían sido informadas de este bochornoso revés de España, que sigue siendo, bajo la legalidad internacional, la potencia administradora de jure del territorio del Sáhara Occidental y que, como tal, debe asumir una gran responsabilidad moral, política y diplomática como miembro del grupo de amigos del Sáhara Occidental en las Naciones Unidas”, denuncia una fuente argelina familiarizada con el asunto en declaraciones al digital TSA este sábado 19 de marzo.
 
La misma fuente añade que «se trata evidentemente de una mentira envuelta en una ambigüedad intencionada para intentar calmar las legítimas preocupaciones planteadas por la clase política española con motivo de este deshonroso cambio de actitud que es sinónimo de sometimiento rotundo a la capacidad fastidiosa de Marruecos (migración, enclaves, etc.)”
 
En este contexto, el gobierno español es doblemente culpable. No solo cambió radicalmente su posición sobre el conflicto del Sáhara Occidental poniéndose del lado de Marruecos, sino que intentó perjudicar a Argelia, cuya posición en este tema es constante. Desde el estallido de este conflicto, Argelia siempre ha apoyado el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación.
 
«En ningún momento y a ningún nivel se informó a las autoridades argelinas de este vil regateo concluido con la potencia ocupante marroquí a espaldas del pueblo saharaui», asegura una fuente diplomática argelina a TSA, añadiendo que esta «segunda traición histórica a los saharauis causa graves perjuicios en la reputación y credibilidad de España como miembro de la comunidad internacional.»
 

Origen: Al ceder ante Rabat en la cuestión del Sáhara Occidental, Madrid provocó el previsible enfado de Argelia.