El regreso desde Navarra de los niños saharauis – Diario de Navarra

El regreso desde Navarra de los niños saharauis – Diario de Navarra

Entre maletas, abrazos y lágrimas, los niños saharauis emprendieron al amanecer su regreso a Tinduf tras un verano en familias navarras, en una despedida organizada en el CPEIP San Miguel de Orkoien que culminó con el viaje en autobús

FOTO: Los niños saharauis, instantes antes de subir al autobús que los llevaría al aeropuerto de NoáinG.L.
  • Gael Laspalas
Todavía de noche, el aparcamiento del CPEIP Orkoien San Miguel se llenó de coches con los intermitentes encendidos. Eran las seis de la mañana y, entre bostezos y abrazos, las familias de acogida fueron llegando con maletas y recuerdos acumulados durante semanas. Poco a poco, los niños saharauis subieron al autobús que los llevaría hasta el aeropuerto de Noáin. Afuera quedaban sonrisas nerviosas, lágrimas y la esperanza de volver a encontrarse el próximo verano.
Carolina, voluntaria en la organización, se encargaba de mantener el orden en medio de la emoción: revisar equipajes, pasaportes y que cada niño encontrara su asiento. José Carlos Arvizu observaba con tristeza cómo se llenaba el autobús, lamentando lo corto que siempre se hace el verano. Marimar se inclinaba para despedirse de su pequeña con un abrazo: “Ojalá hasta el año que viene”.
Con esta despedida concluye la estancia de casi un centenar de menores en Navarra dentro del programa Vacaciones en Paz. Durante varias semanas han dejado atrás el calor extremo y la escasez de los campamentos de Tinduf para disfrutar de una experiencia diferente: tardes en la piscina, excursiones por la montaña, visitas culturales y, sobre todo, la vida en familias que los han tratado como un hijo o una hija más.

El programa, con más de 25 años de historia en la comunidad, no solo permite a los niños disfrutar de un verano de juegos y convivencia, sino que también les garantiza revisiones médicas, acceso a medicamentos y cuidados básicos que en el desierto serían muy difíciles de recibir. Para las familias navarras, esta experiencia también supone un aprendizaje profundo y una forma de transmitir valores de solidaridad y compromiso.

Aunque la despedida siempre resulta dura, tanto los menores como las familias saben que lo vivido deja una huella muy complicada de borrar. El autobús salió de Orkoien entre saludos desde las ventanillas que se resistían a terminar y abrazos que se prolongaban en la acera, como si pudieran hacer menos dolorosa la espera. En el avión rumbo a Argelia viajan maletas llenas de recuerdos y la ilusión de volver el año que viene.
Y es que cada verano, este puente entre Navarra y el Sáhara se refuerza un poco más. Los niños regresan a Tinduf con nuevas experiencias y atenciones que mejoran su día a día, mientras que aquí quedan familias que, pese al vacío, ya piensan en volver a abrir sus hogares. Un ciclo que se repite año tras año y que demuestra que la solidaridad también viaja, aunque en este caso lo haga de regreso en un autobús hacia el aeropuerto de Noáin.

Origen: El regreso desde Navarra de los niños saharauis