La visita del consejero de Trump a Argel reaviva las especulaciones sobre una mediación regional y el Sáhara Occidental – Victoria G. Corera

La visita del consejero de Trump a Argel reaviva las especulaciones sobre una mediación regional y el Sáhara Occidental – Victoria G. Corera

El artículo publicado por ObservAlgérie bajo el título « Le conseiller de Trump en Algérie : les relations avec le Maroc à l’ordre du jour ? » sitúa la visita a Argel de Massad Boulos, consejero principal del presidente estadounidense Donald Trump para los asuntos africanos y árabes, en un clima de especulación diplomática y tensiones regionales no resueltas. Desde las primeras líneas, el texto subraya que este desplazamiento, realizado el martes 27 de enero de 2026, ha “suscité de nombreuses spéculations sur les objectifs de cette mission diplomatique”, especialmente por producirse tras una visita previa en julio de 2025 y en un contexto regional particularmente sensible.

El artículo explica que, oficialmente, la visita se inscribe en un marco de fortalecimiento de las relaciones bilaterales entre Estados Unidos y Argelia. Según el propio texto, Massad Boulos regresó a Argel “pour renforcer les liens entre les États-Unis et l’Algérie”, abordando al mismo tiempo “des sujets brûlants concernant la région, notamment le dossier sensible du Sahara occidental”, así como, de forma más amplia, “les relations exécrables entre l’Algérie et le Maroc”. Esta formulación deja claro que, aunque el discurso oficial privilegia la cooperación, el trasfondo político es inevitable.

El medio detalla la acogida del consejero estadounidense por parte del ministro argelino de Asuntos Exteriores, Ahmed Attaf, y señala que las reuniones permitieron “de réexaminer les relations bilatérales entre les deux nations”. El comunicado del ministerio argelino, citado por ObservAlgérie, insiste en que las conversaciones se centraron en “les moyens de renforcer les partenariats stratégiques, particulièrement dans les domaines économiques”, destacando también “l’importance du dialogue continu entre les deux pays”. No obstante, el artículo subraya que este lenguaje diplomático estándar deja sin respuesta las preguntas de fondo sobre el verdadero objetivo político de la visita.

Esa ambigüedad se refuerza con la actitud de la representación diplomática estadounidense en Argel. Según el texto, la embajada de Estados Unidos se limitó a un comunicado “très laconique”, en el que reafirma su voluntad de “continuer de travailler avec Alger pour assurer la paix et la prospérité dans la région”, sin ofrecer “aucun détail sur cette visite surprise” ni sobre el contenido real de la agenda. Para el autor, esta falta de precisión alimenta las interpretaciones sobre un posible intento de mediación regional.

El artículo introduce entonces la lectura del diario El Khabar, que apunta a “des indices laissant penser que cette visite pourrait être liée aux tentatives de médiation des États-Unis pour rapprocher l’Algérie du Maroc”. En este contexto, se recuerdan las declaraciones realizadas el año anterior por Steve Witkoff, otro consejero de Donald Trump, quien había afirmado que la administración estadounidense estaba dispuesta a “faciliter un dialogue entre Alger et Rabat” con el objetivo de “résoudre la question du Sahara occidental”, incluso sugiriendo un calendario extremadamente corto, “dans un délai de deux mois”.

No obstante, el propio artículo se encarga de relativizar estas hipótesis y de advertir contra una visión simplificada del conflicto. Citando de nuevo a El Khabar, señala que “la réconciliation entre l’Algérie et le Maroc n’est pas un processus simple” y recuerda que las posiciones de fondo siguen siendo irreconciliables. Por un lado, “l’Algérie reste fermement attachée à son soutien au droit à l’autodétermination du peuple sahraoui”, apoyándose en el marco de Naciones Unidas; por otro, “le Maroc considère le Sahara occidental comme faisant partie intégrante de son territoire”, en abierta contradicción con el derecho internacional.

En su tramo final, el texto adopta un tono más crítico y explícito al afirmar que la administración Trump debe comprender que “le Sahara occidental n’est pas le problème principal entre l’Algérie et le Maroc”. Según el artículo, el conflicto se inscribe en una dinámica más amplia, marcada por “une velléité marocaine d’accaparement des territoires de l’ouest et du sud-ouest algérien”, basada en reivindicaciones históricas que Argel considera infundadas. El autor menciona incluso que, en el pasado, el poder marroquí habría estado dispuesto a “encourager des groupuscules séparatistes dans les régions de Kabylie et du Sud” para debilitar a su vecino.

La conclusión deja la cuestión abierta, planteando una pregunta directa: “Trump, Massad et Witcoff comprennent-ils ces enjeux ?”. Una interrogación que resume el escepticismo del artículo frente a las supuestas iniciativas de mediación estadounidense y que sitúa el futuro de estas maniobras diplomáticas en un terreno incierto, condicionado por realidades históricas, políticas y jurídicas que van mucho más allá de los gestos y declaraciones oficiales.

ARTÍCULO QUE SE CITA: Le conseiller de Trump en Algérie : les relations avec le Maroc à l’ordre du jour ?

Victoria G. Corera – PLATAFORMA «NO TE OLVIDES DEL SAHARA OCCIDENTAL»


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