La «Marcha Verde» acuática de Ceuta en la prensa española

LEÍDO EN LA PRENSA: Distintos medios relacionan la permisividad fronteriza de Rabat con el Sáhara Occidental, el acercamiento entre España y Argelia y las reivindicaciones sobre Ceuta y Melilla. Tesh Sidi y Taleb Alisalem incorporan ahora dos lecturas saharauis que denuncian abiertamente una operación de presión política.

La expresión «Marcha Verde acuática» es deliberadamente provocadora y exige prudencia. No existe una prueba pública de una operación organizada comparable con la movilización utilizada por Marruecos para invadir el Sáhara Occidental en 1975. Sin embargo, la dimensión de las llegadas, la actuación de las fuerzas marroquíes y el precedente de 2021 han llevado a numerosos medios a preguntarse si la desesperación de miles de jóvenes está siendo aprovechada como instrumento de presión política.

ACTUALIZACIÓN · 31 DE JULIO, 18:00. Esta recopilación incorpora las declaraciones de la diputada saharaui Tesh Sidi a Europa Press y la intervención del activista Taleb Alisalem en Espejo Público, dos voces que sitúan lo ocurrido en Ceuta dentro de la estrategia de presión política ejercida por Marruecos sobre España.

Catalunya Press: cuatro posibles cartas de Marruecos

En Del Sáhara al Mundial 2030: las cuatro cartas que juega Marruecos en la crisis de Ceuta, Joaquín Carles sostiene que la permisividad marroquí no respondería al descontrol, sino a una estrategia destinada a enviar un mensaje a Madrid y Bruselas.

Catalunya Press relaciona la crisis con cuatro asuntos: la visita de Pedro Sánchez a Argelia, las divergencias sobre el Sáhara Occidental, la competencia por albergar la final del Mundial de 2030 y el nuevo escenario abierto por la política de Donald Trump. Es una interpretación amplia y algunas conexiones no están demostradas, pero el artículo coloca la frontera dentro del tablero político regional.

Tesh Sidi: «No se puede negociar con quien tiene una pistola encima de la mesa»

Europa Press recoge la posición de la diputada saharaui Tesh Sidi, quien rechaza considerar lo ocurrido una crisis migratoria espontánea y lo define como una decisión política de Marruecos destinada a presionar y desestabilizar a España. Sidi reclama que el Gobierno convoque a la embajadora marroquí y critica que la Unión Europea financie el control fronterizo del reino mientras evita señalar la responsabilidad política de Rabat.

La diputada enlaza directamente la situación de Ceuta con el Sáhara Occidental. Recuerda que el Gobierno español ya cedió ante Marruecos cambiando su posición sobre el territorio ocupado y advierte de que la monarquía alauí continuará presionando sobre Ceuta y Melilla. Su frase —«no se puede negociar con quien tiene una pistola encima de la mesa»— resume una relación que, a su juicio, no se basa en una cooperación equilibrada, sino en el chantaje.

Taleb Alisalem: «Una operación perfectamente preparada y organizada»

El activista saharaui Taleb Alisalem sostuvo en Espejo Público, de Antena 3, que la llegada masiva no debe interpretarse únicamente como un fenómeno migratorio, sino como una operación organizada por el régimen marroquí con objetivos estratégicos y geopolíticos. Según su análisis, lo sucedido es un nuevo episodio de una política que ya pudo observarse en 2021 y que volverá a repetirse mientras España y la Unión Europea no respondan con firmeza.

Alisalem señaló también el papel de las redes sociales, donde desde hace semanas circulaban rutas, recomendaciones y posibles momentos de menor vigilancia. Antena 3 advierte correctamente de que estas informaciones y la existencia de personas que habrían orientado a los jóvenes hacia la frontera no han podido verificarse de manera independiente. Su intervención, sin embargo, introduce en una televisión generalista una lectura mantenida desde hace años por numerosas voces saharauis: «Con Marruecos no hay cooperación ni buena relación; hay pequeñas treguas hasta la próxima crisis».

HuffPost: la prensa próxima al palacio vuelve a reclamar Ceuta y Melilla

Uno de los medios más cercanos al rey de Marruecos deja caer qué hay tras la crisis en frontera se fija en un artículo de Le360, medio cercano al poder marroquí, que califica Ceuta y Melilla como «ciudades ocupadas» y presenta su incorporación a Marruecos como un desenlace inevitable.

Más que demostrar el origen de las llegadas, el texto marroquí muestra cómo la crisis está siendo utilizada para recuperar el discurso expansionista de Rabat. Le360 llega a preguntarse cuánto tiempo tardarán ambas ciudades en «reintegrarse» en Marruecos, una retórica especialmente significativa mientras miles de personas atraviesan la frontera.

El Debate: chantaje, Sáhara Occidental y acercamiento a Argelia

El Debate presenta lo sucedido como la mayor avalancha desde 2021 y un nuevo chantaje de Marruecos. El diario contrapone la defensa gubernamental de una colaboración «leal y permanente» con las imágenes de agentes marroquíes retirándose o permitiendo el avance.

El artículo relaciona el momento elegido con el reciente viaje de Sánchez a Argelia y con la tramitación de la Ley de Nacionalidad Saharaui. También recoge las expresiones «invasión orquestada» y «guerra híbrida» utilizadas por organizaciones policiales, aunque esas definiciones forman parte de una interpretación política y no de una conclusión oficialmente acreditada.

El Mundo: Marruecos «afloja y aprieta» la frontera

España sufre la mayor crisis en sus fronteras ante la permisividad de Marruecos pone el foco en los testimonios de agentes españoles. Uno de ellos resume la situación afirmando que Marruecos «afloja y aprieta con los inmigrantes cuando quiere».

El Mundo destaca que durante días se conocía la concentración de miles de jóvenes cerca de Ceuta y que Rabat no actuó con la contundencia empleada en otras ocasiones. Su análisis combina esa permisividad con la tardanza del Gobierno español en desplegar refuerzos suficientes.

El País: la relación que parecía estabilizada vuelve a quedar en entredicho

También El País considera que la crisis pone en jaque la relación entre España y Marruecos que Madrid daba por estabilizada después del giro de Sánchez sobre el Sáhara Occidental. El diario señala que la actitud marroquí alimenta sospechas sobre una advertencia relacionada con el acercamiento a Argelia, la nacionalidad saharaui y otros asuntos bilaterales.

En su editorial, el periódico sostiene que la pobreza y la falta de perspectivas en Marruecos explican una parte del éxodo, pero que la tolerancia de Rabat hacia las salidas mantiene abierta la hipótesis de una utilización política de la migración. Reclama una respuesta diplomática firme sin perder de vista la dimensión humanitaria.

Una comparación que plantea preguntas

Las intervenciones de Tesh Sidi y Taleb Alisalem añaden una dimensión especialmente relevante al recorrido por la prensa. No son únicamente medios o agentes españoles quienes interpretan la crisis como una forma de presión: dos voces saharauis, conocedoras de la actuación del Majzén y de su utilización de los hechos consumados en el Sáhara Occidental, sitúan Ceuta dentro de una estrategia más prolongada.

Sus declaraciones no constituyen por sí mismas una prueba de que Rabat organizara cada movimiento hacia la frontera. Pero refuerzan la lectura política de una crisis cuya magnitud, preparación previa, permisividad fronteriza y coincidencia con varios desencuentros diplomáticos difícilmente pueden reducirse a un estallido espontáneo.