La prensa de España ha ‘fabricado’ etapas de un proceso judicial contra el presidente saharaui que nunca ha existido

La prensa de España ha ‘fabricado’ etapas de un proceso judicial contra el presidente saharaui que nunca ha existido
 
 
Por Lehbib Abdelhay /ECS
 

Desde que el máximo líder saharaui, Brahim Ghali, aterrizase en España para tratarse de la COVID-19, un aura de misterio e intriga envuelve el caso en el que están entremetidos la inteligencia argelina, los servicios secretos marroquíes, fuerzas y cuerpos de seguridad del estado español y el CNI además de la diplomacia humanitaria desplegada por la canciller González Laya para contrarrestar el irracional enfado marroquí.

 
Desde entonces, cientos de especulaciones han ido circulando estos últimos días con distintas versiones de lo realmente sucedido y de las hipotéticas consecuencias: desde la salud del presidente saharaui hasta supuestas causas penales abiertas ante la justicia española.
 
Pero no sólo eso. Los medios de comunicación españoles han ido más lejos aún y han ‘fabricado’ varias etapas de un proceso judicial de las que no ha existido ninguna, excepto acaso, la admisión de la demanda. O, en otras palabras, existe una querella que ha sido interpuesta no para tener un determinado recorrido judicial, sino para tener un sonoro recorrido mediático, con independencia de los avatares judiciales del caso.
 
Por inverosímil que parezca, nos hacen creer que hay un juez de la Audiencia Nacional que, dudando todavía de la identidad del paciente ingresado en Logroño, envía una patrulla de policía a identificarlo. ¿De verdad hay un juez de la Audiencia Nacional que, después de tantas declaraciones y llamadas a consultas, todavía no sabe de quién se trata y tiene que enviar una patrulla de la policía para determinar su identidad?
 
¿Insinúa el juez que la ministra, quizás, haya mentido al decir que se trata de Brahim Gali? Después de demostrada la falsedad de la citación judicial del 5 de mayo y la falsedad de la identificación supuestamente efectuada por la policía, para esconder el fiasco y no aburrir al público, los medios españoles nos remiten a una próxima entrega, el uno de junio.
 
 
La fábrica española de ‘fake news’
 
Desde su ingreso en un hospital español, el presidente saharaui, Brahim Ghali, ha sido el tema principal de los medios de comunicación españoles y marroquíes, y no solo eso, sino que también ha supuesto un enfrentamiento diplomático entre España y Marruecos.
 
Un Marruecos completamente asediado y ahogado, que por un lado tiene la guerra en el Sáhara Occidental y por otro lado una legalidad internacional que insiste en la aplicación del derecho de autodeterminación del pueblo saharaui, además de problemas económicos que hacen que el régimen busque desesperadamente cualquier razón para distraer a la opinión publica de todas las desgracias que le sacuden, y por lo visto, con el ingreso del presidente saharaui halló su temática perfecta para alimentar a sus medios de comunicación y enfocar la atención pública, logrando así esconder toda la minería que ahoga al Majzén.
 
La prestigiosa agencia de noticias EFE, presuntamente, ha sucumbido a este juego sucio de chantaje y sobornos ideado por Marruecos, publicando que Brahim Ghali ha sido citado por la Audiencia Nacional para declarar por unas supuestas acusaciones presentadas por una asociación marroquí. Citación que ha desmentido la misma Audiencia Nacional española que ha confirmado que Ghali no está citado ni tiene causas abiertas, pero el daño ya está hecho, decenas de medios marroquíes y pro-marroquíes no tardaron en publicar y republicar la noticia, nombrando a EFE como fuente, de este modo siguen alimentando el circo creado por Marruecos para desviar la atención y confundir a la opinión publica.
 
La noticia de EFE ha sido recogida por toda la prensa nacional de España, pero ha sido desmentida por la propia Audiencia Nacional. Pero no contentos con tantas falsedades han terminado imputando a la audiencia nacional, un segundo auto de citación (el 01 de junio) que nunca ha existido. EFE, la Agencia oficial de noticias de España, se ha del festín de mentiras sin ruborizarse.
 
¿A quién beneficia realmente este volumen de falsedades en la información?
 
¿Para quién trabajan los medios de comunicación españoles? ¿Para informar y conformar la opinión pública española o para deleitar a su vecino del sur?
 
¿Y cuando pase todo esto, entonarán los medios españoles, el mea culpa? Pedirán perdón?
 

Origen: La prensa de España ha ‘fabricado’ etapas de un proceso judicial contra el presidente saharaui que nunca ha existido.