IU lleva al Congreso la tesis de la «guerra híbrida» de Marruecos en Ceuta y señala el eje con EEUU e Israel

IU lleva al Congreso la tesis de una «guerra híbrida» de Marruecos en Ceuta

Enrique Santiago, Francisco Sierra y Fèlix Alonso piden al Gobierno que explique cómo responderá a unas actuaciones que describen como presión migratoria, diplomática y digital dentro de una «zona gris» destinada a obtener concesiones políticas.

Izquierda Unida ha llevado formalmente al Congreso una interpretación de la última crisis de Ceuta que hasta ahora había aparecido sobre todo en análisis políticos y de seguridad: Marruecos estaría utilizando instrumentos propios de una estrategia de «guerra híbrida» contra España, manteniendo la presión por debajo del umbral de una confrontación militar convencional.

Los diputados Enrique Santiago, Francisco Sierra y Fèlix Alonso han registrado una iniciativa para que distintos departamentos del Gobierno expliquen por escrito qué medidas piensan adoptar ante lo que IU describe como una combinación de presión migratoria, diplomática y digital. La formación considera que los acontecimientos de Ceuta deben analizarse dentro de una denominada «zona gris», en la que se persiguen objetivos políticos sin recurrir directamente al uso convencional de la fuerza.

En ese marco, IU identifica como principal herramienta la instrumentalización de los flujos migratorios, mediante una reducción deliberada o tolerada de los controles fronterizos que permitiría aumentar la presión sobre España y la Unión Europea. A esa capacidad añade los bloqueos comerciales, la presión diplomática, las campañas de desinformación y el ciberespionaje.

La iniciativa parlamentaria introduce además un elemento especialmente significativo: el papel que Izquierda Unida atribuye a la relación estratégica entre Marruecos, Estados Unidos e Israel. Los diputados sostienen que la cooperación desarrollada tras los Acuerdos de Abraham ha proporcionado a Rabat nuevas capacidades militares, tecnológicas y de inteligencia, y preguntan al Gobierno si piensa reducir determinadas dependencias españolas respecto a proveedores estadounidenses e israelíes.

IU cita en este contexto drones, sistemas de vigilancia y defensa, herramientas de ciberseguridad y el precedente de Pegasus. También plantea si España debería reforzar tecnologías nacionales o europeas en sectores sensibles y revisar algunos aspectos de su política de seguridad y defensa. La iniciativa ha sido recogida asimismo por EL PAÍS, que destaca las preguntas registradas por la formación sobre la respuesta española a la crisis de Ceuta y sobre sus dependencias militares y tecnológicas.

La utilización del concepto «guerra híbrida» tiene además una resonancia inevitable cuando se contempla desde el Sáhara Occidental. La presión mediante población civil, hechos consumados y acciones situadas deliberadamente por debajo de una guerra convencional no resulta ajena a la historia reciente de las relaciones entre España y Marruecos. La propia Marcha Verde de 1975 constituye el antecedente que reaparece con frecuencia cuando se estudian estas estrategias.

La iniciativa de IU no está dedicada específicamente al Sáhara Occidental, pero resulta difícil separar completamente ambos escenarios. Marruecos mantiene desde hace décadas reivindicaciones territoriales y una intensa ofensiva diplomática para consolidar su control sobre el territorio saharaui, mientras España modificó en 2022 su posición tradicional para respaldar la propuesta marroquí de autonomía.

Cinco décadas después de la Marcha Verde, la expresión utilizada ahora en el Congreso es distinta. La pregunta de fondo resulta inquietantemente familiar: hasta dónde puede llegar la presión marroquí y qué está dispuesta España a conceder para detenerla.

Fuente principal: Izquierda Unida
Nota de prensa oficial de Izquierda Unida