José Antonio Yturriaga
Fuente: Cincuentenario del abandono del Sáhara Español – SevillaInfo
Lectura comentada de la redacción de NoTeOlvidesSahara a partir del extenso artículo de José Antonio Yturriaga (embajador de España, profesor de Derecho Diplomático en la UCM y miembro de la Academia Andaluza de la Historia), publicado el 9 de noviembre de 2025 en Sevilla Actualidad (Opinión).
A 50 años de la Marcha Verde y del abandono del Sáhara Occidental, Yturriaga repasa la responsabilidad histórica de España, el respaldo de EE. UU. y Francia a Marruecos y la deriva de la ONU con la resolución 2797/2025. A subrayar la clave jurídica que atraviesa todo el texto: el derecho a la autodeterminación sigue vigente y la ocupación marroquí no ha sido legalizada por ningún órgano competente del derecho internacional.
1) Marcha Verde y abandono español
El artículo arranca recordando que el 6 de noviembre de 1975, Hassan II organizó la llamada «Marcha Verde», movilizando a civiles como escudos humanos para forzar la salida de España del Sáhara Occidental. Esta operación, diseñada con apoyo político y logístico de Estados Unidos y Francia, culminó en los Acuerdos de Madrid, un pacto sin validez jurídica internacional que entregó el territorio a Marruecos y Mauritania. El embajador subraya que este abandono tuvo lugar en plena agonía del régimen franquista, con un Gobierno sumido en incertidumbre y sin el respaldo de una comunidad internacional pasiva ante una ilegal ocupación en ciernes.
Ese giro histórico dejó sin resolver el proceso de descolonización que las Naciones Unidas habían exigido desde 1965 y que España se había comprometido a concluir mediante referéndum. Yturriaga denuncia la falta de actuación del Consejo de Seguridad, que se limitó a pedir “moderación” sin señalar al agresor, y recuerda que aquella inacción permitió la ocupación militar y el exilio de miles de saharauis. Para NoTeOlvidesSahara, esta secuencia confirma una verdad central: la descolonización del Sáhara Occidental sigue pendiente porque España no cumplió su responsabilidad como potencia administradora, y la ONU no hizo cumplir su propia legalidad.
2) El “Gran Marruecos” y la presión permanente sobre España
Yturriaga desarrolla una clave histórica y geopolítica que sigue vigente: el llamado proyecto del “Gran Marruecos”. Desde Mohamed V hasta Hassan II, la doctrina expansionista marroquí ha vinculado la anexión del Sáhara Occidental con otras reivindicaciones territoriales sobre Ceuta, Melilla, Canarias y los peñones. La estrategia es gradual: recuperar Tarfaya, exigir Ifni, ocupar el Sáhara y, después, plantear el asedio diplomático sobre las plazas españolas del norte de África. En palabras recogidas por el embajador, Marruecos ha actuado con una “continuada animosidad” hacia España, pese a la colaboración histórica de ésta en su proceso de independencia.
El artículo cita a analistas como Carlos Ruiz Miguel o Marcelino Oreja para señalar que Marruecos no solo reclama, sino que actúa con un cálculo estratégico que mezcla la ocupación territorial, los acuerdos comerciales, el control migratorio y las alianzas con grandes potencias. Frente a ello, Yturriaga lamenta la postura de los últimos gobiernos españoles, que han elegido la sumisión diplomática bajo el pretexto de la estabilidad regional. Para nuestra redacción, esta reflexión confirma un hecho ineludible: ningún proyecto de paz en el Magreb puede fundarse en la aceptación de hechos consumados, y menos aún en la renuncia al derecho internacional.
3) El TIJ, el referéndum y el “plan de autonomía”
El autor recuerda el dictamen del Tribunal Internacional de Justicia de 1975, que concluyó que no existía ningún vínculo de soberanía territorial entre Marruecos y el Sáhara Occidental, y reafirmó el derecho a la libre determinación del pueblo saharaui según la Resolución 1514 (XV) de la Asamblea General. Sin embargo, Marruecos reinterpretó el fallo y proclamó falsamente que el TIJ le daba la razón. A partir de ahí, lanzó la ocupación militar con el pretexto de una supuesta “recuperación” de territorio, acompañada por una campaña de propaganda y manipulación histórica que aún persiste.
En 2007, conscientes de que el referéndum no les favorecería, las autoridades marroquíes presentaron un “plan de autonomía” de apenas cuatro páginas, carente de contenido democrático real. Nadie lo tomó en serio hasta que Donald Trump lo avaló en 2020, creando un punto de inflexión que ha culminado en el giro de España en marzo de 2022. Como subraya Yturriaga, la carta de Pedro Sánchez a Mohamed VI rompió la posición neutral de décadas y declaró la propuesta marroquí como “la base más realista”. Desde NoTeOlvidesSahara, denunciamos que este cambio no solo es contrario al derecho internacional, sino que niega al pueblo saharaui su derecho a ser consultado.
4) Resolución 2797/2025: la “cuadratura del círculo”
El texto critica con rigor la reciente resolución 2797/2025 del Consejo de Seguridad, que renueva el mandato de la MINURSO pero define el plan marroquí como “opción viable” para una solución política. Yturriaga señala la paradoja evidente: se habla de negociaciones “sin condiciones previas”, pero se establece el marco del proceso dentro de la autonomía bajo soberanía marroquí, excluyendo el referéndum prometido por la ONU. Es la primera vez que el Consejo da ese salto cualitativo, lo que implica una reinterpretación gravísima del derecho internacional en materia de descolonización.
Más inquietante aún es la abstención de China y Rusia, que hasta ahora habían utilizado su veto para bloquear resoluciones contrarias al derecho saharaui. Según el autor, Marruecos ha sabido negociar sus alianzas en el tablero global, jugando la carta de la “neutralidad útil” en Ucrania para ganarse el favor de Moscú y el reconocimiento de “una sola China” para seducir a Pekín. Para nuestra redacción, esta resolución representa una inflexión peligrosa: si la ONU renuncia al referéndum y transforma la MINURSO en un mero instrumento para consolidar la ocupación, se habrá consumado no solo la traición al pueblo saharaui, sino también al sistema internacional de descolonización.
5) España, potencia administradora en silencio
El autor denuncia con contundencia el papel del actual Gobierno español, que no solo ha avalado el plan marroquí, sino que ha renunciado públicamente a su papel de potencia administradora del Sáhara Occidental, reconocido por la propia ONU. Yturriaga recuerda que España tiene aún una responsabilidad jurídica pendiente, como dejó claro su delegado ante Naciones Unidas en 1976: la descolonización no habrá culminado mientras el pueblo saharaui no vote libremente su futuro. Sin embargo, el Ejecutivo actual mantiene una postura de “silencio cómplice” ante la ocupación y la ilegalidad.
Para NoTeOlvidesSahara, esta renuncia es doblemente grave: por un lado, sacrifica la dignidad internacional de un país que debería actuar con autonomía, y por otro, deja indefensos a los saharauis frente a la diplomacia del “hecho consumado”. España no solo abandonó físicamente el territorio en 1975, ahora renuncia también a nombrar el conflicto y a defender la legalidad. Yturriaga acierta al señalar que el alineamiento incondicional con Rabat puede dar una tregua momentánea, pero compromete el futuro democrático y moral del peor modo posible.
6) Conclusión: derecho internacional y responsabilidad política
La lectura de Yturriaga converge con el espíritu crítico que defendemos desde nuestra plataforma: el conflicto del Sáhara Occidental no es un asunto bilateral entre España y Marruecos, ni un problema de “seguridad regional”. Es un proceso de descolonización inconcluso, cuyo cumplimiento está garantizado por leyes, resoluciones y principios internacionales que no pueden ser ignorados. El intento de liquidar el referéndum mediante una fórmula de autonomía impuesta equivale a dinamitar el principio de libre determinación de todos los pueblos colonizados.
Como señala el embajador, lo que está en juego no es solo el destino de un territorio, sino la credibilidad entera del sistema internacional. Si la ONU permite que el Sáhara Occidental sea anexionado sin consulta democrática, otros pueblos pueden sufrir el mismo destino. Por ello, desde NoTeOlvidesSahara reforzamos el mensaje central: ninguna solución será legítima si no respeta el derecho del pueblo saharaui a decidir su futuro. Y ninguna diplomacia merece el nombre si calla ante la ocupación.
PLATAFORMA «NO TE OLVIDES DEL SAHARA OCCIDENTAL»
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