Comentario
El deterioro acelerado del orden internacional y la normalización del uso de la fuerza como instrumento político empiezan a generar inquietud incluso en ámbitos mediáticos tradicionalmente prudentes. Un análisis difundido por Algérie Patriotique recoge la preocupación expresada por medios españoles ante el precedente venezolano y sus posibles efectos de arrastre en otros escenarios, en particular en el Magreb y el Atlántico oriental.
Según esta lectura, la combinación de impunidad internacional, alianzas militares agresivas y ambiciones territoriales latentes podría alentar a Marruecos a avanzar por la vía del hecho consumado. El Sáhara Occidental, Ceuta, Melilla e incluso Canarias aparecen así como espacios potencialmente expuestos en un contexto de debilitamiento del derecho internacional, donde la erosión progresiva de la soberanía sustituye a los conflictos abiertos, pero no por ello reduce el riesgo de una desestabilización regional de gran alcance.
Los medios españoles advierten: el caso de Venezuela podría avivar el apetito de Marruecos
Por Abdelkader S. – Los medios españoles desarrollan una lectura profundamente inquietante de las ambiciones marroquíes en el nuevo desorden mundial, provocado por el secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro por milicias vinculadas a Donald Trump. Estos medios describen un contexto internacional sacudido por esta agresión, presentada como un punto de inflexión simbólico: el uso asumido de la fuerza por parte de Estados Unidos, en desprecio del derecho internacional, abriría la puerta a una era del hecho consumado en la que un Estado paria como Marruecos podría verse tentado a imitar este modelo.
La prensa madrileña insiste en que el Makhzen no es un actor pasivo, sino un vasallo de Washington, Tel Aviv y Abu Dabi en el Magreb, susceptible de aprovechar el debilitamiento de las normas internacionales para hacer avanzar sus apetitos territoriales. Se menciona explícitamente la posibilidad de que, en un escenario de ruptura de la OTAN o de parálisis de los mecanismos multilaterales, Marruecos se vea tentado a “tomar por la fuerza” lo que considera suyo dentro del marco expansionista del llamado «Gran Marruecos», inspirado directamente en el concepto de «Gran Israel» en Oriente Próximo.
Esta noción de «Gran Marruecos» está en el centro de la preocupación expresada por los observadores españoles. Durante mucho tiempo relegada al ámbito del folclore ideológico, es descrita como un imaginario persistente, alimentado en círculos nacionalistas, académicos y mediáticos marroquíes. La prensa española subraya que, en estos discursos, Canarias aparece con frecuencia junto a Ceuta y Melilla como parte de un espacio “natural” de proyección “soberana” marroquí. Aunque esta visión no se formule oficialmente desde Rabat, los analistas españoles la interpretan como una herramienta de preparación política y simbólica.
Los medios españoles adoptan una lectura crítica del comportamiento marroquí, señalando una estrategia gradual y no frontal. Al igual que en la gestión de las reivindicaciones sobre Ceuta y Melilla, Marruecos avanza mediante presión constante, erosión del marco existente y explotación de las grietas del sistema internacional. Estos medios insisten en que no se contempla una invasión militar directa a corto plazo, pero advierten de que el verdadero peligro reside en una pérdida progresiva de soberanía, competencia tras competencia, espacio tras espacio.
En este razonamiento, el caso de Venezuela desempeña un papel central. Se presenta como la prueba de que el derecho internacional puede ser barrido cuando los equilibrios de poder lo permiten. Para los analistas españoles, este precedente es observado con atención por el régimen marroquí, que podría considerar llegado el momento de transformar un marco ideológico antiguo en realidades políticas concretas, especialmente si cuenta con el respaldo y la complacencia de sus mentores israelíes, estadounidenses y emiratíes.
Los medios españoles dejan entrever que el peligro no reside en un gesto espectacular, sino en la ampliación constante de las ambiciones de la monarquía marroquí, cada vez más desproporcionadas respecto a los equilibrios regionales. El proyecto ideológico del «Gran Marruecos» ya no aparece como una simple reliquia retórica, sino como un marco estratégico susceptible de materializarse en un entorno internacional degradado.
Estos medios sugieren que, a medida que Marruecos se integra en alianzas securitarias con potencias belicistas —en particular Israel y otros actores externos influyentes en el reino, como Emiratos Árabes Unidos—, el riesgo de una deflagración regional aumenta.
En un Magreb y un Atlántico fragilizados por el retorno de la lógica de la fuerza, esta combinación de ambiciones territoriales ampliadas y apoyos militares decididos podría transformar tensiones latentes en una crisis abierta, con consecuencias imprevisibles para toda la región.
El caso de Venezuela podría, por tanto, afectar directamente a nuestro país, que podría verse confrontado a un conflicto armado en sus fronteras, entre una potencia europea y un vecino occidental de apetito voraz, avalado por el régimen nazi de Tel Aviv. En estas condiciones, Argelia no podría permanecer impasible ante un casus belli de tal magnitud.
A. S.
Origen: Les médias espagnols avertissent : le cas du Venezuela pourrait aiguiser l’appétit du Maroc – Algérie Patriotique
Descubre más desde No te olvides del Sahara Occidental
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
