El español llegó al Sáhara Occidental durante la administración española, pero medio siglo después sigue vivo entre los saharauis. Se enseña en las escuelas de la RASD, ha acompañado la formación de generaciones enteras en Cuba y mantiene un puente directo con España y América Latina. Abdelkader Taleb Omar, ministro de Educación, Enseñanza y Formación Profesional saharaui, lo reivindica hoy como parte de la identidad cultural de su pueblo.
Las declaraciones llegan en vísperas del inicio del curso 2026-2027 y cuando el sistema educativo saharaui cumple cincuenta años. Taleb Omar recuerda que aquella enseñanza comenzó bajo árboles y jaimas, en plena guerra y exilio, y que con el tiempo se convirtió en un sistema propio que hoy reúne a más de 40.000 estudiantes y cerca de 3.000 trabajadores.
Dentro de ese sistema, el castellano ocupa un lugar singular. Se enseña desde tercero de primaria y, según el ministro, está hoy más extendido entre los saharauis que durante la propia etapa colonial, cuando su uso estaba mucho más ligado a la administración española y a los núcleos urbanos.
Taleb Omar destaca especialmente el papel de Cuba, que durante décadas recibió a miles de estudiantes saharauis y contribuyó decisivamente a mantener vivo el español entre varias generaciones. También señala la importancia de Vacaciones en Paz, que ha reforzado el conocimiento del idioma y los vínculos con la sociedad española.
El español sirve además como puente con América Latina y con el conjunto del mundo hispano. Para la RASD no es solo una herencia histórica, sino también una herramienta educativa, diplomática y de solidaridad internacional.
La entrevista permite mirar esa lengua desde una perspectiva poco habitual: llegó como consecuencia de la colonización, pero el pueblo saharaui la incorporó a su propia experiencia, la mantuvo en el exilio y terminó convirtiéndola en parte de su vida cultural y educativa.
Ese proceso forma parte de una historia más amplia de construcción institucional. Taleb Omar recuerda que el 90 % del personal educativo saharaui está formado por mujeres, protagonistas esenciales desde los primeros años del exilio. El nuevo curso comenzará el 13 de septiembre en un contexto difícil por la reducción de la ayuda humanitaria, pero con un sistema que continúa funcionando medio siglo después.
Fuente: Sahara Press Service
