Los presos políticos saharauis del grupo de Gdeim Izik han difundido un llamamiento dirigido a la población saharaui para que boicotee las elecciones legislativas marroquíes que se celebrarán el próximo 23 de septiembre de 2026. No se trata de una convocatoria abstracta ni de una declaración aislada: el mensaje llega cuando la campaña electoral marroquí ya está en marcha y cuando Rabat pretende desarrollar también ese proceso electoral en el Sáhara Occidental ocupado.
En su comunicado, difundido desde las prisiones marroquíes en las que permanecen repartidos los miembros del grupo, los detenidos consideran que participar en esas elecciones supone contribuir a la normalización de la ocupación y a la integración política del territorio dentro de las estructuras marroquíes. Por eso llaman expresamente a la población saharaui de El Aaiún, Smara, Bojador y Dajla, junto a otras localidades del sur, a mantenerse al margen de lo que califican como una «farsa electoral».
La cuestión va bastante más allá de una campaña de abstención. Marruecos organiza sus elecciones legislativas como si el Sáhara Occidental formara parte de su territorio nacional, pese a que el territorio continúa inscrito por Naciones Unidas como Territorio No Autónomo pendiente de descolonización. La celebración de procesos electorales marroquíes en las ciudades ocupadas forma parte, precisamente, de esa disputa política: Rabat los presenta como expresión de normalidad institucional, mientras que el movimiento nacional saharaui los considera un mecanismo destinado a consolidar el hecho consumado de la ocupación.
El comunicado de los presos de Gdeim Izik lo formula de manera explícita. A su juicio, la participación de saharauis en las elecciones parlamentarias marroquíes «entra dentro de la legitimación de la ocupación de la tierra y la liquidación de la causa». Al mismo tiempo, reivindican que la resistencia saharaui debe continuar siendo civil y pacífica, apoyada en la identidad nacional y en el rechazo a la integración en las instituciones de la potencia ocupante.
El llamamiento adquiere además un significado particular por quién lo emite. Los presos de Gdeim Izik cumplen largas condenas en distintas cárceles marroquíes desde los procesos judiciales relacionados con el campamento de protesta levantado en 2010 a las afueras de El Aaiún. Desde prisión continúan interviniendo en el debate político saharaui y convirtiendo su situación penitenciaria en una plataforma de denuncia de la ocupación y de defensa del derecho a la autodeterminación.
La referencia a Gdeim Izik tampoco es casual. Los detenidos evocan expresamente aquella movilización como símbolo de resistencia y recuerdan que, desde su perspectiva, el objetivo no es participar en las instituciones creadas por Marruecos en el territorio ocupado, sino impedir que esas instituciones sean utilizadas para presentar como resuelta una cuestión que sigue pendiente de descolonización.
El texto concluye reafirmando su apoyo al Frente POLISARIO como representante del pueblo saharaui y sosteniendo que la solución pasa por permitir al pueblo del Sáhara Occidental ejercer su derecho inalienable a la libertad y a la independencia.
Fuente: Sahara Press Service