Sáhara Occidental, 6 de diciembre de 2025 — El Consejo de Administración de Acuicultura (ASC), uno de los sistemas internacionales de certificación acuícola más prestigiosos y reconocidos, ha anunciado la revocación de la certificación del Grupo Azura y la suspensión total de sus operaciones en el Sáhara Occidental ocupado. La decisión, comunicada oficialmente a Western Sahara Resource Watch (WSRW), pone fin a una relación de seis años y abre un nuevo frente en el debate sobre la responsabilidad de las empresas que operan en los territorios ocupados.
Una decisión histórica: “No hay certificación sin respeto a los derechos humanos”
En una carta fechada el 1 de diciembre de 2025 , el director técnico jefe de ASC, Alastair Dingwall , confirmó que:
– Azura no podrá renovar su certificación al vencimiento el 3 de julio de 2026;
– Ninguna otra empresa que opere en el Sáhara Occidental podrá ingresar al programa ASC;
– La organización no emitirá certificaciones en el territorio hasta que se pueda realizar una diligencia debida mejorada en materia de derechos humanos .
La ASC también reconoció que, con el respaldo de la postura de las Naciones Unidas, cualquier actividad económica en el Sáhara Occidental conlleva importantes riesgos para los derechos humanos , lo que requiere un análisis exhaustivo que la organización no puede proporcionar actualmente. En consecuencia, todas las actividades en el territorio quedan suspendidas hasta nuevo aviso o hasta que se complete el proceso de autodeterminación del pueblo saharaui.
Azura: una empresa en el centro de la polémica
El Grupo Azura, empresa franco-marroquí con operaciones en la bahía de Dajla, cultivó almejas en aguas que, según múltiples sentencias internacionales, no pertenecen a Marruecos . A pesar de ello, la empresa etiquetó sistemáticamente sus productos como «de Marruecos», infringiendo:
– la jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ,
– las normas sobre el etiquetado de origen,
– el principio fundamental de que Marruecos no tiene soberanía sobre el Sáhara Occidental.
En noviembre, Azura estuvo en el centro de numerosas protestas:
– Francia : Los agricultores irrumpieron en las instalaciones de la empresa en Perpiñán; la Confédération Paysanne presentó una denuncia alegando evasión fiscal.
– España : Las asociaciones agrarias y de consumidores han presentado informes a las autoridades competentes.
– Redes sociales : Las cuentas del grupo difunden propaganda pro-marroquí a favor de la ocupación.
Organismos de certificación bajo acusación:
La decisión de la ASC pone de relieve la controvertida conducta de otros organismos de certificación que, según WSRW, siguen:
– ignorar errores básicos,
– descuidar la legalidad del estatuto del Sáhara Occidental,
– evitar evaluaciones de derechos humanos.
Entre las entidades mencionadas:
– BRCGS – no hubo respuesta a las solicitudes de aclaración;
– IFS Food – a pesar de proporcionar medidas antifraude, no dio explicaciones;
– GlobalG.AP – continúa considerando a Azura un “miembro de la comunidad”;
– Alianza para la Gestión del Agua – publica informes con graves errores geográficos;
– Bureau Veritas , certificador ASC de Azura en 2025, sigue catalogando a Dakhla como “Marruecos”, ignorando dictámenes internacionales.
En cambio, el organismo uruguayo-austriaco LSQA ya suspendió certificaciones en su territorio, llegando a conclusiones similares a las de la ASC.
Un territorio ocupado, sin soberanía marroquí:
Las sentencias del TJCE y las posiciones de la ONU han aclarado:
– Marruecos no tiene soberanía sobre el Sáhara Occidental;
– Cualquier acuerdo comercial sobre el territorio requiere el consentimiento del pueblo saharaui ;
– Las aguas de Dajla no forman parte de la ZEE marroquí .
A pesar de ello, numerosas empresas siguen operando en el territorio sin autorización saharaui, explotando los recursos naturales violando el derecho internacional.
Una decisión que crea un precedente mundial:
La suspensión de las actividades de ASC en el Sáhara Occidental envía una fuerte señal a todo el sector de la acuicultura y al mundo de la certificación:
No podemos hablar de sostenibilidad si no respetamos los derechos humanos y el derecho internacional.
Para WSRW, ASC y LSQA demuestran concretamente “lo que significa actuar responsablemente”, a diferencia de otros planes que siguen ignorando las implicaciones éticas, legales y geopolíticas de las actividades económicas en territorios ocupados.
Fuente: Western Sahara Resource Watch (WSRW)
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