El nuevo comunicado UE-Marruecos no reconoce la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental ni cambia la posición europea

El nuevo comunicado UE-Marruecos no reconoce la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental ni cambia la posición europea

La Unión Europea y Marruecos han hecho público hoy el cierre de la 15ª sesión de su Consejo de Asociación mediante un texto oficial titulado «Communiqué conjoint de la Haute représentante, Kaja Kallas, et du Ministre des Affaires étrangères du Maroc, Nasser Bourita, suite à la tenue du quinzième Conseil d’Association UE-Maroc». Desde Rabat y desde medios alineados con el Majzén, el comunicado ha sido presentado como una supuesta “nueva posición” de la Unión Europea favorable a la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental y al plan de autonomía como solución definitiva. Sin embargo, una lectura rigurosa del texto oficial demuestra que esa interpretación no se corresponde con lo que realmente dice el comunicado.

Declaración conjunta de la Alta Representante, Kaja Kallas, y del Ministro de Asuntos Exteriores de Marruecos, Nasser Bourita, tras la decimoquinta reunión del Consejo de Asociación UE-Marruecos

El documento sitúa la cuestión del Sáhara Occidental de manera explícita dentro del marco de Naciones Unidas y del proceso político auspiciado por el Consejo de Seguridad. En el único párrafo dedicado específicamente al territorio, la parte europea recuerda su apego al arreglo del conflicto y saluda la adopción de la Resolución 2797 (2025), que apoya los esfuerzos del Secretario General de la ONU y de su Enviado Personal para facilitar y conducir las negociaciones. El comunicado señala que dichas negociaciones deben basarse en el plan de autonomía propuesto por Marruecos con el objetivo de alcanzar una solución política justa, duradera y mutuamente aceptable, conforme a la Carta de las Naciones Unidas, y añade de forma expresa que esa solución debe garantizar el derecho de autodeterminación del pueblo del Sáhara Occidental. Asimismo, se indica que la Unión Europea acogerá favorablemente cualquier propuesta constructiva que puedan formular las partes en respuesta a dicho plan y las invita a participar en las discusiones sin condiciones previas, considerando que una autonomía real podría representar una de las soluciones más viables y alentando a las partes a aportar ideas que contribuyan a una solución definitiva mutuamente aceptable.

El texto añade que la Unión Europea se felicita de la voluntad manifestada por Marruecos de comprometerse de buena fe con todas las partes interesadas para aclarar las modalidades de su propuesta y explicar cómo se articularía una autonomía en el marco de la soberanía marroquí. Al mismo tiempo, reitera la disposición europea a contribuir a facilitar las consultas entre las partes en el marco de las Naciones Unidas y a apoyar los esfuerzos del Enviado Personal del Secretario General. Esta formulación deja claro que el propio plan de autonomía no está definido ni cerrado y que su contenido concreto sigue siendo objeto de discusión, lejos de constituir una solución ya aceptada o impuesta.

Mientras desde Rabat y desde determinados medios se titula que la Unión Europea habría adoptado una “nueva posición” sobre el Sáhara Occidental, alineándose con la soberanía marroquí y consagrando el plan de autonomía como solución definitiva, el comunicado conjunto UE-Marruecos firmado hoy en Bruselas dice exactamente lo contrario. No hay reconocimiento de soberanía, no hay cierre del conflicto y no hay cambio de marco jurídico. Lo que hay es la reiteración de una posición conocida, cuidadosamente formulada en el lenguaje de Naciones Unidas y del derecho internacional.

Donde algunos titulares hablan de respaldo europeo a la “marroquinidad del Sáhara”, el texto oficial no menciona en ningún momento la soberanía de Marruecos sobre el territorio ni la integra en su integridad territorial. El Sáhara Occidental sigue siendo tratado como un diferendo pendiente de solución, no como una cuestión resuelta ni como un territorio reconocido como marroquí. La ausencia de cualquier referencia al reconocimiento es tan significativa como deliberada y basta por sí sola para desmontar la narrativa triunfalista difundida en las últimas horas.

Allí donde se afirma que la Unión Europea habría adoptado el plan de autonomía como solución definitiva, el comunicado se limita a reproducir el lenguaje de la Resolución 2797 (2025) del Consejo de Seguridad, señalando que las negociaciones deben basarse en dicha propuesta con el objetivo de alcanzar una solución política justa, duradera y mutuamente aceptable. El texto no presenta el plan como único, no lo impone como vía cerrada y, de hecho, subraya que la Unión Europea acogerá cualquier propuesta constructiva que puedan formular las partes, lo que excluye expresamente la existencia de una solución predeterminada.

Frente a quienes sostienen que el derecho de autodeterminación habría quedado relegado o diluido, el comunicado lo menciona de forma explícita y sin ambigüedades. La solución política a la que se hace referencia debe asegurar la autodeterminación del pueblo del Sáhara Occidental, una formulación que mantiene intacto el núcleo jurídico del conflicto y que desmiente cualquier lectura que pretenda presentar la autonomía bajo soberanía marroquí como sustituto automático de ese derecho.

Incluso el pasaje que ha sido más instrumentalizado, aquel en el que la Unión Europea se felicita de la voluntad de Marruecos de clarificar su plan de autonomía, lejos de consagrarlo, pone de manifiesto su debilidad. La UE no celebra la aplicación del plan, sino la disposición a explicarlo y a detallar cómo funcionaría, reconociendo implícitamente que dicho plan no está definido, no ha sido consensuado y no ha sido aceptado por las otras partes implicadas en el proceso.

Donde algunos titulares hablan de un consenso político de los veintisiete Estados miembros a favor de Marruecos, el comunicado no recoge ninguna decisión nueva del Consejo Europeo ni ninguna modificación de la política exterior común. Se trata de un texto diplomático de continuidad, firmado por la Alta Representante y el ministro marroquí de Exteriores, que se limita a reiterar el apoyo al proceso de Naciones Unidas y a los esfuerzos del Enviado Personal del Secretario General.

El contraste entre lo que dice el comunicado y lo que se ha dicho que dice no es un matiz menor, sino una operación política y comunicativa deliberada. El texto oficial no legitima la ocupación, no avala una soberanía inexistente y no sustituye el proceso de descolonización por una solución impuesta. Frente al ruido propagandístico, el propio comunicado confirma que el Sáhara Occidental sigue siendo una cuestión pendiente, regulada por el derecho internacional y sujeta al derecho inalienable del pueblo saharaui a decidir libremente su futuro.

PLATAFORMA «NO TE OLVIDES DEL SAHARA OCCIDENTAL»


Descubre más desde No te olvides del Sahara Occidental

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.