
El representante del Frente Polisario en Madrid y hermano de Lahbib Mohamed Abdelaziz afirma que la muerte del dirigente saharaui no supone una victoria para Marruecos y acusa al Gobierno español de mantener un doble rasero respecto al derecho internacional.
La entrevista concedida por Jalil Mohamed Abdelaziz a ElPlural.com ofrece una de las reflexiones más personales y políticas publicadas hasta ahora tras la muerte de Lahbib Mohamed Abdelaziz, miembro del Secretariado Nacional del Frente Polisario y comandante saharaui fallecido junto a otros dos combatientes en un ataque atribuido a drones marroquíes el pasado 8 de junio.
Lejos de presentar la pérdida como un golpe definitivo para el movimiento saharaui, Jalil Abdelaziz sostiene que la trayectoria de Lahbib representa una tradición profundamente arraigada dentro del Frente Polisario: la de dirigentes que asumen responsabilidades desde la primera línea y comparten los riesgos de quienes combaten sobre el terreno. Según explica, la legitimidad de muchos cuadros saharauis se construye precisamente a partir de ese compromiso personal con la causa nacional.
La entrevista combina la dimensión humana con la política. Como hermano de Lahbib, reconoce el dolor que supone perder a un familiar en la guerra. Sin embargo, también insiste en que la resistencia saharaui se ha construido históricamente sobre el sacrificio de generaciones enteras que consideraron la defensa de la autodeterminación una responsabilidad colectiva. En sus palabras, el ejemplo de quienes han caído en combate continúa siendo una referencia para muchos jóvenes saharauis.
Jalil Abdelaziz aprovecha además la conversación para criticar la posición de Estados Unidos respecto al Sáhara Occidental y cuestionar el apoyo al plan de autonomía marroquí. A su juicio, cualquier solución duradera debe contar con el consentimiento del pueblo saharaui y respetar el derecho de autodeterminación reconocido por Naciones Unidas.
Especialmente duras son sus palabras hacia el Gobierno español. El representante saharaui considera que existe una contradicción entre la defensa del derecho internacional realizada por España en otros conflictos y la posición adoptada respecto al Sáhara Occidental desde el giro diplomático de marzo de 2022. En ese sentido, acusa al Ejecutivo de haber abandonado la tradicional neutralidad española para respaldar una propuesta que, según afirma, no cuenta con el apoyo del pueblo saharaui.
Más allá del debate político, la entrevista deja una reflexión que resume buena parte de la situación actual del conflicto: mientras gran parte de la atención internacional se concentra en otras crisis, la guerra del Sáhara Occidental continúa existiendo y sigue afectando a familias concretas, muchas veces lejos de los focos mediáticos. La muerte de Lahbib Mohamed Abdelaziz ha vuelto a recordarlo.