París ha creado una estructura específica para apoyar los proyectos marroquíes y colocar a sus empresas en los grandes contratos del torneo, mientras Rabat intensifica su campaña para llevar el partido decisivo a Casablanca.
España puede perder la final del Mundial 2030 mientras Francia se coloca junto a Marruecos para participar en los grandes negocios del torneo. La competición todavía no ha comenzado, pero Rabat lleva tiempo jugando el partido político, económico y diplomático.
Según ha informado Africa Intelligence, Francia y Marruecos han activado un grupo de trabajo dedicado a la preparación del Mundial. La estructura busca aprovechar la experiencia francesa en grandes acontecimientos deportivos y facilitar la entrada de sus empresas en proyectos relacionados con la construcción, el transporte, la movilidad urbana, el turismo y el alojamiento.
La agenda francesa incluye además el terreno estrictamente futbolístico. El presidente de la Federación Francesa de Fútbol, Philippe Diallo, preparó un encuentro con Fouzi Lekjaâ, presidente de la federación marroquí, ministro delegado de Presupuesto y uno de los dirigentes con mayor influencia dentro del fútbol africano y de la FIFA.
Francia busca contratos en Marruecos
París no oculta el interés económico de la operación. Francia quiere situar a sus empresas ante las grandes inversiones que Marruecos realizará antes de 2030. La agencia pública Bpifrance ha promovido encuentros empresariales en el reino y ha señalado sectores prioritarios como las infraestructuras, la movilidad, los hoteles y el turismo.
Entre las empresas interesadas aparece Transdev, que gestiona desde 2010 el tranvía de Rabat-Salé. Su contrato concluye precisamente en 2030 y Francia espera prolongar su presencia en un mercado que recibirá una fuerte inversión pública durante los próximos años.
La situación llama la atención porque el Mundial no es exclusivamente marroquí. España y Portugal comparten oficialmente la organización, pero la iniciativa francesa conocida se concentra en Rabat y Casablanca. No consta una estructura bilateral semejante para apoyar los proyectos españoles o portugueses.
España se juega mucho más que un partido
Para España, la competencia no se limita a los contratos. Marruecos mantiene una campaña intensa para conseguir que la final se dispute en el futuro Gran Estadio Hassan II de Casablanca, proyectado para acoger a 115.000 espectadores.
Rabat asegura contar con 22 de los 37 votos del Consejo de la FIFA que decidirá la sede del partido. La cifra, difundida por fuentes marroquíes y recogida por The Objective, no ha sido comprobada de forma independiente. Sin embargo, refleja la ambición con la que Marruecos afronta el torneo y el peso que concede a las alianzas internacionales.
España partía como favorita para albergar la final, con el Santiago Bernabéu y el Camp Nou entre sus principales opciones. Ahora debe competir con un proyecto marroquí respaldado por grandes inversiones, una activa campaña diplomática y la influencia de Fouzi Lekjaâ dentro de las estructuras del fútbol internacional.
El Mundial ya se juega fuera de los estadios
La implicación francesa no demuestra por sí sola que París esté maniobrando contra España. Sí confirma que Francia ha elegido Marruecos como socio privilegiado para participar en los negocios y proyectos del Mundial 2030.
Marruecos entiende el torneo como una operación de Estado: una oportunidad para atraer inversiones, reforzar su influencia, mejorar su imagen exterior y presentarse como potencia regional. Francia ha reconocido esa oportunidad y quiere ocupar una posición destacada.
Mientras España confía en su tradición futbolística y en sus estadios, Rabat suma apoyos, promete contratos y construye alianzas. El Mundial 2030 todavía está lejos, pero la lucha por su protagonismo y por su final ya se está disputando en ministerios, federaciones y consejos de administración.
Fuente: Africa Intelligence y The Objective.
París ha creado una estructura específica para apoyar los proyectos marroquíes y colocar a sus empresas en los grandes contratos del torneo, mientras Rabat intensifica su campaña para llevar el partido decisivo a Casablanca.