Bubisher UNA TRINCHERA DE LIBROS

Bubisher UNA TRINCHERA DE LIBROS

Estamos sometidos a un continuo bombardeo de estímulos, demandas, informaciones tendenciosas, cuando no falsas… Y necesitamos protegernos, sobre todo las/os más jóvenes; necesitamos sustraernos a este bombardeo incesante, a esta corriente vertiginosa que nos arrastra, que nos impide movernos libremente y escoger adónde vamos. Y uno de los pocos espacios de libertad que nos quedan son los libros. No es casual que en las bibliotecas reine el silencio como regla máxima y casi única: somos víctimas (y a veces también cómplices) de un ruido ensordecedor generado desde el poder y sus instancias. Necesitamos silencio y detenimiento.

Cuando lees, eres dueña/o de tu tiempo. Tú marcas el ritmo, las pausas, puedes volver atrás cuantas veces quieras o necesites. Y tienes muchos libros entre los que elegir, si tienes la suerte de que haya una biblioteca cerca de ti. El cine y la televisión pueden estar muy bien (aunque no sea lo más frecuente); pero incluso una buena película o un buen programa te imponen su ritmo, y suele ser un ritmo rápido, pues vivimos en un mundo en el que todos parecen tener mucha pisa por ir a ninguna parte, por correr en círculos. El libro no te impone un tiempo ni un espacio; las imágenes, los escenarios los pones tú con tu imaginación, y la línea del relato puede ramificarse cuantas veces y en cuantas direcciones lo desees, sin más que hacer una pausa y permitir que las palabras despierten en tu cabeza unas resonancias que son solo tuyas, pero que puedes compartir con los demás.

Levanta tu trinchera de libros contra las mentiras del poder y compártela con los demás. Estamos librando una guerra sin cuartel contra los criminales que gobiernan el mundo, y la batalla de la cultura es una de las más importantes. Y la cultura, en el más noble sentido de la palabra, sigue estando sobre todo en los libros, en los buenos libros.

Solo la cultura nos hace libres, y solo la que nos hace libres merece el nombre de cultura.

Carlo Frabetti

Origen: Bubisher UNA TRINCHERA DE LIBROS