“El silencio ante la ocupación ilegal, la expansión, las agresiones, la injerencia extranjera y el saqueo de los recursos africanos no contribuye a la paz, sino que agrava los conflictos y amenaza la seguridad y la estabilidad en todo el continente africano”.
La cumbre, máximo órgano decisorio de la organización continental, reunió a los jefes de Estado y de Gobierno de los países miembros bajo el lema centrado en la Agenda 2063 y los desafíos estructurales del continente. Previamente se celebró la 48.ª sesión del Consejo Ejecutivo. En este foro, donde se abordan los principales retos de paz, seguridad e integración africana, el dirigente saharaui intervino tras la presentación del informe sobre paz y seguridad en África.
En su discurso, lamentó que el informe no abordara la evolución del conflicto entre la República Saharaui y Marruecos, recordando que se trata del último caso de descolonización pendiente en el continente. Subrayó que la omisión del conflicto no contribuye a su resolución ni exime a la Unión Africana de su responsabilidad histórica, especialmente tras la reanudación de las hostilidades en noviembre de 2020.
El Primer Ministro señaló asimismo que, pese a los intentos de Naciones Unidas por reactivar las negociaciones, los avances siguen siendo insuficientes mientras se niegue al pueblo saharaui su derecho inalienable a la libre determinación y la independencia conforme al derecho internacional y a los principios africanos de descolonización.
A continuación, reproducimos íntegramente su intervención.
Intervención del Primer Ministro en la 39.ª Cumbre de la Unión Africana
Señoras y señores,
La República Árabe Saharaui Democrática desea reiterar que las soluciones justas y duraderas a los problemas africanos deben ser soluciones africanas, especialmente en un contexto internacional caracterizado por desequilibrios estructurales y tendencias hegemónicas que recurren a la coacción, violan el derecho internacional y exaltan la lógica de la fuerza.
Excelencias, señoras y señores,
Dado que el informe no aborda la evolución del conflicto entre la República Árabe Saharaui Democrática y el Reino de Marruecos, último caso de descolonización en África, queremos recordar a esta distinguida cumbre que este conflicto sigue vigente y que su omisión no contribuye en modo alguno a su resolución, ni exime a la Unión Africana de su responsabilidad tras la reanudación de las hostilidades entre las partes desde noviembre de 2020.
A pesar de los esfuerzos de las Naciones Unidas por relanzar las negociaciones y superar el estancamiento, estos siguen siendo insuficientes. Marruecos sigue privando al pueblo saharaui de su derecho inalienable e imprescriptible a la libre determinación y la independencia, de conformidad con el derecho internacional, el derecho africano y los principios pertinentes de descolonización.
Marruecos también ha involucrado a potencias internacionales reconocidas, concediéndoles privilegios económicos para participar en la explotación de nuestros recursos naturales a cambio de su apoyo a su proyecto colonialista y expansionista, en flagrante violación de las leyes y normas internacionales. Esta política no fomenta la paz regional, sino que complica y agrava el conflicto.
La responsabilidad de la Unión Africana hacia el pueblo saharaui va más allá de los derechos de la República Saharaui como Estado miembro y supera el principio de solidaridad africana. Se trata de una responsabilidad histórica que exige movilizar todos los esfuerzos para hacer frente a una nueva ofensiva colonialista que pretende imponer un statu quo inaceptable y privar al pueblo saharaui de su libertad, su soberanía, sus recursos y su futuro.
El silencio ante la ocupación ilegal, la expansión, las agresiones, la injerencia extranjera y el saqueo de los recursos africanos no contribuye a la paz, sino que agrava los conflictos y amenaza la seguridad y la estabilidad de todo el continente africano.
Por lo tanto, instamos a la Unión Africana a que se adhiera a sus principios y rechace la expansión y la violación de la ley en los últimos bastiones del colonialismo en África.
Análisis: el momento africano en un contexto de reactivación diplomática
La intervención se produce en un momento de reactivación diplomática del dossier saharaui, con conversaciones auspiciadas por Estados Unidos y bajo supervisión de Naciones Unidas. Al trasladar el debate al seno de la Unión Africana, la República Saharaui recuerda que el conflicto no es únicamente una cuestión bilateral o regional, sino un asunto de descolonización que concierne al conjunto del continente.
En este contexto, el mensaje central es claro: sin abordar la raíz del conflicto —la negación del derecho de autodeterminación— cualquier arquitectura de estabilidad será frágil. La apelación a la responsabilidad histórica de la Unión Africana busca evitar que la normalización económica o diplomática del statu quo termine desplazando el núcleo jurídico y político del problema.
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