América Latina y el Sáhara Occidental: una deuda histórica con la autodeterminación de los pueblos

El abogado y diplomático saharaui Hafdala Chaddad Brahim publica en Brasil 247 una reflexión que vincula la historia emancipadora latinoamericana con la causa saharaui y reclama coherencia frente a la última colonia de África.

El abogado y diplomático saharaui Hafdala Chaddad Brahim ha publicado en el medio brasileño Brasil 247 un artículo de fondo sobre la relación entre América Latina y el Sáhara Occidental, planteando una idea central: los pueblos latinoamericanos, cuya historia está marcada por las luchas contra el colonialismo, no deberían permanecer indiferentes ante un pueblo que aún espera ejercer su derecho a la autodeterminación.

El texto recuerda que la causa saharaui comparte principios fundamentales con las luchas emancipadoras latinoamericanas: la defensa de la soberanía, la oposición a la dominación extranjera y el derecho de los pueblos a decidir libremente su futuro. En ese sentido, el autor sostiene que el Sáhara Occidental no es una cuestión lejana para América Latina, sino un caso contemporáneo que interpela directamente a una región construida políticamente sobre la defensa de la independencia nacional.

Hafdala Chaddad subraya que el Sáhara Occidental continúa figurando en Naciones Unidas como un territorio pendiente de descolonización y recuerda que el pueblo saharaui no ha podido ejercer plenamente el derecho que inspiró muchos de los procesos históricos latinoamericanos: decidir libremente su destino político. También destaca el papel que diversos países, movimientos sociales, sindicatos, universidades y organizaciones latinoamericanas han desempeñado durante décadas en apoyo a la República Árabe Saharaui Democrática.

El artículo repasa además algunos de los fundamentos jurídicos del caso saharaui, entre ellos el dictamen consultivo de la Corte Internacional de Justicia de 1975, la Resolución 34/37 de la Asamblea General de la ONU y las recientes decisiones del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que han reiterado que Marruecos y el Sáhara Occidental son territorios distintos y separados desde el punto de vista del derecho internacional.

Para el diplomático saharaui, reconocer a la República Saharaui no debe entenderse como una posición hostil hacia ningún otro Estado, sino como un acto de coherencia histórica con los valores que dieron origen a las repúblicas latinoamericanas. La defensa de la autodeterminación saharaui sería, así, una forma de reafirmar el compromiso de América Latina con la descolonización, el multilateralismo y el respeto al derecho internacional.

La reflexión llega en un momento en el que la diplomacia saharaui continúa reforzando su presencia en América Latina y en el que Marruecos intenta debilitar los apoyos históricos de la RASD en la región. Por eso, el texto publicado en Brasil tiene valor político: recuerda que la causa saharaui no es solo africana, sino universal, y que interpela especialmente a quienes conocen, por su propia historia, el significado de la libertad, la soberanía y la independencia.

Fuente: Brasil 247 / artículo de Hafdala Chaddad Brahim.