LA LECTURA DEL DÍA | Ceuta y la «Marcha Verde» acuática: voces saharauis señalan a una decisión política de Marruecos

Tesh Sidi y Taleb Alisalem

La entrada masiva en Ceuta dominó la jornada y dejó una cuestión que ya no plantean únicamente los medios españoles. Tesh Sidi y Taleb Alisalem interpretan lo ocurrido como una forma de presión política de Rabat sobre España. Mientras tanto, la actualidad saharaui volvió a recordar otras deudas abiertas: las víctimas del franquismo, los presos políticos y una descolonización que continúa pendiente. 1 de agosto de 2026 · Por EL OBSERVADOR SAHARAUI

En La «Marcha Verde» acuática de Ceuta en la prensa española recogimos ayer cómo distintos medios españoles empiezan a relacionar la permisividad fronteriza marroquí con un contexto político mucho más amplio: el acercamiento de España a Argelia, el Sáhara Occidental, Ceuta y Melilla y una relación bilateral en la que Rabat conserva una poderosa herramienta de presión.

Pero quizá lo más significativo de la jornada llegó después. Dos voces saharauis pusieron palabras a esa lectura.

Tesh Sidi sostuvo que lo ocurrido responde a una decisión política de Marruecos destinada a presionar a España y resumió su advertencia con una frase contundente: «No se puede negociar con quien tiene una pistola encima de la mesa». La diputada recordó además que España ya cedió ante Rabat con el Sáhara Occidental y advirtió de que la monarquía marroquí continuará presionando sobre Ceuta y Melilla.

Taleb Alisalem fue igualmente explícito desde Espejo Público. Habló de una operación «perfectamente preparada y organizada» y situó la crisis dentro de una estrategia de presión que, a su juicio, no comenzó esta semana ni terminará cuando disminuyan las llegadas. Su lectura parte de algo que los saharauis conocen bien: la utilización de los hechos consumados, la presión y las crisis sucesivas como instrumentos políticos.

Hay además otra imagen de Ceuta que merece atención. El éxodo hacia Ceuta expone la crisis social de Marruecos y contradice su relato de estabilidad recoge la interpretación de Sahara Press Service: mientras Mohamed VI presenta su reino como un modelo de desarrollo y estabilidad, miles de jóvenes marroquíes arriesgan la vida para abandonarlo. Presión política y desesperación social no son explicaciones necesariamente incompatibles. Una población sin perspectivas puede convertirse también en una herramienta extraordinariamente vulnerable en manos de quien controla la frontera.

La otra gran noticia de ayer volvió la mirada hacia España. Las víctimas saharauis del franquismo siguen fuera de la Ley de Memoria Democrática española recuerda una deuda difícil de justificar: quienes sufrieron detenciones, desapariciones y represión política cuando el Sáhara Occidental estaba bajo administración española continúan sin encontrar el mismo reconocimiento que otras víctimas de la dictadura. La reunión de AFAPREDESA y organizaciones solidarias con la Fiscalía de Derechos Humanos y Memoria Democrática de Cantabria vuelve a abrir una puerta que nunca debió permanecer cerrada.

En EL OBSERVADOR SAHARAUI y en las noticias diarias de SAHARA PRESS SERVICE, la jornada dejó también otras noticias que no deberían perderse detrás de Ceuta: la denuncia de que al preso político saharaui Abdalahi Abbah se le impide recibir productos de primera necesidad; la reivindicación de la UNMS del papel de las mujeres africanas en la paz y de la necesidad de culminar la descolonización del Sáhara Occidental; y el propio encuentro de AFAPREDESA con la Fiscalía cántabra.

Ceuta ocupó ayer casi todas las miradas. Pero para quienes seguimos el Sáhara Occidental dejó algo más que una crisis fronteriza. Recordó hasta qué punto España continúa condicionada por Marruecos y hasta qué punto algunas voces saharauis llevan años advirtiendo de las consecuencias de confundir cooperación con dependencia.