
El portavoz socialista Patxi López ha despejado este martes una de las principales incógnitas de la votación del jueves: el PSOE apoyará el dictamen de la ley de nacionalidad para los saharauis nacidos bajo administración española. El PP todavía no ha fijado definitivamente su voto, Junts mantiene como última referencia su abstención de julio y Vox continúa situado en el rechazo. Si el texto supera el Pleno, todavía deberá continuar su tramitación en el Senado.
El PSOE votará este jueves a favor de la proposición de ley que establece una vía específica de acceso a la nacionalidad española para los saharauis nacidos en el Sáhara Occidental bajo administración española. Patxi López, portavoz socialista en el Congreso, confirmó este martes el sentido del voto después de varios días de especulaciones sobre si la crisis de Ceuta y el delicado momento de las relaciones con Rabat podían alterar la posición adoptada por los socialistas durante la tramitación parlamentaria.
La frase utilizada por López añade una dimensión política que va más allá de la propia ley. El portavoz aseguró que el PSOE hace política de manera autónoma y que «no nos condiciona lo que piense Marruecos». La propia página oficial del Grupo Parlamentario Socialista define el apoyo como una «postura autónoma respecto a la opinión de Marruecos» y sostiene que la iniciativa pretende reparar una situación que los saharauis afectados no pudieron resolver hace medio siglo.
La afirmación resulta especialmente significativa porque la votación llega en plena tensión bilateral después de la crisis de Ceuta. EL PAÍS señala que existen sectores de la dirección socialista preocupados por la posible reacción marroquí, mientras que desde Exteriores se insiste en que corresponde al Parlamento español decidir soberanamente quién puede acceder a la nacionalidad española. El mensaje público del PSOE es, por tanto, que la posición de Rabat no determinará el voto del jueves.
La mayor incógnita se desplaza ahora hacia el Partido Popular. Los populares apoyaron la toma en consideración de la iniciativa en febrero de 2025, votaron contra el informe de la ponencia el pasado 30 de junio y finalmente se abstuvieron cuando la Comisión de Justicia aprobó el dictamen el 23 de julio. Este martes, fuentes del PP citadas por distintos medios señalan que el partido está revisando aquella abstención y que no puede descartarse ningún sentido de voto. El PP mantiene además ocho enmiendas para su defensa ante el Pleno, relativas tanto al articulado como a la modificación del Código Civil.
Junts presenta una situación diferente. No consta hasta ahora un nuevo posicionamiento público para la votación del jueves y la última referencia sigue siendo su abstención de julio. Sin embargo, durante aquel debate su diputado Josep Pagès sostuvo que conceder la nacionalidad a los saharauis constituye una cuestión de justicia, reparación histórica y responsabilidad humanitaria. Las reservas de Junts se centraron en el procedimiento seguido, la rapidez de la tramitación y determinadas dudas sobre la definición jurídica de los beneficiarios. Fuentes de Sumar ya apuntaron entonces que no descartaban que Junts pudiera pasar de la abstención al voto favorable cuando la iniciativa llegara al Pleno.
Vox, por el contrario, es el grupo cuya posición ofrece menos dudas. Votó contra el dictamen en julio y su portavoz en la Comisión de Justicia expuso seis razones para rechazarlo, pese a manifestar su solidaridad con el pueblo saharaui y denunciar la ocupación marroquí. Entre sus objeciones figuraban la fórmula jurídica de la carta de naturaleza, las garantías documentales, los posibles efectos migratorios y las consecuencias que, a su juicio, podría tener la norma sobre el proceso de autodeterminación. No ha aparecido hasta ahora ningún indicio de un cambio de posición.
El texto que llegará el jueves al hemiciclo considera que concurren circunstancias excepcionales para que los saharauis nacidos en el Sáhara Occidental antes del 29 de septiembre de 1977 puedan solicitar la nacionalidad española por carta de naturaleza aunque no residan legalmente en España. Sus descendientes directos en primer grado podrán optar posteriormente a ella en las condiciones fijadas por la ley. Además, la reforma prevista del artículo 22 del Código Civil incorpora a los saharauis entre los colectivos para los que bastan dos años de residencia legal en España para solicitar la nacionalidad.
El jueves, en todo caso, no termina la tramitación. Lo que votará el Pleno del Congreso es el dictamen aprobado por la Comisión de Justicia. Si recibe el respaldo de la Cámara, será remitido al Senado, donde continuará el procedimiento legislativo antes de que pueda convertirse definitivamente en ley.
La confirmación socialista despeja así una de las dudas que habían rodeado la votación durante los últimos días. Medio siglo después de la retirada española del Sáhara Occidental, el debate llega al Pleno con una particularidad política difícil de ignorar: el principal partido del Gobierno afirma públicamente que la reacción de Marruecos no condicionará una decisión que presenta como reparación hacia el pueblo saharaui. Quedan por conocer, sobre todo, hasta dónde estarán dispuestos a llegar el PP y Junts cuando el jueves llegue el momento de votar.